Baja la mortalidad infantil en Brasil

Baja la mortalidad infantil en Brasil
El informe destaca el esfuerzo de algunos gobiernos en promover la lactancia materna y la vacunación masiva.
Según el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la mortalidad infantil disminuyó un 77% en los últimos 22 años en Brasil, una cifra que representa la baja más pronunciada de América Latina y una de las mayores del mundo. El alentador dato, sin embargo, debe enmarcarse en el punto de partida, mucho más bajo en el gigante sudamericano que en la mayoría de sus vecinos, incluida la Argentina. De hecho, Unicef destaca la mejora brasileña porque, junto con la de Bangladesh, es una de las mayores del mundo en ese lapso.

En concreto, Brasil disminuyó la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años desde 62 cada mil nacidos vivos en 1990 a 33 en 2000 y 14 en 2012. A modo de comparación, Argentina bajó de 28 en 1990 a 20 en 2000 y 14 en el 2012. En el caso de Brasil, el informe es alentador porque muestra el éxito de las políticas emprendidas y se da luego de que la administración de Dilma Rousseff tuviera un largo entredicho con las corporaciones médicas por su plan de contratar médicos extranjeros –fundamentalmente cubanos– para paliar el déficit de galenos en muchos de los distritos más pobres y alejados de los centros urbanos.

La pulseada la ganó el gobierno, ya que muy pocos médicos brasileños aceptaron la contratación por más que la paga era suculenta (4500 dólares al mes). Las últimas encuestas revelan que entre la población la medida fue bienvenida y el 77% de los brasileños está de acuerdo en la contratación de más de 4000 profesionales en el marco de una política sanitaria más inclusiva.

Como dato anecdótico, las cifras en Cuba –el país de origen de los profesionales que cuestionaban las corporaciones médicas brasileñas– indican que en 1990 se registraron 13 niños muertos antes de los cinco años por cada 1000 nacidos, un número que bajó a seis el año pasado –la menor de toda América– a pesar de que el período coincide con la caída del bloque socialista con la catástrofe económica que significó ese dato para la isla. En estas dos décadas, en Brasil gobernó el sociólogo socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, el metalúrgico del PT Lula da Silva y la actual gobernante, sucesora del líder obrero.

Unicef destaca que la disminución de la mortalidad de menores en Brasil entre 1990 y 2012 se produjo por "una combinación de tácticas. Entre ellas, cabe destacar los esfuerzos para prestar atención de la salud a nivel comunitario, mejorar las condiciones de saneamiento, dotar a las madres con conocimientos, promover la lactancia materna y ampliar la vacunación."

El estudio, que por otro lado destaca lo que aún falta hacer en el mundo en un tema tan sensible, dice que en el caso de Bangladesh, la tasa de muertes se redujo en un 72%, "en gran parte debido a la ampliación de la vacunación para los niños, la administración de terapia de rehidratación oral para tratar la diarrea y la provisión de suplementos de vitamina A". El número anual de muertes de menores de 5 años en todo el mundo se redujo de unos 12,6 millones en 1990 a 6,6 millones en 2012. "Durante los últimos 22 años, el mundo salvó unos 90 millones de vidas que de otra forma se podrían haber perdido."

En agosto pasado, un estudio del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) ya advertía que Brasil, de seguir con estos indicadores, podría a alcanzar cinco años antes el cuarto Objetivo del Milenio, que consiste en reducir en dos tercios el indicador de mortalidad infantil desde 1990 hasta 2015.

En las dos regiones más pobres del país, el norte y el noreste, la esperanza de vida al nacer aumentó considerablemente gracias a mejoras en el saneamiento básico, en la atención a la salud, a programas de transferencia de renta y el aumento de la escolaridad, explicó el gerente del IBGE, Fernando Albuquerque. «

El detalle

Algunas claves

En Brasil hubo mejoras en el saneamiento y la atención a la salud, y mayor escolaridad.

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