El partido liderado por Stolbizer elabora una compleja ingeniería electoral para preservar sus intendencias, tras la división con el radicalismo. Binner, De Gennaro y Solanas, en el plan del GEN
El acuerdo entre el candidato a Presidente del radicalismo, Ricardo Alfonsín, y el postulante a la Gobernación, Francisco de Narváez, fue el tema que sobrevoló toda la jornada. Y fue la “patada del radicalismo”, como dijeron algunos, que obligó al GEN a buscar una nueva estrategia para no perder chances en los comicios de octubre.
El joven partido, liderado por Stolbizer, tiene en su haber cinco intendencias, dos bloques legislativos en la Provincia (cinco senadores y nueve diputados, uno de ellos del socialismo) y un bloque de cinco diputados nacionales.
La división con la UCR puso en la cuerda floja la posibilidad de sostener lo alcanzado, e incrementar algo el dote. Pero, decididos a jugar el plan B, los “genes” evalúan varias estrategias, de corte local, provincial y nacional.
Lograr retener las intendencias es una de las disyuntivas. Existen casos, como el del jefe comunal de Saavedra, Rubén Grenada, en los que el GEN ha jugado siempre con la UCR, por lo que una división le puede generar la pérdida de la comuna. En esas circunstancias, indican desde el partido, “se va a tener que inventar alguna forma de que todos igual vayan juntos”. “Hay que ver cada caso, porque la idea es no perder ninguno de los territorios conquistados”, afirman los dirigentes.
La propia Stolbizer lo dejó en claro, durante el congreso. “Debemos lograr la manera de construir un frente electoral que no ponga en riesgo el territorio”, dijo la diputada nacional. El otro factor es el Parlamento. Una gran parte de los dirigentes desea que Stolbizer vuelva a pelear la Gobernación. “Sería la única candidata que no es del PJ, porque está Scioli, Graciela Camaño con Duhalde y De Narváez con los radicales”, expresan desde el GEN.
Otros apuestan a la vicepresidencia, y aseguran que fue el propio Hermes Binner, el candidato presidencial del futuro frente, el que pidió esa fórmula. “Binner no es un hombre al que le gusten las sorpresas, ni los candidatos muy exaltados, o histriónicos; prefiere tener al lado a una persona moderada y con argumentos serios”, dicen desde el partido.
Un frente electoral con el socialismo, el Proyecto Sur, Unidad Popular y Libres del Sur significa para el GEN una nueva discusión en la conformación de las listas seccionales, y en las de diputados nacionales. En este sentido, los dirigentes del espacio apuestan a tener una fuerte incidencia, fruto de su base territorial.
También a capturar el voto de los radicales molestos con los acuerdos de la cúpula dirigencial, y el apoyo de los independientes que no quieren avalar la continuidad del oficialismo.








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