Viaje relámpago del segundo de Hillary

Viaje relámpago del segundo de Hillary
William Burns llegará mañana y se entrevistará con Timerman; fuentes de la Casa Rosada no descartaron un encuentro con la Presidenta

WASHINGTON.- El segundo del Departamento de Estado, William Burns, llegará mañana en fugaz visita a la Argentina para entrevistarse con autoridades del Gobierno y "del sector civil", en lo que constituye el primer contacto diplomático directo de alto nivel tras el escándalo generado por la revelación de documentos norteamericanos con duras referencias al gobierno argentino.

Burns se entrevistará con el canciller Héctor Timerman y, por separado, con "representantes de la sociedad civil". Anoche, fuentes de la Casa Rosada no descartaron un encuentro con la presidenta Cristina Kirchner.

Si bien no se suministró el listado de figuras locales convocadas, fuentes diplomáticas aseguraron que el funcionario norteamericano no se entrevistará con dirigentes de la oposición.

"Lo que se va a analizar son asuntos de interés bilateral y regional, entre ellos la no proliferación nuclear, los derechos humanos y el crecimiento económico", indicó el Departamento de Estado.

En su función de subsecretario para Asuntos Políticos de la cartera de Hillary Clinton, el funcionario llegará como parte de una gira regional de apenas cuatro días, en la que también tocará Chile y Brasil.

"Nuestro objetivo es el de expandir relaciones con socios regionales fundamentales", indicó el Departamento de Estado cuando La Nacion requirió sobre los propósitos del viaje. El funcionario, que ya había amagado con un viaje al país meses atrás pero que luego, sobre la hora, fue cancelado, llegará mañana procedente de Chile y partirá el domingo, rumbo a Brasil.

A pesar de que la gira se estuvo preparando desde hace varias semanas, en los hechos se convierte en el primer contacto tras el escándalo de las filtraciones de WikiLeaks. La visita también se da en el nuevo escenario político tras la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. "Es indudable que hay un nuevo escenario político y es más que obvio que ese tema será parte de las conversaciones", opinó Marc Jones, de la Rice University, en diálogo con La Nacion.

Entre quienes siguen la relación bilateral se especula aquí con un supuesto giro "hacia la moderación" en el discurso de Cristina Kirchner. "No es que se trate de un giro de 180 grados ni mucho menos, porque los Kirchner siempre fueron de un discurso más fuerte que lo que luego significaban los mismos hechos. Pero es innegable que podría abrirse una etapa interesante y es más que probable que eso forme parte de las conversaciones", añadió.

En tanto, fuentes diplomáticas destacaron que la relación entre ambos gobiernos "es buena".

La llegada de Burns se produce entre los ecos del escándalo generado por la filtración de cables secretos de la diplomacia norteamericana, con duras y críticas consideraciones sobre la Presidenta, su gobierno y varios de sus funcionarios, en medio de sospechas de corrupción y dudas sobre lavado de dinero. De hecho, Burns fue el primero que, desde el Departamento de Estado, levantó el teléfono y se contactó con Timerman para dar explicaciones sobre lo ocurrido.

"La filtración ha dañado a la diplomacia norteamericana", había admitido el funcionario, al referirse en términos globales al episodio. Poco después, Hillary Clinton hacía otro tanto con la presidenta Kirchner.

Entre los temas que inquietan a la Argentina figura la posibilidad de que el gobierno norteamericano aplique un castigo comercial a la Argentina como parte de una ofensiva de tenedores de bonos de deuda en default. "Una sanción de ese tipo sería injusta y molesta", dijeron a La Nacion fuentes diplomáticas.

Lo que se discute es la permanencia argentina en el listado de países beneficiados con el Régimen General de Preferencias (GSP, por su sigla en inglés), un sistema que implica que los exportadores argentinos ahorren cerca de US$ 20 millones anuales en concepto de aranceles por sus colocaciones en este país.

Acreedores y empresarios americanos que aseguran que el país "no cumple" con sentencias ante el Tribunal Arbitral del Banco Mundial (Ciadi) piden que la Argentina sea castigada. La embajada ha venido peleando duramente el caso, pero la batalla no parece sencilla.

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