El ministro de Justicia, Julio Alak, pidió ayer la rápida sanción de las modificaciones de la ley contra el lavado de dinero al admitir ante la Comisión de Justicia del Senado "la perentoriedad impuesta en los plazos" por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo que amenazó con aplicar sanciones a la Argentina si no adecua su legislación antes de su próxima reunión, a fines de junio.
Si bien ayer no se firmó dictamen, el proyecto estaría listo para su debate en el recinto el 1° de junio.
"Esta ley serviría para que nuestro país no tuviera inconvenientes en la próxima reunión del GAFI", reconoció Alak. Concurrió junto con José Sbatella, presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), y el director del BCRA Miguel Pesce a defender la iniciativa aprobada la semana pasada por la Cámara de Diputados.
El proyecto fue cuestionado por representantes de las terminales automotrices, profesionales de ciencias económicas y hasta por los propios legisladores del oficialismo. Sin embargo, primó la postura de apurar la sanción de la norma para impedir sanciones del GAFI.
"Este proyecto tiene una carga temporal esencial para el país que nosotros vamos a respetar", adelantó el radical Ernesto Sanz (Mendoza), antes de plantear sus dudas sobre varios aspectos del proyecto. Pero eventuales cambios quedarán para una posible "ley correctiva", según dijo Sanz, y coincidió después. Coincidió en eso el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto.




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