El faltazo de Menem y las interpretaciones. El bloque anti-K le hace el juego al oficialismo. El Acuerdo Cívico con internas y las rispideces locales con el denarvaísmo.Julio Alem se dio cuenta de la contradicción y rechazó el cargo en el Banco Provincia. Cristóbal López avanza en la Provincia y mira con ganas al Bingo local.
Por ejemplo, se pensó en un pacto por el cual Menem buscaría garantizar su impunidad, cosa que Kirchner no podría hacerlo. Se habló también de una vendetta del riojano contra los peronistas disidentes por el ninguneo que habría tenido que soportar y, por último, la conjetura más fuerte, quizás, que el ex presidente de los 90 haya aprovechado la oportunidad para instalarse en la agenda política como lo hizo Cobos cuando debió desempatar con la Resolución 125.
Lo cierto es que de pronto Menem pasó a ser el hombre de la semana, no precisamente por temas penales, y lo dejó mal parado al líder de los radicales, Gerardo Morales, porque quedó muy expuesto que su armado había sido deficitario.
La oposición funciona como un bloque anti-K y cuestiona al Gobierno por no atender "el mensaje de las urnas", como si la gente hubiese votado en contra de Kirchner y no a favor de cualquiera de los candidatos o listas.
Ese razonamiento los lleva a privilegiar una postura antikirchnerista, intentando muchas veces ligar el agua con el aceite, uniéndolos menos por el amor que por el espanto, como refirió el cordobés Luis Juez.
Y ese mismo bloque anti-K que junta a Reutemann con Morales y Giustiniani, por ejemplo, le viene como anillo al dedo al oficialismo para legitimar sus conductas beligerantes. Le permite seguir sosteniendo que se lo quiere desestabilizar y que por ello debe defenderse.
Esta es la Argentina de hoy, bipolar, dicotómica y maniquea, en la que cada uno de los polos deposita en el otro todo lo demoníaco y la autoría de todos los males. La objetividad, la claridad meridiana, y posiblemente la buena fe han sido confinadas definitivamente por el odio y la subjetividad plena. La premisa básica parece ser el exterminio del oponente. ¿Es que no hay nadie que concilie?, ¿o habrá que esperar que concluya esta batalla demencial, no en una síntesis conceptual entre ambas posiciones sino en el aniquilamiento político del otro?
El Acuerdo con desacuerdos
En la vereda no oficial del radicalismo, el diputado nacional del Acuerdo Cívico, Juan Carlos Morán, se distanció sutilmente de la amenaza de Carrió de no asistir a la Asamblea Legislativa, al decir que "seguramente va a ir" o al minimizar la actitud de la líder de la Coalición Cívica al incluirla dentro de la estrategia de darle "visibilidad política" al ninguneo oficialista sobre el Congreso.
Por otro lado, la amenaza de Carrió de boicotear la Asamblea sonó algo contradictoria porque buscaría contrarrestar un supuesto antiinstitucionalismo kirchnerista con una actitud bastante reñida con lo institucional.
Morán es un radical muy cuestionado por sus pares del Acuerdo Cívico de la Séptima por situarse muy lejos de Margarita Stolbizer y demasiado cerca de Lilita, al punto que no duda en vociferar públicamente que la prefiere como cabeza de fórmula.
A los claderistas no les gusta la posición del diputado, pero tampoco hacen muy visible su posición. De todos modos no lo pueden decir abiertamente porque el bolivarense dijo que le gustaría que Cladera sea el candidato local.
El bloque de la Coalición Cívica hizo una movida rara en estos días. Elevó por vía administrativa al Intendente una propuesta para modificar las tasas de Servicios Urbanos, cosa que no le habría gustado mucho a los ediles denarvaístas con quienes habían firmado anteriormente un proyecto alternativo basado en coeficientes zonales.
¿Es que los quiso puentear? Según las malas lenguas, el claderismo estaría tomando distancia de ese proyecto por una cuestión de simple competencia.
Rispideces
Aquel romance que desembocó en un acuerdo para elegir las autoridades del Concejo Deliberante estaría naufragando un poco.
Al denarvaísmo no le habría gustado mucho que Franco Cominotto se fuera a La Plata con José Eseverri sin avisarle y, si bien no tiene ninguna obligación de hacerlo, "lo debió haber hecho por una cuestión de simple cortesía", apuntó una fuente ligada a los concejales denarvaístas.
Por otro lado, al secretario del HCD, Mariano Ferro, lo estarían excluyendo aun de las relaciones cotidianas, suplantándolo de hecho con la encargada de la comunicación legislativa y de otro partidario que trajeron del Ejecutivo.
Amén de ello, Cominotto está más que feliz por su inesperado protagonismo y porque además viajaría a Uruguay como invitado indirecto a la asunción de José "Pepe" Mujica.
El PJ y los antiguos aliados
En el kirchnerismo, las aguas tampoco están tranquilas.
Hay problemas dentro del Partido Justicialista y mucho desconcierto en sus aliados del Frente para la Victoria.
En la reunión abierta del último viernes, las autoridades pejotistas debieron enfrentar una fuerte discusión ideológica como hacía mucho tiempo no se daba.
Lo que ocurrió es muy alentador desde la vida interna partidaria, pero quienes conducen hoy el partido tuvieron que enfrentar una polémica que se desató a partir de que unos militantes peronistas anti-K le dispararon duras críticas al kirchnerismo por su desprecio por la Marchita o por haber tenido supuestas intenciones de "destruir al peronismo", según dijeron. Y desafiaron al resto a que se les diera una respuesta. Los imputaron veladamente de filomenemistas, mientras que hubo otros que reaccionaron con menos agresividad.
Lo cierto fue que el caso puso sobre el tapete algo que se viene: la puja de diferentes posiciones políticas y a veces también ideológicas dentro de un mismo partido, algo que había desaparecido por la fragmentación pos crisis de 2001.
Fuera del peronismo K, los partidos chicos que integran el Frente se están agrupando para darse coraje y fuerza frente a la reclusión que inició Kirchner en el PJ bonaerense para fortalecerse después de la crisis del campo y evitar una reacción contra el Gobierno.
Por ejemplo, un viejo aliado del peronismo frentista, el Partido Intransigente, está buscando hoy la manera de fortalecerse junto a los otros partidos chicos que conformaban el Frente para la Victoria. En Olavarría comenzarán a trabajar con los dolientes de aquel divorcio de 2008, ojeando un poco lo que hace el Intendente y sin comprender muy bien cuáles son y serán sus movimientos.
La renuncia de "Chango" Alem
"Chango no va a aceptar ningún cargo en el Banco Provincia", esa fue la respuesta que dio una fuente muy vinculada a Julio Alem.
Y en verdad fue así porque el concejal y ex presidente del Concejo le confirmó a este columnista que "no voy a aceptar el puesto".
Es que Chango habría tenido como un rapto de ingenuidad cuando Alfredo Sivero, director del Bapro y ex senador, le ofreció un cargo de asesor en la entidad. El edil habría creído que se trataba de un cargo meramente técnico, lo que era puramente cierto, pero omitió de movida el carácter puramente político de la oferta.
Luego lo pensó bien y las contradicciones adquirieron una suprema visibilidad. El puesto, por más profesional y técnico que fuese, se contradecía con sus aspiraciones electorales y por fuera del kirchnerismo.
La oferta lo hizo tambalear, pero toda fe es agónica y siempre debe luchar contra la duda para afirmarse, dice Miguel de Unamuno. Chango fue tentado y salió airoso de la tentación. Pero, si es que mide como dicen que mide en las encuestas, seguramente tendrá otras porque el supuesto Plan B provincial no se abandonará, sea Alberto Pérez o quien fuere, el que lo lleve a cabo.
Quienes rodean a Chango suponen que le falta una estructura naturalmente propia que lo fortalezca "porque siempre estarán quienes lo buscarán tentar si lo ven solo", opinó un allegado. Si no lo hizo, en estos días se juntará con Generación R, los jóvenes radicales de Leo Bretti y Leandro Lanceta, quienes ya le han pedido reunirse con él.
SE VIENE EL PATAGÓNICO
La versión comenzó a circular en los últimos días y hablaba de una supuesta venta del Bingo olavarriense.
Estas casas de juego se van a ir cotizando cada vez más a partir de la prohibición provincial de no otorgar más licencias, lo que contribuirá a incrementar el valor de los que ya están.
Y los propietarios de bingos saben que tienen negocios muy apetecibles desde todo punto de vista, sea por la regulación y la limitación de licencias o también porque tienen consumidores compulsivos y obviamente cautivos.
El Bingo que se habría vendido habría sido el que funciona en Los Polvorines, supuestamente en unos 20 millones de dólares, pero el de Olavarría no, pese a que "los bingos siempre están en venta", apuntó una fuente cercana a la casa de juegos.
Tampoco descarta que no se esté hablando de un posible traspaso a Cristóbal López, el zar de casi todas las tragamonedas del país.
La Provincia resolvió atender el reclamo de la Iglesia de no autorizar más bingos, pero a la vez extendió las licencias hasta 2025. Y eso también aumenta la cotización de los que ya están.
Los bingos son verdaderas máquinas de recaudar.
Por ejemplo, el bingo local factura en bruto unos 4 millones mensuales, de los que debe darle el 35 por ciento a la Provincia y deducir casi un millón en sueldos del personal.
Es decir, le quedarían un millón y medio limpios por mes.
No hay muchos negocios que den esa rentabilidad.
Por el momento, Aurelio Serra no tendría muchas ganas de vender.
Es más, últimamente ha estado haciendo algunas inversiones, pero el empresario patagónico viene arrasando con todo y no va a parar hasta monopolizar el juego.







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