Un grupo de gremios prevé una alianza para disputarle el poder al camionero en la CGT
"Nos estamos reagrupando porque hay que luchar por un modelo sindical y no por el poder. La conflictividad moyanista restringe la libertad sindical y empresaria", manifestó a LA NACION Armando Cavallieri, uno de los dirigentes que promueve un cambio y que dice mantener diálogo vivo con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
El primer encuentro de la disidencia camionera fue en la sede de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y no contó con asistencia perfecta. El anfitrión Roberto Fernández lamentó las ausencias de los dirigentes que actualmente comulgan con el moyanismo, pero que también preservan su vínculo con los opositores. Entre ellos están Andrés Rodríguez (UPCN), Omar Maturano (La Fraternidad) y Gerardo Martínez (Uocra). Los tres estuvieron al tanto de la iniciativa e insinuaron respaldar el proyecto.
Por lo pronto, se prevé una nueva reunión para después de las elecciones del Sindicato de Comercio, programadas para el 31 del actual. En estos comicios, Cavallieri se enfrentará con Osvaldo Nieva, el candidato que impulsa y financia Moyano, y que cuenta con el aval del diputado kirchnerista Carlos Kunkel.
Del primer encuentro en la sede de UTA participaron Cavalieri; Carlos West Ocampo (Sanidad); Oscar Lescano (Luz y Fuerza); Luis Barrionuevo (Gastronómicos); Gerónimo Venegas (Trabajadores Rurales); Carlos Acuña (Estaciones de Servicio) y Angel García (Seguridad).
Condicionamientos
Ni bien los sindicalistas se acomodaron en la mesa, uno de ellos tomó la palabra y lanzó una advertencia: "No pueden asistir a estas reuniones en nombre de la CGT Azul y Blanca ni en nombre de Eduardo Duhalde".
La sugerencia apuntó directamente a dos destinatarios: Barrionuevo y Venegas, impulsores de la candidatura a la Casa Rosada del ex presidente.
A "Momo" Venegas no le gustó el condicionamiento y dijo que seguirá en la campaña con Duhalde, pero que eso no impedirá su compromiso con la alianza sindical.
A Barrionuevo tampoco le gustó el llamado de atención y justificó su importancia en el comité jactándonse de sus influencias en el gabinete kirchnerista.
"De Vido siempre fue el interlocutor. Es el ministro más peronista. Con él siempre hablamos", explicó Cavallieri.
Señalan, también, como figura en el rol de nexo y dialoguista a Martínez. Cerca del líder de la Uocra, una fuente reconoció a LA NACION el acercamiento de los "Gordos", aunque advirtió que el dirigente se mantendrá en un estratégico silencio.
Martínez, quien fue jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo durante el menemismo, cerró el miércoles pasado un acuerdo salarial con el Gobierno. El convenio por paritarias, con un aumento del 24%, se selló en el despacho de la Presidenta, como lo había hecho, también, Hugo Moyano, a fines de marzo.
El gremialista de la construcción prevé un nuevo encuentro con la jefa del Estado durante los primeros días de junio, en Ginebra, en algún alto de la conferencia en la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El comité disidente al moyanismo recién comenzó a articularse y está dando sus primeros pasos. Tras el próximo encuentro se estima que podría haber una charla cara a cara con un funcionario cercano a De Vido, según informó un dirigente vinculado a los "Gordos".
El plan que se orquesta es a largo plazo. Se pretende, inicialmente, consolidar la alianza y mantener el vínculo con el Gobierno hasta julio de 2012, cuando se renueve el consejo directivo de la central obrera.
Si Moyano desea renovar su mandato deberá, sí o sí, trazar acuerdos con los sindicatos más numerosos. La ecuación es sencilla: a mayor cantidad de afiliados, más delegados congresales con derecho a voto se tiene. Visto así, surge una real amenaza al poder del camionero en la CGT.
"El moyanismo no tiene en cuenta la estructura sindical, que es afiliar de acuerdo a la actividad. Ellos avanzan, actúan y conflictúan. Generan una conflictividad anárquica que perjudica a todos", opinó Cavallieri.
"EL APOYO DE MOYANO FUE UN PERJUICIO"
El ex candidato kirchnerista a gobernador de Salta Walter Wayar, que terminó tercero en los comicios del mes pasado, reconoció ayer que el apoyo del jefe de la CGT, Hugo Moyano, a su postulación "fue un perjuicio". "Estaba convencido de que podía ganar, pero el balance es que el resultado electoral fue magro", dijo el diputado nacional y ex vicegobernador, que destacó: "El apoyo de Moyano lo pongo en el balance como un perjuicio, porque los salteños tenían que votar a un proyecto y a salteños, y a salteños que conocen. Me parece que lo que no logré -que fue el talón de Aquiles- y lo que no logramos fue torcer la polarización", sostuvo.
UNA SEMANA AGITADA
LUNES, 9 DE MAYO
La Presidenta anula actos de su agenda
Sorpresivamente, la Presidenta cancela la actividad oficial que tenía prevista: decidió extender su permanencia en Santa Cruz y eso la obligó a postergar sus reuniones con la CAME y con la cúpula de la Uocra. Por la tarde, la Presidenta regresó a Buenos Aires.
MARTES, 10 DE MAYO
Primer pedido para bajar la conflictividad
Cristina Kirchner reclama que los sindicatos no la presionen, no le griten, ni la amenacen. La Presidenta pide a los gremios que, en lugar de apoyar tanto su reelección, la ayuden a evitar la conflictividad social y, una vez más, exigió más racionalidad en las protestas.
Primeras reacciones en la central obrera
El primero en replicar la exigencia presidencial es el sindicalista Juan Carlos Schmid, mano derecha de Moyano. "Tenemos que revisar algunos aspectos. Pero hace seis años que negociamos y nunca se paralizó el país. Nunca le hicimos un paro general", dice.
MIERCOLES, 11 DE MAYO
La CGT admite tensión con la Casa Rosada
La CGT reconoce tensiones con la Rosada a partir del reclamo de la Presidenta para disminuir la conflictividad de las protestas gremiales. Los dirigentes moyanistas señalan al Gobierno y al sector empresarial como otros responsables del estado de crispación.
JUEVES, 12 DE MAYO
Duras palabras en contra de los gremios
Cristina Kirchner amenaza con no presentar su candidatura a la reelección si se mantiene la presión sindical sobre su gobierno. Inmediatamente, la jefa del Estado acusa al gremialismo de actuar de manera "corporativa" y advierte que no quiere "extorsiones".
La CGT se justifica y no acepta las críticas
Las principales espadas de Moyano reaccionan y tomaron distancia de las acusaciones presidenciales de "extorsión". El jefe de la CGT ordena que todos insistan con la reelección de Cristina Kirchner y justifiquen los modos de protesta de los sindicatos.

















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