Vicios públicos

Los pasos de comedia del Ejecutivo y el deliberativo o la incapacidad frente a ciertos temas. Concejales e ideología: ¿a quién representan? Ruidos radicales por la interna y los condicionamientos para el 2011. Kirchnerismo y clase media.
El desvelo de la política es cuando nadie gana.

En los pasos de comedia dados en las últimas semanas por parte del Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante quedaron al desnudo no sólo las picardías de sus contendientes sino el fracaso del Estado para resolver determinadas cuestiones.

Por fuera de los discursos y de lo que cada sector quiere acaparar para sí echándole la culpa al otro – unos por lentos y otros por rápidos – lo cierto es que determinados emprendimientos donde se conjugan el estrecho límite entre lo público y lo privado no pudo ser resuelto de la mejor manera.

Por el contrario, los papelones en sesiones continuadas fueron el epicentro. Y esta no es una película de buenos contra malos. A lo sumo fue un devaneo que debería preocupar a la comunidad.

Confrontación y fortalecimiento K

Que el Ejecutivo entre en colisión con el deliberativo, en definitiva, es moneda común en cualquier instancia del sistema democrático.

El desafío no es el choque como tal sino cómo se resuelve y si se generan espacios para la negociación y la síntesis. Claro, siempre partiendo de la buena fe.

Es justo admitir que asistimos a un sistema político enclenque con serias dificultades de representación y eso ensombrece cualquier negociación.

¿No acontece a nivel nacional entre el gobierno kirchnerista y un Congreso sesgado de voces que se desparraman, en la mayoría de las veces, hacia la nada?

En ese contexto se fortalece el oficialismo K que le pone la zanahoria delante del carro a las histerias que proclaman el Apocalipsis y hábilmente debilita determinadas iniciativas.

La última es el entuerto por la eliminación del impuesto al cheque y el anuncio del programa de desendeudamiento de las provincias.

Atención, aquí tampoco pululan los santos inocentes sino experimentados jugadores de dar o quitar quórum, dudosa herramienta que, por suerte, aún no se ha aplicado casi nunca en nuestra ciudad.

El kirchnerismo tiene asegurado su núcleo duro de sustento político y su desafío es abrirse a las clases medias, muchos de cuyos sectores están siendo beneficiados con el actual modelo.

Concejales y representatividad

¿Puede haber paralelismos con la situación en Azul ? Sí en lo que hace a la crisis de representatividad.

Hay que ser sinceros: existen concejales que a esta altura no se sabe a quién representan.

Devenidos en una lista hacen un juego propio en el plano local y, depende el caso, responden a lineamientos nacionales o ni siquiera eso.

¿Cuál es la construcción política a la que apuntan, qué sustento colectivo tienen en el orden local ?

Ese es el desquicio de la crisis del sistema: privilegiar lo individual por sobre el conjunto poniendo a la ideología un cartelito de “se alquila”.

¿Cuál es una de las falencias más graves que tiene el intendente Omar Duclós en su relación con el Concejo? La falta de un operador o un negociador en los temas clave con el desparramado universo de la oposición.

Hay que admitir que siempre los Ejecutivos tienen otros ritmos y necesidades.

Queda demostrado en todos los niveles pero sería tema de análisis para otra ocasión.

¿Esa fue la consecuencia de la fallida instalación de la empresa de call center en un edificio municipal o el papelón con la licitación del edificio del ex Suma?

Se supone que tanto meneo empiece a emparcharse con el tema del frigorífico cruzando los dedos para que, nuevamente, no gane decepción.

Duclós y la agenda

Pero volvemos a lo señalado al inicio: lo preocupante es la calidad de funcionamiento de lo público y su resultado. Por supuesto, sin obviar y reiterar esa predilección por el “gataflorismo” azuleño.

Lo paradójico es que Duclós sigue manteniendo la iniciativa, marcando la agenda y, por esos raros fenómenos de la política, lo hace sabiendo que no irá por un nuevo mandato y ni siquiera tiene un heredero que le asegure la continuidad.

En el arco opositor muy pocos se animan a hacer una lectura que los haga mirar más allá de la tapa del diario.

El kirchnerismo sin un fuerte sustento de base juega a abrirse a las otras visiones del peronismo captando voluntades sin importar demasiado si son portadores duhaldistas (sanos o no, según la definición del histriónico ministro Aníbal Fernández).

Ni Azul si la séptima son regiones fáciles de conquistar.

Tumulto radical

En el radicalismo hay ebullición y preparativos para la interna del seis de junio venidero.

El cierre de listas fue motivo de fuertes cruces, cuestionamientos a la junta electoral y retiros intempestivos de algunos de la sede del comité. Se intentó la unidad pero había más oferentes que cargos.

De todos modos ciertos sectores seguirán insistiendo.

La pregunta es la unidad para qué. Hay mucha carga acumulada y toda esta instancia eleccionaria puede ser motivo de una catarsis.

¿Se saldarán las deudas y transcurrido el día 6 iniciarán el recorrido hacia el 2011?

Resulta difícil dar una respuesta atendiendo a los protagonistas. Los radicales también corren el riesgo de quedarse mirando la tapa del diario del día sin diseñar el futuro.

Clase media y kirchnerismo

¿Cómo legitimar la construcción política desde las miradas del presente?

Hay un interesante análisis del politólogo Julio Burdman a propósito del repunte en las encuestas de Néstor Kirchner considerando que “hay más flexibilidad en la opinión pública de la que supone el kirchnerismo duro” y esto no proviene de “movilizaciones y retórica” (…) “si la presunción es correcta, entonces para el oficialismo el camino óptimo para la captación de preferencias hoy se aleja cada vez más del modelo populista confrontacional más enfocado en el acceso al poder que a su ejercicio y requiere desarrollar todas las potencialidades de la gestión”. Hasta aquí Burdman.

Simplificando, se podría decir al igual que Bill Clinton es “la economía, estúpido” .

Y ya se sabe el comportamiento “coherente” de la clase media argentina en ese terreno.

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