La "economía de la pandemia" empieza a desacelerar la mejora del consumo en mayo

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Datos preliminares de consumo en lo que va de mayo muestran una desaceleración de la suba interanual, por empresas en problemas por falta de actividad y trabajadores con menos ingreso o que cobran tarde

Con bolsillos bastante flacos tras dos meses de cuarentena, el consumo masivo se mantiene aún en terreno positivo pero con tendencia declinante. Ya no se ve el boom de consumo de los primeros días de restricciones y además, se van acumulando problemas para mantener los ingresos del pasado y hasta para cobrar los haberes a tiempo.

Así, tras el buen cierre de abril, con un avance del 4,1% según datos de Scentia, la demanda de bienes de consumo masivo (alimentos, bebidas, limpieza, higiene personal) mostró en las primeras dos semanas de mayo un comportamiento más moderado que el mes anterior. Mientras la primera semana registró una caída en los volúmenes vendidos -en torno al 10%- , la segunda semana, pasó al terreno positivo.

Ésta parece ser, en cierto modo, la tónica que tendrá la evolución del consumo masivo en el marco de las medidas tomadas por el Gobierno para contener el avance de la pandemia de coronavirus.

 Un informe de Nielsen Argentina señala que en la semana del 10 de mayo (tomando variación en volumen de las últimas cuatro semanas móviles) el consumo masivo registró una mejora del 1,5% frente al mismo período de 2019. Es un dato que viene desacelerándose semana tras semana y que muestra las dificultades que atraviesan numerosas familias como resultado de la cuarentena.

 Mientras en la semana del 22 de marzo, el consumo masivo saltó 24,5% y llegó a 27,7% la semana siguiente, que fue la primera de la cuarentena, para el 19 de abril ese porcentaje ya había bajado a 3,3% internual, en terreno positivo pero en franco retroceso, y a 2,4% en la semana del 26 de abril.

"Tomando las últimas dos semanas de abril y las dos primeras de mayo el consumo está en 1,5% pero con un muy mal arranque en la primera semana de mayo y algo de recuperación en la segunda", señala Javier González, director de Retail Services de Nielsen Arentina.

Consultado sobre cuál podría ser la tendencia para lo que resta de este mes, González indicó que "lo esperable es que el consumo interanual comparando mayo contra mayo siga en declive, y hay que ver si termina dando cierres positivos o levemente negativos".

En rigor, se observa una desaceleración fuerte del consumo en estos meses, tras un crecimiento muy fuerte en marzo, pero ya el mes pasado el crecimiento fue mucho menor y continúa este mes.

En la misma línea, Osvaldo Del Río, director de Scentia, anticipó que "la primera semana de mayo fue mala, con datos negativos y la segunda empezó a ser positiva". La razón de ese comportamiento no es otra que el bolsillo de los consumidores.

"Hay más demora en el período de cobranza de la gente, no todas las empresas pagan ahora del 1 al 5, entonces la gente compra cuando tiene plata", apuntó Del Río

Según el último relevamiento de Scentia en abril el consumo masivo creció 4,1% en comparación a 2019. Fue una suba mucho más moderada que el salto de más de 16% en marzo. Pero ahora el panorama parece ser otro.

A partir de ahora "veremos cómo sigue esto porque, en gran medida, que el consumo básico se mantenga está relacionado a que la gente siga cobrando y mucho influye también el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia)", explica Del Río. Y aclara: "Son $ 75.000 u 80.000 millones por mes, 60/70% de los cuales la gente lo usa para comprar productos básicos".

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