El Gobierno se esfuerza por recomponer lazos con el Papa

El Gobierno se esfuerza por recomponer lazos con el Papa

Hubo conversaciones de Marcos Peñacon distintos obispos; Francisco, en tanto, comparó la Argentina con Venezuela

Luego de los desencuentros que enturbiaron la relación con la Iglesia y que generaron tensiones con el mismo papa Francisco, el Gobierno está empezando a conjugar el verbo recomponer.

Así, en las últimas semanas se intensificaron en la Casa Rosada las señales tendientes a un objetivo primordial: mejorar la relación entre Mauricio Macri y Francisco.

Según pudo saber LA NACION, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ha conversado recientemente con distintos obispos. Incluso, dos veces fue visto en la Casa Rosada el arzobispo Víctor Manuel Fernández, quien además de ser rector de la Universidad Católica Argentina (UCA) -la institución de la Iglesia que realiza la medición de la pobreza- mantiene un diálogo cotidiano con Francisco.

En ese contexto de acercamiento, el Presidente espera ir confiado el miércoles a la Catedral porteña, donde el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, celebrará el tradicional tedeum del 25 de Mayo.

Los esfuerzos del Gobierno por enhebrar una mejor relación con la Iglesia apuntan a neutralizar las señales negativas que se habían dado tras la audiencia que el Papa le concedió a Macri el 27 de febrero, caracterizada por una fría recepción.

A comienzos de este mes, la UCA sorprendió con el último informe sobre la deuda social, que registró un aumento de la pobreza en los primeros meses de la gestión de Cambiemos -en 90 días pasó del 29% al 34,5%, quedando luego en abril en 32,6%- y el ruido se reactivó en los últimos días con la revelación de la dirigente social Margarita Barrientos, creadora del comedor Los Piletones, quien contó que hace tres años no fue recibida por el Papa en Roma por sus lazos con el macrismo.

Alertas en Roma

Desde el Vaticano también llegan alertas. El jueves pasado, Francisco transmitió a los obispos del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) su preocupación por "los conflictos sociales, económicos y políticos de Venezuela, Brasil, Bolivia y la Argentina", según lo informó el propio organismo eclesiástico.

El Papa equiparó, así, la situación de la Argentina con la convulsión social provocada por el gobierno de Nicolás Maduro.

Ante la falta de señales concretas de apoyo al gobierno argentino, un obispo reflexionó: "Seguramente, Francisco prefiere mantener cierta distancia hasta ver cómo se encamina la economía y cómo afecta a la población. Pero su actitud es positiva y de ninguna manera alienta una oposición política".

Fuentes del Episcopado y del propio Gobierno confiaron a LA NACION que los intentos del macrismo por recomponer la relación tienen en miras un objetivo concreto: una nueva visita del Presidente al Vaticano en octubre.

Macri tiene pendiente la respuesta a la invitación que le hicieron llegar los obispos para concurrir el 16 de octubre a la ceremonia de canonización del primer santo argentino, el cura cordobés José Gabriel Brochero, que el Papa celebrará en Roma.

Al Gobierno, incluso, le llegó el mensaje de que "si Macri viaja a Roma para la canonización de Brochero, Francisco lo recibirá con gusto en Santa Marta para conversar", confió a LA NACION una fuente episcopal.

Otro dato que revela el interés por mejorar los lazos con la Iglesia fue la fuerte presencia de funcionarios en la apertura de la Semana Social que la Iglesia abrió anteayer en Mar del Plata, un ámbito en el que suele desembarcar la dirigencia sindical.

Estuvieron los ministros Jorge Triaca y Carolina Stanley, la gobernadora María Eugenia Vidal y el secretario de Culto de la Nación, Santiago de Estrada, junto a su subsecretario, Alfredo Abriani, que fueron recibidos por la comisión de Pastoral Social en pleno: los obispos Jorge Lozano (Gualeguaychú), Jorge Casaretto (emérito de San Isidro), Fernando Maletti (Merlo-Moreno), Jorge Lugones (Lomas de Zamora) y Antonio Marino (Mar del Plata).

Al recibir hace dos semanas a la conducción del Episcopado -por segunda vez en seis meses-, Macri se comprometió, incluso , a asistir el mes próximo a la clausura del Congreso Eucarístico Nacional, en San Miguel de Tucumán. Ese encuentro es la máxima apuesta de la Iglesia a la celebración del Bicentenario en la cuna de la Independencia.

En la Iglesia, en tanto, están a la espera de que Macri firme un decreto reglamentario de la ley que apoya al proyecto Scholas Occurrentes, creado por Francisco, a partir de la experiencia de la Escuela de Vecinos que lanzó en Buenos Aires cuando era arzobispo. Ese programa tiene el respaldo del ministro de Educación, Esteban Bullrich, quien anteayer participó de un acto de homenaje a la encíclica Laudato si', organizado por dirigentes del peronismo.

Frente a la audiencia que Francisco le concedió a Hebe de Bonafini para el próximo viernes, el propio Marcos Peña, en su página de Facebook, llamó a evitar la división y la confrontación, y rescató el gesto de Juan Pablo II, quien "visitó en la cárcel a quien lo intentó matar". No se advierte ese sentido de comprensión en muchos de los comentarios recogidos en la página, que se identifican como militantes de Pro y critican con dureza la decisión del Papa.

Al respecto, un legislador macrista advirtió a LA NACION sobre una práctica generalizada en la militancia política de distinto signo y la necesidad de una autocrítica. "Nos sorprende que el Papa reciba a quien lo insultó. Estamos acostumbrados a triturar a nuestros enemigos, que nos parece extraño una actitud de misericordia que surge del Evangelio", precisó.

Señales a favor y en contra

Pasos para afianzar el vínculo entre el macrismo y el mundo eclesiástico

Positivo

Acercamiento

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, habla con distintos obispos, con el intento de mejorar la relación con la Iglesia. El ministro de Educación, Esteban Bullrich, también mantiene diálogo. El arzobispo Víctor Fernández, rector de la UCA, pasó dos veces por la Casa Rosada

Pastoral Social

El Gobierno intensificó su presencia en las jornadas de Pastoral Social que concluyen hoy en Mar del Plata. Estuvieron la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; los ministros Jorge Triaca y Carolina Stanley y el secretario de Culto, Santiago de Estrada

Canonización

Mauricio Macri recibió dos veces en seis meses a la conducción del Episcopado, que lo invitó a viajar a Roma en octubre para asistir a la canonización del cura Brochero. Sería una oportunidad para ser recibido nuevamente por el papa Francisco

Negativo

Situación social

Francisco recibirá el viernes a Hebe de Bonafini, lo que no cae bien en la militancia macrista. Al recibir el jueves pasado a obispos latinoamericanos, el Papa comparó los conflictos sociales, políticos y económicos de la Argentina con la crisis de Venezuela, Bolivia y Brasil

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