Alfonsín cerró con un simulacro de conferencia y trató a Boudou de "pobrecito”

Alfonsín cerró con un simulacro de conferencia y trató a Boudou de "pobrecito”
El candidato de Udeso terminó la campaña con un escueto acto en un hotel céntrico de Capital. Lo presenciaron “catedráticos” que simularon un cuestionario a los candidatos del frente. Alfonsín pidió ejemplaridad, honestidad, tolerancia y sólo le apuntó al ministro de Economía.
Nada de banderas rojas ni boinas blancas. El cierre de campaña de Ricardo Alfonsín fue en una pequeña sala del Hotel NH City de Plaza de Mayo y empezó de la manera más rara: el público que estaba sentado en las butacas, presentado como “catedráticos”, acercó preguntas a los candidatos del frente, que no fueron más introducciones a sus arengas.

Ese mismo público luego se levantó de las sillas y aplaudió y gritó por Alfonsín junto a los militantes juveniles que rodeaban la sala. En ese marco, el candidato a presidente por Unión para el Desarrollo Social (Udeso), se presentó como el garante de la ejemplaridad, la transparencia, la igualdad, la justicia y el combate a la corrupción, entre otras cualidades.

“Regresa la república el 10 de diciembre. Se terminan los superpoderes, se termina los DNU, se termina este Consejo de la Magistratura”, aulló cuando recién habían pasado doce minutos de un discurso que pidió leer pero terminó recitando, subiendo y bajando los tonos como en las mejores épocas de su padre, con lapsos de euforia que lo obligaron a secarse la transpiración para continuar.

Había repasado los textos desde el palco mientras a su alrededor el resto de los candidatos respondía consultas que llegaban desde el palco y no hacían más que allanar el camino para el discurso que cada uno ensaya en esta campaña.

Fue así como los candidatos a diputados Daniel Garrido y Graciela Ocaña respondieron sobre la importancia de combatir la corrupción; Miguel Bazze sobre la importancia del federalismo y Rodolfo Rodil sobre las problemáticas del conurbano.

Las preguntas eran realizadas por dos de los catedráticos (una identificada como Carla Carrizo) y no escondían el costado partidario. “¿Cuál es la idea de liderazgo que tiene Udeso en un momento donde se construye un liderazgo fuerte y antidemocrático como el kirchnerismo?”, fue la consulta que recibió el senador Ernesto Sanz, otro de los panelistas.

También devolvió centros el senador Gerardo Morales, el candidato a vice Javier González Fraga y el diputado y candidato a gobernador de Entre Ríos Atilio De Benedetti, quien pudo hablar del campo y la producción. Los candidatos a senadores por la provincia, José Scioli y Teresa Flores, siguieron todo desde las butacas.

Después vino Alfonsín, ya en un atril rojo con la sigla Udeso en grande. Los catedráticos se pararon para aplaudirlo y tras ponerse y sacarse los anteojos, el radical habló con un énfasis que hacía vibrar los parlantes.

La mayoría de sus definiciones fueron morales y éticas, Pidió ejemplaridad porque “en política se formulan propuestas no promesas”, Ahí abogó por el retorno de la república y pidió más tolerancia. “Que es eso de amigo y enemigo”, repitió.

“La Udeso y el radicalismo jamás dará un sólo paso en contra de una sociedad más justa por la que venimos soñando. Las injusticias tienen que terminarse y no vamos a construir una Argentina igualitaria si no hay un compromiso de la sociedad para esa búsqueda", repitió Alfonsín.

Hubo tramos de filosofía política, en los que Alfonsín casi susurraba para remarcar, por ejemplo, que la política tiene que distribuir recursos finitos para necesidad amplias, “porque si fuera al revés sólo sería administrador”.

Fue el pie para otro aullido. “Pero hay que definir prioridades: no es lo mismo el tren bala que la doble escolaridad”, disparó. Amado Boudou fue el único agradecido personalmente recién sobre el final. “Pobrecito, lo que nos dice habla mal de él”, se lamentó.

“¡El que no salta lo votó a Alsogaray!”, lo apoyaron los jóvenes que lo escuchaban desde los rincones, desde donde, también, se le presentaron como “los pibes para la liberación”, típico cántico kirchnerista.

Alfonsín siguió: "los corruptos irán presos"; "la obligación es poner en marcha un proceso de crecimiento para terminar con la pobreza"; “recuperaremos la austeridad”, “tenemos el problema de la inseguridad que el gobierno ignora”, fueron algunas de sus frases.

“Hemos progresado desde 1983 hasta la fecha en materia de libertad, pero cierto es que muchas de las libertades son derechos formales, porque no sólo luchamos por la libertad sino también por la igualdad", dijo en otro tramo.

Sólo amagó una humorada cuando citó a la inflación. “Que no hay; me lo van a decir a mí”, parafraseó su propia publicidad. Terminó con más gritos y propuestas y el aplauso y algún llanto del público. Los catedráticos.

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