Vidal, defensor de Greppi: "Este juicio debe ser declarado nulo"

El abogado defensor del militar solicitó este miércoles la nulidad del juicio de la Subzona 14. Pidió que su representado sea juzgado por un tribunal militar. Entre otras provocaciones, se regocijó del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner.
Hernán Vidal, abogado defensor del militar Néstor Greppi, pidió este miércoles la "nulidad absoluta" del juicio oral y público que se le sigue a 9 represores pampeanos que actuaron en la Subzona 14 durante la última dictadura militar.

"Se está violando las garantías del juez natural, que lo establece el artículo 18 de la Constitución nacional", reclamó. Solicitó que Greppi sea juzgado por la Justicia Militar.

También se refirió al pedido que ayer realizó el fiscal Jorge Bonvehí para que los acusados sean condenados a 25 años de prisión. Fue una "acusación lacrimógena" dijo para hacer referencia a que durante elalegato Bonvehi lloró.

El abogado no disimuló su coincidencia ideológica con los represores durante el alegato. Pidió la anulación del juicio, la prescripción de la causa o la absolución del militar Nestor Greppi. Y salpicó su alegato con provocaciones: llegó a regocijarse de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner y a mencionar que la constitución nacional rige “por ahora, gracias a Dios”.

Sostuvo que la acusación contra Greppi “es un perfecto disparate” y que “está huérfana de sentido”.

Vidal cuestionó los “simulacros acusatorios” de las querellas y afirmó que “trataron de cubrir la fatla de pruebas directas” formulando lo que denominó “acusaciones ómnibus”. Según él, a los acusados “les imputan pertenecer a una institución” pero no se probaron los actos concretos. “Arbitrariamente asumen que son anormales por pertenecer a una institución”, insistió.

Nulidad

En primer término, el abogado pidió la nulidad del juicio porque cuando ocurrieron los hechos “se encontraba en vigencia el Código de Justicia Militar”. Y también porque las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que habían beneficiado a su defendido, fueron anuladas, a su criterio, “entre gallos y medianoche y a manera de venganza ideológica”.

“No se puede legislar hacia el pasado. Es un engendro jurídico violador de la seguridad jurídica”, sostuvo sobre la ley que se sancionó durnate el gobierno de Kirchner y reabrió las causas por delitos de derechos humanos.

Prescripción

Por otro lado, Vidal también solicitó la prescripción de la causa. Argumentó que cuando se produjeron los hechos no existía la figrua de delitos de lesa humanidad, de caracter imprescriptible. “A la Junta se la juzgó por delitos comunes. No puede haber dos Argentinas”, dijo.

“Al Código Penal lo di vuelta para arriba y para abajo, y la lesa humanidad no cae, no está”, se burló mirando a los querellantes. La frase y el tono parecieron emular el que usó en su momento el dictador Jorge Rafael Videla para negar entidad a los desaparecidos.

Genocidio

El abogado rechazó la figura del genocidio que planteó una de las “querellas ideológicas” porque, dijo, ese concepto no incluye como blanco del ataque sistemático a los grupos políticos.

Vidal justificó en ese momento el golpe del ‘76 porque había “una presidenta que era una inútil total para hacer frente a la guerrilla” e intrepretó que en el país “existió una guerra fratricida entre dos bandos militarizados, uno entrenado en Francia y la izquierda entrenada en Cuba y Libia. En el medio, estaba el pueblo”.

En La Pampa, dijo, “gracias a Dios no hubo muertes”, aunque describió el panorama previo al golpe como “un caos” con José Regazzoli al frente del Ejecutivo. “Era más policía y deportista que gobernador”, lo degradó.

El edecán

de Alfonsín

En un tramo del alegato, Vidal confió que desistió de convocar al juicio a testigos sobre la personalidad de Greppi, porque eran suficientes los conceptos firmados por el ex presidente Raul Alfonsín, de quién el militar fue edecán ente 1983 y 1986, que aparecen en las fotocopias de su legajo personal. Entre otros elogios, allí el ex presidente habla de “honestidad profesional” o “elemento valioso para el ejército y el país”. “Esto descarta toda posibilidad de que mi defendido fuera un represor”, opinó.

Vidal también aludió a los supuestos “valores democráticos” de Greppi y relató que acudió desde la provincia de Santa Cruz al frente de una brigada de tanques leales para sofocar el levantamiento de Monte Caseros que encabezó el carapintada Aldo Rico. “Puso lo que había que poner para defender la democracia. Si ese levantamiento hubiera ganado, este juicio no se hacía”, dijo.

A esa altura del alegato, sacó un recorte del diario Clarín con la foto del ex presidente Alfonsín y el edecán Greppi a su espalda como respaldo a sus dichos. “A no ser que Clarín se haya asociado con los represores”, ironizó. Y soltó la provocación más audaz: “Estash nerviosho, Clarín.... como diría (Néstor Kirchner)... que hoy no lo puede decir”.

Después de la falta de respeto, hubo unos segundos de silencio incómodo en la sala. En la segunda fila de sillas del público, una militante de derechos humanose se levantó y se retiró de la sala.

Las pruebas

Vidal afirmó que Greppi ni detuvo ni torturó a las víctimas por las cuales está acusado. Intentó desvirtuar los testimonios que lo mencionan o lo involucran y soltó frases despectivas sobre varios. De Miyi Regazzoli dijo que hizo “un desopilante relato, con imaginaicón literaria”. Del diputado Erverto Cuevas, que fue detenido en la legislatura, señaló que “solo los delincuentes sacan las cosas por las ventanas”, y de Santiago Covella, dijo que “le va a crecer la nariz como a Pinocho”.

Y atacó a los funcionarios secuestrados por los represores. “Regazzoli era honesto, pero abajo había una manga de delincuentes que se llevaban las cosas del estado”, escupió.

En cambio, Vidal rescató a Rubén Marín porque “fue el mejor gobernador que tuvo la provincia” y relativizó que haya declarado que Greppi manejaba la inteligencia después del golpe porque “se dejó llevar” por comentarios.

Por otro lado, el abogado sostuvo que Greppi “no perteneció al aparato represivo militar” de la Sub Zona 14 y recordó que el jefe del comando, Favio Iriart, en su indagatoria declaró que cumplía tareas administrativas. Dijo que si lo acusan por haber sido Secretario General del gobierno de facto “también tendrían que haber imputado al (gobernador Oscar Mario) Jorge por estar en el Ejecutivo”.

“No tenía nada que ver con la Subzona 14”, repitió.

Sumario

El abogado fustigó el “tierno sumario” que fue base del juicio contra los imputados porque, según su criterio, el entonces Asesor Legal Juan Carlos Tierno “lo usó como plataforma política” y el sumariante Timoteo Trohuill “aprovechó para vengarse” de los policías con los que se había enfrentado antes. “Tierno le vendió un buzón a Marín”, tiró.

La pena

Vidal consideró “desmesurado e irracional” el pedido de 25 años de condena contra el militar porque la acusación “es una suma de suposiciones”. Sugirió entonces que el fiscal Jorge Bonvehi habría recibido una orden en tal sentido de parte de Jefe de Procuradores de la Nación, Esteban Righi, “el mismo que en el ‘73 ordenó liberar a los subversivos de Devoto”.

“No se lo puede condenar por indicios de presencia. Acusan a Greppi sin prueba alguna. Buscan condenar a un militar para condenar al Ejército. Suerte que no pasó cerca el Sargento García, el enemigo eterno de El Zorro, porque sino también lo acusan”, completó sus irreverencias.

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