Volvieron a operar a Balestrini, que sigue muy grave

Está en coma desde anteanoche; lo visitaron la Presidenta y opositores, como De Narváez
LA PLATA.- El vicegobernador bonaerense y titular del PJ provincial, Alberto Balestrini, permanecía, al cierre de esta edición, en estado reservado, en la sala de cuidados intensivos del Hospital Interzonal General San Martín de esta ciudad, donde ayer fue operado por segunda vez.

Poco antes habían pasado por el hospital la presidenta Cristina Kirchner y otros dirigentes políticos, tanto del oficialismo como de la oposición.

Según lo informado al caer la tarde por la directora del policlínico, Marta Gelemur, Balestrini presenta una lesión vascular compatible con un aneurisma, y ayer se prosiguió en su resolución endovascular a través de un catéter. La especialista adelantó que el próximo parte médico sobre el vicegobernador se brindará hoy, al mediodía.

Fuentes médicas consultadas por LA NACION indicaron que el episodio sufrido por Balestrini pudo haberse producido por un aneurisma sacular que se habría originado en una malformación arteriovenosa congénita.

A media tarde, y antes de que se realizara el cateterismo, la Presidenta se hizo presente junto con el gobernador Daniel Scioli, que ya había estado en el hospital por la mañana. La jefa del Estado permaneció en el lugar unos 20 minutos y se retiró sin hacer declaraciones.

Scioli expresó su deseo de que se revirtiera la situación; reiteró la angustia que le genera la circunstancia, y destacó: "Estamos haciendo fuerza y otro tipo de consultas". El mandatario provincial gestionó una consulta con un especialista de la clínica Fleni de la Capital, Sebastián Amerisio, con quien se hizo una interconsulta.

También visitaron ayer el policlínico platense varios políticos, incluso de la oposición, como el diputado Francisco de Narváez, que definió al vicegobernador como "un amigo".

Según relataron colaboradores de Balestrini, anteayer, antes de sufrir la descompensación, el funcionario había almorzado con el senador Federico Scarabino y con el ministro de Desarrollo Social de la provincia, Baldomero Alvarez de Olivera, en la residencia del vicegobernador. Los nombrados no advirtieron nada raro en su conducta. Luego, alrededor de las 15, Balestrini se retiró a una de las habitaciones con la intención de descansar.

Pasadas las 16, Balestrini mantuvo una comunicación telefónica con el jefe de gabinete provincial Alberto Pérez.

El desenlace

Según trascendió, Pérez contó a otros funcionarios que le había notado algo raro en la voz, pero le restó importancia, según indicaron fuentes legislativas. Pasadas las 17, Scarabino -vicepresidente del Senado y primero en la línea de sucesión para conducir el cuerpo- intentó comunicarse con Balestrini, pero su secretaria, Mary, le dijo que ella ya lo había llamado varias veces, pero no le respondía.

Entonces, se instruyó al personal de la residencia ingresar en el cuarto en el que el funcionario descansaba. Allí, uno de los choferes lo encontró inconsciente. Balestrini llegó al hospital en estado de coma y así permanece desde entonces.

Ayer, tras el impacto y la conmoción que causó la noticia, en diversos ámbitos de la administración provincial se evaluaban con preocupación las consecuencias que podría ocasionar el hecho de que Balestrini no pudiera volver a ocupar su cargo en el Senado ni la presidencia del peronismo provincial.

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