"No hay vuelta atrás", afirman los intelectuales kirchneristas

El espacio Carta Abierta reunió a intendentes, piqueteros y dirigentes de la CGT
Fue mucho más que la presentación de una declaración sobre el Bicentenario. Con la explanada de la Biblioteca Nacional vestida con banderas kirchneristas, el espacio de intelectuales Carta Abierta dejó por un momento las argumentaciones generales en favor del modelo para expresar una defensa más comprometida del Gobierno, así como una dura crítica a la oposición.

Se rodeó, para ello, de los sectores que aspiran a convertirse en los sostenes del kirchnerismo en las elecciones de 2011: el sindicalismo de la CGT y la CTA oficialista, intendentes del conurbano bonaerense, las organizaciones piqueteras que responden a Emilio Pérsico, Luis D?Elía, Milagro Sala y Edgardo Depetri y una decena de partidos de la izquierda filoperonista, que desde enero colaboraron en la elaboración del documento.

"Todos deben saber que ningún retroceso es aceptable; que este pueblo tiene compromisos profundos con las transformaciones realizadas y las faltantes, y que encontrará en la memoria de sus luchas pasadas [...] la fuerza para resistir cualquier intento de restauración conservadora", dice uno de los fragmentos de la Declaración del Bicentenario, que culmina con una de las frases más aplaudidas ayer: "No hay vuelta atrás que pueda resultarnos tolerable".

La declaración fue acompañada por la firma del presidente de la bancada oficialista en Diputados, Agustín Rossi, y los intendentes Francisco Gutiérrez ("Barba", Quilmes), Jorge Secco (Ensenada), Darío Díaz Pérez (Lanús), entre otros, y los secretarios de la CGT Juan Carlos Schmid y Julio Piumato.

Los nombres de Rossi y Gutiérrez, así como el de la dirigente jujeña Milagro Sala (Túpac Amaru-CTA), fueron los más aplaudidos por los 300 miembros de Carta Abierta y militantes piqueteros reunidos ayer en la explanada de la biblioteca.

Los rodeaban banderas del Movimiento Evita y el Comedor Los Pibes, entre otras. Detrás del escenario, donde los actores Lito Cruz y Lola Berthet leyeron el documento, un amplio estandarte de la Juventud Peronista pedía la renuncia del "montonero" Cobos, lo que completaba el inusual marco elegido por Carta Abierta, representada ayer por el director de la biblioteca, Horacio González.

"Conmemoramos el Bicentenario de la Argentina sin evocar un pasado mítico, pero sabiendo que en los pliegues de su historia persisten memorias de un país para todos", comienza el escrito, que contrapone el Bicentenario con un centenario "bajo la égida de un Estado excluyente, con las mayorías silenciadas políticamente y con un mundo popular asolado por la desdicha".

"Reacción popular"

Desde ese punto de partida, la declaración repudia la posibilidad de "un país diseñado desde la lógica de los intereses corporativos [donde] deben ser conjuradas las maniobras de quienes conspiran en las sombras y agitan desde los espacios mediáticos". Y sostiene que "el futuro de la Argentina depende de la atenta vigilia popular" y su "reacción frente al peligro".

Tanto Schmid, mano derecha en la CGT del camionero Hugo Moyano, como el diputado bonaerense Fernando Navarro ("Chino"), aliado de Pérsico en el Movimiento Evita, destacaron el contenido político de la declaración y la ubicaron como el inicio de una definición programática para 2011.

"La declaración tiene una fuerte carga política sobre lo que queremos construir y aspiramos a que madure en una plataforma política", sostuvo Schmid, casi en los mismos términos de Navarro: "Es el inicio para delimitar una plataforma en la que participen organizaciones sociales e intelectuales".

Más medido, Horacio González habló de un "indicio" de relaciones entre grupos que pueden "refinar sus propósitos para la gran cita de 2011", en la que auguró "más imaginación política y menos virulencia". Sólo se permitió elogiar la diversidad de dirigentes que acompañaron la declaración. "Los nombres que aquí se conjugaron no aparecen en otros lugares", dijo.

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