La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes aseguró que el consumo por habitante retrocedió desde 70,3 kg por año en 2009 hasta 56,3 kg en 2010; se trata de una baja de un 20% anual
Un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra) indicó que "la caída del abastecimiento al mercado interno y el crecimiento poblacional" hicieron que el consumo por habitante retrocediera desde 70,3 kilogramos por año en enero-abril de 2009 hasta 56,3 kilogramos en enero-abril de 2010. Se trata de una caída de un 20% anual.
Pero uno de los principales factores que explican la caída en el consumo fue sin dudas el fuerte incremento del valor de la carne en el mostrador en los primeros tres meses del año, cerca de un 30%. Esto generó que la secretaría de Comercio Interior frenara varios embarques al exterior con el objetivo de volcar esa producción al mercado interno. De inmediato varias protestas de trabajadores de los frigoríficos tomaron las calles, ya que temían quedarse sin sus puestos de trabajo.
Fue por esos días que la presidenta Cristina Kirchner, en medio de una nueva estrategia de comunicación que la mostrara más cerca a la gente, recomendó comer cerdo como sustituto de la carne. El principal e insólito fundamento fueron sus propiedades afrodisíacas. Por esas semanas también comunicó las virtudes del pollo para aquellos que hacen dieta y presentó un puesto de venta itinerante de merluza que recorrería el conurbano bonaerense.
Claro que las recomendaciones de la Presidenta no fueron tan extremas como las del presidente boliviano, Evo Morales, que dijo que los hombres "tienen desviaciones" por comer pollo.
Consultado por lanacion.com, el presidente de Ciccra, Miguel Schiaritti, reconoció los aumentos de los últimos meses y afirmó: "El precio llegó a un techo. La gente convalidó estos precios y ni un centavo más". Explicó, no obstante, que con los aumentos salariales vendrán aumentos dosificados en el tiempo. "Es probable que haya pequeñas alzas cuando se reactive un poco la demanda".
Sostuvo además que para la salida del invierno (octubre-noviembre, según los productores) habrá más retención de hacienda, algo que ocurre históricamente para impulsar el engorde. Aunque dijo que "hoy no hay carne" afirmó que en esos meses el faltante será peor.
"Esto es el reflejo de las nefastas políticas del Gobierno hacia el sector ganadero y agropecuario en general, que perjudica no sólo a los productores sino también a los consumidores y a los trabajadores del sector. Ya se perdieron 10 millones de cabezas y, aunque nos tildaban de agoreros, siempre dijimos que con menor cantidad de hacienda, los precios de la carne tenderían a subir. Por eso, desde la Mesa de Enlace propusimos la eliminación del IVA a los cortes populares", señaló a este medio el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati.
"Si estos precios respondieran a que hay un desarrollo de la actividad ganadera, a que hay más confianza y perspectivas de largo plazo, sería fantástico, pero estos precios responden a que faltan terneros, y para que haya inversión tiene que haber confianza", completó.
La producción. "La primera y principal causante de la situación actual fue la antipolítica pecuaria implementada a partir de marzo de 2005 -cuando comenzaron a resurgir los acuerdos de precios que muchos defendieron e incluso alentaron porque los consideraban instrumentos útiles para combatir la incipiente inflación-. Esta llevó a la reducción del stock de hacienda y, en especial, del rodeo de madres, así como afectó negativamente los índices de eficiencia productiva", señaló el informe.
Según los productores agropecuarios, el cierre de las exportaciones junto con una política de acuerdos de precios y retenciones desincentivan, la producción ganadera impulsan la liquidación de vientres, y reducen el stock ganadero. Esto generó la falta de carne y aumentos de precios internos, estiman.
La cámara empresaria, que remarcó que en el primer cuatrimestre de 2009 se logró el registro [de consumo de carne per cápita] más alto de la década, destacó que en el primer cuatrimestre de 2010 se estableció el segundo peor nivel de consumo per cápita de carne vacuna detrás del logrado en el mismo lapso de 2003.
"Debemos señalar que en términos relativos, el consumo interno explicó 75,7% de la retracción de la producción de carne vacuna entre los períodos analizados, cuando su participación en la producción total fue de 86,5%", indicó el informe.
En ese sentido, Ciccra estimó que "la paralización de las plantas exportadoras desencadenada por las mayores restricciones para enviar cortes vacunos al exterior que se vienen aplicando en los últimos meses" también afecta negativamente al consumo interno. "Esto es así porque no todos los cortes de una res se pueden colocar en el exterior, de forma tal que el mercado interno forma parte de los destinos necesarios para lograr una adecuada integración del animal faenado".
El documento de la cámara estimó que en el cuarto mes del año la faena se mantuvo levemente por debajo del millón de cabezas. "De acuerdo con nuestras estimaciones, se sacrificaron alrededor de 950.000 vacunos, lo que arrojó un nivel de actividad 30% inferior al registrado en igual mes de 2009", afirmaron.
En lo que respecta a la participación de las hembras en la faena total (liquidación de vientres), algo que vienen denunciando los productores ganaderos, se señaló que se observó un "importante descenso" con relación a los guarismos récord alcanzados en similares períodos de 2008 y de 2009. "Sin embargo, en términos históricos continúa siendo muy elevada. En enero-abril de 2010, 47,6% de la faena total correspondió a hembras. El promedio para el mismo lapso de 1991 a 2009, arrojó un valor de 44,1%", concluyeron.




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