De Vido planteó que aquellos que critican la década ganada prefieren un modelo de exclusión

De Vido planteó que aquellos que critican la década ganada prefieren un modelo de exclusión
El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, presidió ayer en Río Gallegos la firma de un convenio con el gobernador Daniel Peralta por el cual Nación aportará 88 de los 121 millones destinados a financiar obras de ampliación de la usina eléctrica que abastece a esa ciudad. El funcionario resumió el avance que alcanzó el país en los últimos años y sostuvo que “quienes digan que esta no es la década ganada es porque se identifican con un modelo de exclusión que los benefició”.
Desde el punto de vista político, el hecho de que Julio De Vido y Daniel Peralta se sentarán juntos como no ocurría desde hace aproximadamente dos años, marcó la apertura de una etapa en la que comienzan a limarse asperezas dentro del oficialismo, las que institucionalmente afectaron la relación de Provincia con Nación, a partir de ciertos gestos del gobernador, quien abiertamente coqueteó con sectores opositores al Gobierno nacional.

Del acto de ayer –realizado en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional– también tomaron parte otras autoridades nacionales, entre quienes se encontraban los secretarios de Energía, Daniel Cameron, y de Minería, Jorge Mayoral.

Además, en el amplio salón se entremezclaron otros funcionarios referentes del kirchnerismo como el vicegobernador Fernando Cotillo, con los del PJ ortodoxo vinculados a Peralta, incluyendo a intendentes de ambos sectores. También concurrieron otros invitados especiales, entre ellos dirigentes de cámaras empresarias de la minería, construcción, comercio e industria.

En lo que respecta al acuerdo firmado, el mismo implica que la ampliación de la usina que está ubicada en el paraje río Chico permitirá que su potencia se eleve de 24 a 108 megavatios en el lapso de un año y que la energía que no se utilice quede como “reserva fría” ante cualquier contingencia, o bien que la misma sea aportada al Sistema Interconectado Nacional que hace varios meses llegó a la capital santacruceña.

Al hacer uso de la palabra, el ministro De Vido explicó que las obras de ampliación permitirán ahorrar 20 millones de dólares al año en gasoil y recalcó que las mismas forman parte del plan de inversiones que el Estado nacional volcó en Santa Cruz desde mayo de 2003 y que ya alcanzó los 23 mil millones pesos.

PIDIO CONVOCAR A LOS CORRALONES

El titular de la cartera nacional también hizo propicia la oportunidad de estar al lado del gobernador para solicitarle públicamente que Santa Cruz se sume al programa Precios Cuidados, tal como ya lo hicieron Tucumán, Formosa, Chaco, La Rioja y Mendoza, a fin de que se convoque a corralones para firmar acuerdos que garanticen la estabilidad de precios de los materiales de construcción, lo que posibilitara dar continuidad al programa de inversión en obras pública.

En ese punto, advirtió que “nosotros no estamos dispuestos a regalarle la plata a nadie y mucho menos a cuatro o cinco vivos que pretenden enriquecerse con el esfuerzo de los demás”.

“Vamos a realizar las sugerencias y presiones que debamos hacer para que se ordenen las cosas, de modo de poder profundizar la marcha de las obras públicas”, remarcó.

Para reforzar sus dichos, sostuvo que gracias a la fuerte inversión pública que el Estado Nacional viene haciendo en las provincias las mismas “se desarrollan más que los grandes centros urbanos por primera vez en la historia argentina”, lo cual “genera un fenomenal proceso de desarrollo con inclusión social y laboral, con integración federal”, como ejemplo citó que Santa Cruz, Chubut, Jujuy, Entre Ríos, Misiones, Formosa, Salta, La Rioja y Santiago del Estero, “hoy muestran niveles de desocupación inferiores al 6,3%”.

En otro pasaje de su discurso, De Vido enumeró una serie de acciones políticas que se pusieron en marcha en todo el país a partir de 2003, cuando Néstor Kirchner asumió la Presidencia y que luego continuaran con la gestión de Cristina Fernández.

Al respecto hizo especial hincapié en obras de infraestructura como la extensión del Interconectado Nacional que ahora justifica la inversión que se hará para la usina ubicada en el paraje Río Chico.

Recordó además que antes de ese año había una economía derrotada, alto índice de desocupación, endeudamiento, falta de soberanía en numerosos ámbitos y serios problemas energéticos, donde incluso “todas las decisiones debían ser consultadas y monitoreadas por el FMI que nos imponía lo que debía hacerse”.

Contrariamente, afirmó, “quienes digan que esta no es la década ganada es porque se identifican con un modelo de exclusión que los benefició”.

“Sin dudas –afirmó-, no fue una tarea sencilla reconstruir el país pero Néstor y Cristina impusieron un modelo que posibilitó el crecimiento del país”, y en ese contexto las provincias tuvieron un gran desarrollo.

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