Ausencias, más ausencias, más ausencias, preocupan

Ausencias, más ausencias, más ausencias, preocupan
La suma de ausencias del primer mandatario provincial a compromisos inherentes a su cargo, como es de esperar, suma también curiosidad, inquietud y hasta preocupación. ¿Qué pasa? podríamos preguntamos todos, en función de la gravedad que puede implicar.
Cuando se conozca públicamente que el gobernador suspendió prácticamente todas sus actividades, dentro y fuera de la provincia, tal vez genere una lógica preocupación, innecesaria si se aclaran los motivos, ojalá, pero la verdad es que comienza a inquietar que no se reúna con su gabinete, que no viaje o que cada vez asista menos a su oficina en Casa de Gobierno.

La suma de ausencias del primer mandatario, como es de esperar, suma también curiosidad, inquietud y hasta preocupación. ¿Qué pasa? podríamos preguntamos todos, en función de la gravedad que conlleva.

Problemas sobran, en todas las áreas de Gobierno, salud, educación, obras publicas, servicios públicos, seguridad, y no solo eso, sino también hasta en lo estrictamente partidario, donde todos los sectores, MIRA, Celestes, Ateneo del Parque, CPR, le reclaman apertura, dialogo, debate. Pero si ni siquiera se organizan las clásicas reuniones de gabinete, una verdadera rareza en Catamarca, ni pensar que se debatan los temas más urgentes, los que nos preocupan a todos.

Tras unas largas vacaciones, el primer mandatario provincial reapareció en la escena publica el lunes pasado, en un acto convocado por el municipio, con el que se iniciaba el periodo de sesiones ordinarias el Concejo Deliberante, y donde para resaltar su distanciamiento de la realidad local recién allí expuso su visión de la revuelta popular de Andalgalá, un hecho grave sucedido dos semanas antes.

Salvo las clásicas fotos que lo muestran visitando obras, que con regular periodicidad distribuye prensa oficial a sus altavoces habituales, la ultima vez que Eduardo Brizuela del Moral apareció en publico fue para la inauguración del periodo lectivo 2010, en la escuela Especial Nº 10; en tanto que la ultima vez que habló con la prensa local había sido el 21 de diciembre del año pasado, cuando desde la cumbre del Ancasti, descuidándose de la paz social, atacó a los dirigentes del MIRA, acusándolo de traidores por haber tomado la conducción de Diputados.

Ayer jueves debía estar en Buenos Aires para participar de una mesa de debate, organizada por el Senado Nacional, donde fueron invitados cuatro gobernadores de provincias considerados antikirchneristas. Faltó; extraño si se considera la dedicación de los hombres del FCS por coleccionar fotografías con cualquier rico y famoso con imagen positiva que pase cerca (el Papa Benedicto XVI, Néstor y Cristina Kirchner, Héctor "Pichi" Campana, Eduardo Buzzi, Juan Schiaretti, Julio Cobos, cualquiera). Ayer, en la mesa principal iban a sentarse tres seguros integrantes de formulas presidenciales para el 2011, Hermes Binner, Alberto Rodriguez Saa y Mario Das Neves. Binner también faltó, pero con aviso y justificadamente, de Brizuela del Moral no se supo nada.

La ausencia de hoy será en otro evento que concita la atención nacional, la Fiesta Nacional de la Vendimia, cita impostergable para cualquiera que se dedica a cultivar la imagen pública como principal capital político. Hoy, Eduardo Brizuela del Moral no participará en Mendoza de una de las fiestas grandes previstas para este año con motivo del Bicentenario de la Revolución de 1810 y que por eso integra la agenda central que coordina el Gobierno Nacional.

Es cierto, por el ya famoso "rompimiento" con el kirchnerismo, podría preocupar que los actos estén coordinados por el Gobierno Nacional, pero se sabe ya que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no participará en ninguno de los actos, ni hablar de la Vía Blanca, por temor a los escraches, de modo que está descartado cualquier contacto con la mandataria; si en cambio estará el amigo Julio Cobos, y hasta la "Chiquita" Legrand, que dicen siempre da suerte. Pero no, allí Brizuela del Moral tampoco aparecerá.

Y si lo que motiva esta nueva ausencia es el hartazgo por tanto roce social, ciertamente comprensible para cualquier persona normal, dicen que los famosos viven hartos de su maldita fama, el faltazo también implica desatender una obligación importante como parte de su rol de primer mandatario. Sucede que paralelamente al famoso festival, en Mendoza también, se reunirán los gobernadores de las provincias vitivinicultoras para firmar acuerdos importantes para el sector. Allí también fue invitado Eduardo Brizuela del Moral, pero no aparecerá.

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