“Había una maquinaria para robarnos”, dijo el titular de Vialidad

“Había una maquinaria para robarnos”, dijo el titular de Vialidad

Iguacel explicó las maniobras irregulares durante el kirchnerismo. Sostuvo que se bajaron entre el 30% y el 50% los costos de las obras en relación a la gestión anterior.

Contratar empresas “amigas”. Otorgar contratos directos, esquivando los controles. Simular licitaciones inexistentes. Pagar discrecionalmente cuando quería y como quería. El titular de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV),Javier Iguacel, enumeró las conductas que endilgó en la Justicia al ex secretario de Obras Públicas, el tucumano José López, y a otros funcionarios kirchneristas del hoy extinto Ministerio de Planificación Federal. 

“Había una maquinaria para robarnos a los argentinos. Según las pruebas que pude dar en la Justicia, López fue parte de todo eso”, sentenció el funcionario nacional. 

Iguacel estuvo ayer en la provincia recorriendo obras viales junto al titular del Plan Belgrano, José Cano; y al subsecretario Coordinador de Infraestructura de esa unidad,José Ricardo Ascárate.

Explicó que radicó la denuncia por manejo discrecional de dineros públicos al poco tiempo de haberse hecho cargo de la repartición encargada de las rutas nacionales. ¿Con qué se encontró al asumir? “Había $14.000 millones de deuda que estamos por terminar de pagar en noviembre; $140.000 millones de obras contratadas para ejecutar pero con un presupuesto de $20.000. Era imposible de cumplir. Muchísimas irregularidades con municipios y dispersión de obras. La mayoría de los trabajos estaban parados porque los proveedores no estaban cobrando desde hacía un año. Obras que tenían que hacerse en dos años tardaban ocho”, describió. Tras tomar aire, reconoció que fue muy difícil ordenar las oficinas.

“Adaptación”

Respecto de la situación de Tucumán, aseguró que lo más complicado fue comprender que no había un proyecto completo para la concreción de la autopista San Miguel de Tucumán-Termas de Río Hondo (Santiago del Estero). 

“Queríamos licitarla lo antes posible, pero no había nada. Estos ocho meses hemos trabajado con nuestros equipos para terminar el proyecto del primer tramo del trayecto sur”, consignó. Expresó, por otro lado, que algunas empresas no “acompañan con la fuerza que esperábamos”. “En la Circunvalación, que es una obra que ya está la deuda saldada, nos cuesta que arranque. Si no se adaptan, intimamos y después, hay rescisión de contrato. Entendemos que muchísimos años no cobraban en plazo y que había, como mínimo, poca transparencia”, consideró. 

Aseguró que recorrió los caminos desde Catamarca para revisar los trabajos en marcha. “Vamos a terminar en un mes el puente de la conexión con la vieja ruta 38 en Alberdi. Tenemos grandes obras que estamos terminando de proyectar para licitar en lo inmediato. Como los accesos sur y norte a Tucumán por autopistas. Acceso sería la primera etapa de la obra a Termas de Río Hondo. Se anunció tres veces, se licitó un papel, una línea. Algo que a los argentinos les venía costando muy caro porque ese tipo de obras generaban costos inmensos. La mayoría de las veces no se los adjudicaban, como pasó aquí”, lamentó. Adelantó que el proyecto completo se terminará en 2017 y ejecutará en 2018. 

“Tenemos repavimentaciones con mejoras sustanciales como de la 157 y un tramo de la 40. Se va a convertir en ruta segura el resto de la ruta 9, hasta Rosario de la Frontera”, añadió. Subrayó que, con los controles y el orden, redujeron entre el 30% y el 50% los costos de las obras en relación al Gobierno anterior. Remarcó que un sinnúmero de proyectos estaban sobrevaluados. “Nos costó caro a los bolsillos de los argentinos lo poco que se hizo”, cuestionó. Especificó que, mediante el Plan Belgrano, se destinarán el año entrante $50.000 millones en obras para las 10 provincias del NOA y NEA. 

Ascárate, por su parte, advirtió que en nueve meses que lleva la gestión se efectuaron el mismo número de kilómetros de autopistas que en los últimos 12 años (900 entre las que están en ejecución y ya licitadas). “Fue muy difícil recuperar las reparticiones. Porque como dice el presidente, Mauricio Macri, ojalá hubiésemos comenzado de cero. Comenzamos de ‘menos 10’ porque las obras estaban paralizadas, con certificaciones impagas y con contratos que estamos pagando mayores costos de los del mercado”, concluyó. 

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