La asunción de las autoridades del Consejo de la Capital, 26 por lista sábana y 14 uninominales por seccional, estaba prevista para realizarse hoy en el Hotel de la Cañada, pero ante la posibilidad de postergarse porque el salón estaba alquilado para otro evento, se trasladó al Interplaza.
Aparecen los candidatos
El Peronismo que Viene propone a Juan Manuel Cid como precandidato a intendente, en base a los triunfos que reclama como cuotaparte de la lista oficialista en la interna de la Capital. La agrupación colocó al que será Presidente Alterno, Martín «el Corcho» Aráoz, en la seccional Primera reclaman el triunfo de la uninomial Eva Ontiveros, donde precisamente era presidente Cid. En la Tercera, el ganador fue Marcos Vásquez; en la Sexta la uninominal ganadora, Pamela Ruarte; en la 22ª, el presidente, Pablo Centurión; en tanto por medio de acuerdos reclaman triunfos en la Séptima, con Claudia Romero; en la 13ª, el alterno, Martín Suárez, y el subcircuito E de la seccional Quinta, con Mario Zar. En la 12ª aseguran que fueron aliados con Guillermo Kraisman. “En total presentamos 90 sublemas subcircuitales, algunos ganamos y con otros perdimos como en la seccional 4ª en la que ganó bien Miguel Siciliano”, afirmó un dirigente del Peronismo que Viene.
Complicado cronograma
El peronismo de la provincia tiene dos temas a resolver. Si hasta el 5 de mayo no se presentan candidatos a gobernador, excepto José Manuel de la Sota, el ex gobernador quedará proclamado y no habrá internas el 5 de junio. Ahora si aparece alguno, deberá correr el cronograma y votarse. De la Sota en sus últimas postulaciones a la gobernación nunca quedó sin competidor. En 2003, se presentó Olga Romero de Simondi, a quien el aparato del PJ oficialista venció con facilidad. Hasta el momento suenan varios nombres, pero casi la mayoría amagan con ir por fuera. El último en incorporarse a esta lista es Carlos Moscatelli, mientras que el más firme, el intendente villamariense Eduardo Accastello, por el momento habría decidido repetir como jefe municipal. Distinto será con la convocatoria a la interna por los cargos a intendente, vice y concejales. En el PJ esperarán a que Daniel Giacomino oficialice la fecha y recién se convocará a la interna. Juan Viola, recientemente adscripto al PJ, propuso que sean el 14 de agosto junto con las internas nacionales. Olga Riutort ya confió a su tropa que lanzará su candidatura sin esperar fecha de interna ya que iría por fuera.
Guerra de afiches en Villa Carlos Paz
Los problemas internos del Frente Cívico en Villa Carlos Paz se vieron reflejados en la cartelería promocional de los dos candidatos a intendentes que podrían ser bendecidos por Luis Juez. Mientras Juez se hace el distraído, Rodrigo Serna y Esteban Avilés iniciaron una guerra de afiches buscando los votos de los que simpatizan con el verborrágico e indeciso ex intendente. Serna luce nueva sonrisa en sus carteles donde (esta vez sí) puede leerse “Frente Cívico”. El afiche de Esteban Avilés y de su nuevo y reluciente frente “Carlos Paz Unido”, muestra su foto, la del primer concejal Walter Gispert y la de la dupla Juez y Gatica. ¿Un guiño al enfrentamiento que Serna tuvo con el intendente de Jesús María y le valió un reto del senador nacional? Mientras tanto, Juez apunta para el lado de Cosquín buscando realizar su “gran acto” de campaña el 7 de mayo con miras a la gobernación; el único en el valle de Punilla, según afirman sus seguidores, ya que el líder del Frente Cívico no quiere ni pisar Carlos Paz para no verse en el compromiso de elegir entre Serna y Avilés.
Travesuras en la Cuarta
Ni Oscar Aguad ni Ramón Mestre podían dudar, el domingo pasado, de que ganarían la interna de la Unión Cívica Radical. Los aliados del panmestrismo apenas podían entretenerse con espiar quién de los dos sacaba más votos en el terreno en donde podían medirse, es decir en la ciudad de Córdoba. Ambos juraron, sin embargo, que de ninguna manera los animaría un espíritu egoísta. Pero alguna travesura hubo, quizás organizadas por dirigentes territoriales ávidos de hacer buenos favores a sus jefes. En el Colegio Almafuerte, en la seccional Cuarta, quedó al descubierto una pequeña zancadilla. Resulta que durante la mañana se advirtió que faltaban sobres para votar, por un error en el despliegue de recursos. Una dirigente mestrista de la Cuarta, muy amable, voló hasta la Casa Radical y, apurada, tomó sin prestar demasiada atención una caja con sobres. Los llevó al colegio, allí los entregó al encargado, y éste los distribuyó para su uso en las seis o siete mesas que funcionaban. Todo parecía seguir en calma, hasta que una afiliada salió del cuarto oscuro y preguntó: ¿podrían darme un sobre que no esté cerrado y con un voto adentro? Caos. ¿Acaso surgían las pruebas del fraude que Mario Rey venía pronosticando? ¿Esos sobres debían ser colocados al cierre, en algún descuido, con la firma de un fiscal, para engrosar el resultado final? ¿O eran un saldo del legítimo reparto de la campaña casa por casa? Dirigentes destacados de cada grupo competidor llegaron al colegio de la seccional Cuarta. El cuadro era terrible: insultos, nerviosismo y la
folklórica imagen de fiscales abrazados a las urnas. Finalmente, se redactó un acta con los pormenores del episodio y se retiraron los sobres cerrados de cada mesa. Pero faltaba algo más. ¿Por qué no abrirlos para ver qué había dentro de ellos? Después de unas cuantas discusiones, un sobre fue abierto. ¡Sorpresa! Tenía el voto de Confluencia, pero sólo en el tramo municipal, o sea, el de Mestre, pero no el de Aguad. Entonces, aunque hayan sido preparados como propaganda, la maniobra reveló que al menos estos mestristas quisieron cortarse solos.
Cortés Olmedo le ganó todos
Igual, en la interna de la interna panmestrista no ganó ninguno de los dos. Faltan contar algunos votos, porque fueron impugnadas algunas urnas en la Cuarta y otra en la Décima, pero los datos provisorios no permiten que Mestre o Aguad canten victoria. Mestre sacó 19.432 votos y Aguad 19.415, pero por la magia del corte de boleta (que lógicamente existió entre militantes a una escala minúscula y anecdótica) el dirigente más votado fue... ¡Facundo Cortés Olmedo! Sí, el candidato a legislador departamental recogió 19.345 votos, tres más que su jefe Mestre.
Estampida negrista por abstencionismo
Mario Negri reapareció después de la interna con críticas a la campaña de Oscar Aguad. El ex presidente de la UCR había presentado una lista de candidatos a legisladores provinciales, pero luego la retiró. Aseguran los que puntean el padrón que ni siquiera fue a votar. Abajo suyo hubo cierto desbande ante el abstencionismo negrista. En la noche del domingo, al momento de los festejos, pudo verse a varios dirigentes negristas luciendo una sonrisa mestrista, para festejar la victoria sobre Mario Rey. Un grupo más reducido jugó para el concejal que resultó derrotado. Es que nadie se inmola por un jefe ausente.










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