La negociación con el gremio docente y las medidas de fuerza que toman los maestros ante la oferta de la provincia fue uno de los temas que se mantuvieron en las ediciones impresas de los diarios durante la última semana. Este es un conflicto que se viene desarrollando hace tiempo y que tiene como antecedente las paritarias del año pasado. Aquella experiencia poco sirvió para que en este 2013 se llegase a un acuerdo. Por otro lado en Capital Federal los docentes acordaron con el gobierno porteño y hubo clases. Sin embargo parece que los maestros de la capital perduran disconformes.
El jueves se conoció que la negociación no había llegado a buen puerto. Página 12 tituló “Sin acuerdo con los maestros” e informó que “Los maestros bonaerenses no llegaron a un acuerdo con la provincia y anunciaron una nueva huelga para la semana próxima. La gobernación de Daniel Scioli les ofreció un 17,8 por ciento de aumento, repartido en tres etapas, y los gremios lo rechazaron por insuficiente. ‘Ni siquiera llega a lo que fijó el gobierno nacional’, sostuvo el titular del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (Suteba), Roberto Baradel. Los docentes ya tenían votado continuar con una huelga de 48 horas si no había acuerdo. Mañana definirán su modalidad. La propuesta de la provincia cumple formalmente con el piso fijado por el ministerio de Educación de la Nación para el salario inicial de todo el país. Sin embargo, en la provincia los docentes vienen con un sueldo inicial más alto que el piso nacional –de 2900 pesos frente a 2800– y, de aceptar el esquema que les ofrecieron ayer, perderían esa diferencia”.
“Por otra parte, están pidiendo un 30 por ciento de mejora, es decir más de 12 puntos por encima de lo que les ofrecieron. Al salir en defensa del porcentaje, el ministro Cuartango sostuvo que ‘se hizo la mejor propuesta susceptible de ser cumplida’ y pidió tener en cuenta ‘la realidad económica mundial y del país’. (...) la titular de la dirección General de Cultura y Educación, De Lucía, apuntó que la provincia está haciendo un gran esfuerzo y pidió a los gremios ‘que sigan dialogando pero con los chicos en las escuelas’. (...) ‘La situación que atraviesa la educación en la provincia de Buenos Aires amerita que se trabaje con mayor seriedad. Estamos cansados de este tipo de propuestas. No se puede avanzar en una mejor calidad educativa si no se respeta el derecho de los docentes’, planteó Baradel”.
El viernes, el diario El Día tituló la decisión de los maestros. “Confirmado: lunes y martes vuelven a parar los docentes bonaerenses” y desarrolló en el artículo que “Cada día que pasa, el conflicto docente en la Provincia se profundiza más. Los gremios harán hoy el anuncio oficial sobre cuándo concretan otras 48 horas de paro, aunque ya se sabe que será el lunes y el martes próximos. En tanto, unos 10.000 maestros -según estimaciones del Frente Gremial Docente- protagonizaron ayer al mediodía una movilización a la Casa de la Provincia, en capital federal, cuando aún resonaban las declaraciones que había realizado a primera hora el ministro de Trabajo bonaerense, Oscar Cuartango: ‘(La de un aumento del 17,8 por ciento en tres veces) es la mejor oferta que podemos hacer. (Y hoy por hoy) no hay ninguna expectativa de poder mejorarla’. El campo estaba abonado para que los gremios doblaran la apuesta. El secretario General del Suteba, Roberto Baradel, se dirigió a la multitudinaria concentración de docentes para exclamar que ‘ratificamos la continuidad del plan de acción para la semana que viene. Y si no hay respuestas, se profundizará el conflicto a lo largo y a lo ancho de la provincia de Buenos Aires’, alertó. Anticipó el panorama que podría avecinarse al disparar que ‘si el gobierno no hace una propuesta integral para resolver la situación, de acá en adelante vamos a estar de paro y movilización hasta lograr un acuerdo justo’.
¿LA SOLUCIÓN DE MACRI?
El día miércoles una nota de opinión de Jaime Rosemberg en diario La Nación analizó el acuerdo de los docentes con el gobierno porteño en el contexto de la contienda política de cara a estas elecciones y finalmente pensando en 2015. El título fue “Un triunfo simbólico sobre Scioli y Cristina”. Aquí algunos párrafos de la columna: “Evitar a toda costa la escena de aulas vacías, paros y descontento que sufrieron Daniel Scioli y el ministro de Educación kirchnerista, Alberto Sileoni. Y diferenciarse de manera positiva de los otros dos aspirantes a la presidencia (Scioli y la propia presidenta Cristina Kirchner), cuando menos en lo que a los fondos destinados a la educación se refiere. Fue ese el mandato que Mauricio Macri dio al ministro de Educación, Esteban Bullrich, días atrás, cuando las negociaciones con los gremios docentes en todo el país amenazaban con complicar el inicio de clases. La estrategia del gobierno porteño, diseñada por Macri con sus ministros de confianza, tenía ese claro objetivo en el inicio de un año electoral clave para las aspiraciones del jefe de Pro en 2015.
El éxito logrado, más allá de la resistencia de algún sector minoritario, será tangible hoy cuando Macri inaugure el ciclo lectivo rodeado de profesores y niños en una escuela de Liniers. Y representa algo de aire fresco para una gestión jaqueada por el gobierno nacional y las polémicas públicas, como la obra del Metrobus en la avenida 9 de julio y los cambios en la red de subterráneos.
También hubo una suba en la oferta a los docentes (del 22 por ciento original al 26) cuando el gobernador cordobés José Manuel de la Sota, otro peronista con intenciones de presidenciable, ofreció más dinero a los docentes para evitar un paro que, de todas maneras, se produjo en su provincia. ‘De la Sota nos apretó’, graficaron en el ministerio de Paseo Colón.
Bullrich aseguró que el aumento a los maestros no descuidará otros rubros igualmente necesitados. Y que debió obtener primero el aval de dos dirigentes que ‘cuidan el centavo’: el propio Macri, autoapodado como ‘cartonero’, y el ministro de Economía porteño, Néstor Grindetti, otro artífice del acuerdo. ‘Los fondos están’, repitió el ministro para tranquilizar a los desconfiados.
Macri tendrá hoy, entonces, una simbólica victoria sobre sus competidores a la Casa Rosada. Un respiro en el inicio de un año que sin dudas será conflictivo.”
Sin embargo, el mismo día, en Página 12 fue publicada un artículo que le bajó el tono a “la victoria” de Macri. “Empiezan las clases, sigue el conflicto” fue el título y luego desarrolló: “Hoy comienzan las clases en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, aunque en dos escenarios inestables. Los docentes porteños aprobaron sobre la hora comenzar el ciclo lectivo porque la oferta salarial que les hizo el macrismo –que subirá los sueldos más bajos un 31 por ciento– está muy cerca de lo que pedían. De todas maneras, señalaron que la Ciudad sigue sin invertir en la escuela pública, por lo que comenzarán un plan de lucha con asistencia a las aulas. (...) La propuesta salarial de la Ciudad llevará el sueldo inicial de un maestro de grado de los actuales 3120 pesos a 4200 en el mes de julio. Son poco más de mil pesos de mejora para los que recién comienzan a ejercer”.
“Según la estimación gremial, el grueso de los docentes recibirá un aumento del 26 por ciento. (...) De los 17 gremios de la Capital Federal, hubo dos que no aceptaron la oferta salarial, Ademys y ADEF (educación física), que hoy harán paro por considerar que el aumento está ‘muy lejos de la inflación reconocida por Mauricio Macri’. Los otros 15 sindicatos la aprobaron, aunque con una fórmula crítica. (...) ‘La propuesta salarial es lo mínimo indispensable como para comenzar las clases, pero no lo suficiente como para ponerle la firma al acuerdo’, definió Eduardo López, titular del gremio docente mayoritario, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera). (...) Lo que cuestionan es una serie de faltantes relacionados con la política educativa del macrismo, que históricamente ha desinvertido en la escuela pública. Por ejemplo, el criterio de cerrar grados si tienen menos de quince alumnos (el año pasado, la Ciudad intentó fusionar 221 grados, los docentes instalaron una carpa frente a la jefatura de Gobierno y frenaron 125 casos), la falta de jardines de infantes (debería haber cuatro mil vacantes más) y el escaso control a los subsidios otorgados a los colegios privados. Otra cuestión de consecuencias inmediatas es el mal estado de los edificios, un motivo por el cual hoy en diez escuelas de la Ciudad no comenzarán las clases”










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