El gobernador José Manuel de la Sota y el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, participaron anoche de la inauguración del Hospital Luis Pasteur de esa ciudad pero la relación entre ambos fue fría.
De la Sota está en campaña presidencial y Accastello pelea por la gobernación con un discurso crítico hacia la gestión delasotista.
Por ejemplo, recientemente Accastello dijo que de ser mandatario provincial derogará la ley de pago diferido a los jubilados.
En el mismo sentido se pronunció con respecto a la tasa vial.
En Villa María, estuvieron también los precandidatos Juan Schiaretti y Daniel Passerini. No así Martín Llaryora.
También se hizo presente Adriana Nazario, quien no descarta integrar la grilla de postulantes peronistas.
En su discurso, De la Sota criticó duramente a la Nación: “En el país se vive una violencia muy profunda”.
Afiches llamativos
En otro orden, De la Sota se refirió ayer a los llamativos afiches que muestran su cabellera con la leyenda “DLS 2015” que causaron revuelo en las redes sociales y tuvieron repercusión nacional.
A través de Twitter, el gobernador explicó que es una “humorada” de los chicos que lo apoyan y aseguró: “Sería una huevada darle más importancia a mis pelos que a mis ideas”.
“Ya no me enoja que me atribuyan un quincho, o me llamen Gallego, si hay afecto y no mala leche”, agregó.
Textualmente, el gobernador escribió: “Hizo ruido esta humorada de los chicos que me apoyan. Sería una huevada darle+importancia a mis pelos que a mis ideas”.
Y añadió: “No tengo pelos en la lengua. Y no me enoja que me atribuyan un quincho, o me llamen gallego, si hay afecto y no hay mala leche...”.
Contra Cristina
“El peronismo kirchnerista tiene un futuro de ser un porcentaje cada vez más pequeño”, disparó De la Sota al referirse al espacio que ocupa el gobierno actualmente, a la vez que aventuró que “en la medida en que el país progrese, se acabe el clientelismo político y no se le haga perder la dignidad a la gente por un plan social, y que cada uno pueda votar libremente aunque reciba ayuda del Estado, se van a achicar los márgenes”.
El gobernador también se mostró convencido de que “este gobierno no es peronista” y aclaró que lo dice “con pena”.
“Me hubiera gustado que (Néstor) Kirchner, que era un peronista de los 70, de los que en muchos casos no venían de un hogar peronista, le sumara los valores de la clase media: el respeto al pluralismo, a la división de poderes, a la libertad de prensa, pero hizo todo lo contrario”, expresó De la Sota.





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