Sin ayuda de la Nación, el sector olivícola no podrá superar la crisis

Sin ayuda de la Nación, el sector olivícola no podrá superar la crisis
Los olivícolas reclamaron a la Nación una política integral de promoción que ayude a morigerar distintas cuestiones que afectan al sector.
A quejado por una crisis profunda que está provocando decenas de despidos y el éxodo de productores, el sector olivícola catamarqueño aguarda que el Gobierno nacional ayude a morigerar la problemática con una serie de medidas que le fueron solicitadas tiempo atrás, y que altos funcionarios del gabinete de Cristina Kirchner se comprometieron a gestionar.

Aunque a nivel provincial el gremio, el área productiva, los empresarios e intendentes de departamentos olivícolas comenzaron a perfilar algunas acciones por la coyuntura, muchas de las soluciones que se demandan dependen de la voluntad de la Casa Rosada.

Con una caída en el precio internacional del aceite, el aumento de los costos en dólares, el bajo rinde de los cultivos del Valle Central y los problemas para conseguir mano de obra para la cosecha, entre otras dificultades, la industria del olivo local precisa una rápida intervención para revertir el crítico escenario.

Están en juego cientos de puestos laborales, de un sector que llegó a emplear a 8.000 personas entre empleados permanentes y contratados.

En septiembre pasado, durante la Expolivo 2010, los empresarios reclamaron formalmente a la Nación una política integral de promoción, que permita la sustentabilidad de la industria.

En el marco de la reunión de la Mesa Olivícola Nacional, el sector hizo un pedido expreso al subsecretario de Agricultura de la Nación, Oscar Solís, quien se comprometió a acercar las inquietudes al ministro Julián Domínguez y a su par de Economía, Amado Boudou. Hasta el momento, ninguna de las medidas pedidas se aplicaron.

Luego se conoció que la presidenta Cristina Fernández decidió que los trabajadores temporarios de las cosechas no pierdan los beneficios de planes sociales -algo que había sido expresamente solicitado a nivel local-, y aunque al principio la medida generó expectativa, finalmente alcanzó a otras actividades y no a la olivícola.

En ese marco hubo un compromiso de otro funcionario nacional, en este caso Florencio Randazzo, de realizar una gestión, pero hasta el momento no hubo novedades.

El sector olivícola -y, por sobre todo, los trabajadores- continúan esperando las respuestas.

Una actividad dinámica

El sector olivícola se consolidó en pocos años y fue una de las industrias más dinámicas de la provincia. La olivicultura catamarqueña tuvo un ascenso vertiginoso si se toma como punto de partida el inicio de la década del '90 cuando la cosecha fue de 6 millones de kilos. Ya en la campaña 2003/4 se obtuvo 8,7 millones de kilos, y en la campaña del año siguiente, 2004/5, saltó a 48,1 millones de kilos. En la última que se tiene datos oficiales, 2007/8, la campaña cerró con 52,3 millones de kilos, de los cuales 38 millones fueron para aceite y el resto para aceituna de mesa.

ESCENARIO

Los problemas

Uno de los factores que más contribuyó a la crisis olivícola es la caída de los precios internacionales. En el 2004, la tonelada de aceite estaba en el orden de los 3.200 dólares, mientras que en 2009 se ubicó en los 2.100 dólares.

A esto se sumó la disparada de los costos fijos de producción, que suben entre un 20 y 30 por ciento cada año, porque una parte sustancial está dolarizada.

Otro aspecto fue el bajo rinde que se consigue en el Valle Central en especies para aceite, en comparación con los obtenidos en otras cuencas. Y se suma las dificultades con los obreros para la cosecha.

Las soluciones

Entre los pedidos que hicieron figura la prórroga de impuestos para poder financiar la reconversión varietal por especies de mayor rinde.

Se solicitó la ampliación del plazo de devolución del IVA de los diferimientos y la suspensión de ese cargo en la tarifa energética. También cambios en la gravación impositiva de la aceituna cruda y con valor agregado.

En cuanto al aspecto de la mano de obra, se pidió a la Nación que no suspenda los planes sociales de los trabajadores que intervienen para recolectar la cosecha de aceituna, ya que es una tarea temporaria.

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