Temer confía en que el destino de Dilma se decida pronto para asumir el poder; el Senado daría luz verde al impeachment
Por Alberto Armendáriz
ASILIA.- Mientras la presidenta Dilma Rousseff pasó ayer el día haciendo control de daños tras la aplastante derrota que sufrió en la votación de la Cámara de Diputados que decidió abrir un proceso de impeachment en su contra, el vicepresidente Michel Temer comenzó a planificar su eventual gabinete, confiado en que la suerte de la mandataria se decidirá pronto y él quedará en el poder.
Distante apenas 1,5 km de la residencia presidencial del Palacio de la Alborada, la mansión del vicepresidente, el Palacio de Jaburu, se transformó en los últimos días en el lugar más visitado por los políticos de Brasilia. Y como todo el tiempo se veían allí filas de autos en romería para saludar y negociar con "el futuro presidente", Temer prefirió no seguir aumentando la tensión y retirarse a su oficina en San Pablo para diseñar la que pretende que sea su administración.
Según le han dejado saber senadores de varios partidos, la solicitud de apertura de unimpeachment aprobada en la Cámara de Diputados el domingo ya cuenta con los votos suficientes (la mayoría simple de los 81 miembros) en la Cámara alta para que sea aceptado y sea su pasaporte de entrada al Palacio del Planalto, con la presidenta suspendida en sus funciones mientras dure el juicio, por un plazo máximo de 180 días. De acuerdo con sus interlocutores, la moción tendría al menos 46 apoyos y la tendencia iría en alza. Si después el Senado la hallara culpable por dos tercios de los votos, el vicepresidente se volvería presidente de forma efectiva hasta el 31 de diciembre de 2018.
De toda maneras, Temer no quiere tentar su suerte y ya buscó a su correligionario del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) Renan Calheiros, presidente del Senado, para resaltarle que, tras la humillante derrota que Rousseff sufrió en Diputados, lo mejor es que el proceso avance lo más rápido posible para que haya un poder a cargo efectivo que logre reactivar la economía del país. Los pronósticos de los analistas del mercado ya prevén que este año la contracción del PBI será igual o superior a la del año pasado, 3,8%, lo que constituye la peor y más larga recesión para Brasil en 85 años.
Temer ha señalado que su prioridad al tomar las riendas del Planalto será inyectar confianza en la economía del gigante sudamericano. Para ello, los nombres que se barajan para hacerse cargo del Ministerio de Economía son el de Henrique Meirelles, presidente del Banco Central (BC) durante el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, y el de Arminio Fraga, ex presidente del BC en la administración de Fernando Henrique Cardoso. En tanto, para el BC, se considera a Ilan Goldfajn, ex director del BC y actualmente economista jefe del Banco Itaú.
Más allá de lograr estabilidad económica y recuperar el camino del crecimiento, Temer tendrá por delante otro gran desafío, que será convencer a la gran mayoría de los brasileños que no verían con buenos ojos su eventual gobierno. Según los datos divulgados por una encuesta de Datafolha, el 54% de los manifestantes que participaron en San Pablo de las marchas en contra de Rousseff quiere que el vicepresidente también sea destituido por el Congreso, por acusaciones de que habría estado involucrado en la red de sobornos de Petrobras. Y el 68% cree que su administración será regular o pésima.
En tanto, entre los que defendían a la jefa del Estado, las cifras son aún más negativas: el 79% quiere que sea sometido a un impeachment, y el 88% prevé que su gobierno será regular o pésimo.
"Si logramos deshacernos de Dilma, luego vendrá el turno de Temer. Esos dos actuaron durante cinco años juntos, dejaron que sus partidos robaran todo lo que pudieran, y Temer no va a ser mejor que ella. ¡Que se cuide porque el próximo turno es de él! Lo que debemos tener son elecciones nuevas para elegir a un presidente con legitimidad y confianza", señaló a LA NACION el abogado Marcio Ferreira, mientras mostraba con orgullo fotos en su celular de las manifestaciones del domingo a favor del impeachment.
"Esto es sólo el comienzo; el pueblo brasileño se despertó en las protestas de 2013 (contra el Mundial de fútbol de 2014 y a favor de mejores servicios públicos) y ahora ya no se va a dejar engañar y manipular tan fácilmente", aseguró.
- Con el traje de presidente ya listo
Michel Temer
Vicepresidente de brasil
Profesión: abogado
Edad: 75 años
Origen: San Pablo
Raíces
Nació en 1940 y creció en una chacra del interior paulista como el menor de ocho hermanos de una familia de inmigrantes libaneses católicos llegados a Brasil 15 años antes
Carrera
En la capital económica del país se convirtió en un prestigioso abogado constitucionalista e inició la carrera que lo llevó a ser tres veces presidente de la Cámara de Diputados durante sus seis mandatos como legislador del PMDB
Carácter
Su carácter frío y su distancia siempre lo apartaron de los brasileños. Una encuesta de Datafolha mostró que tiene entre 1% y 2% de intención de votos
Vicepresidente
Por su capacidad de articulación política, Dilma lo eligió como compañero de fórmula
Despecho
En diciembre se quejóde ser un vicepresidente "decorativo". El proceso de impeachment ya estaba en marcha



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