El vernismo se resiste a ir detrás de Scioli

El vernismo se resiste a ir detrás de Scioli

Borthiry insistió en que “más allá de algunos resultados de algunas localidades, era un resultado esperado. Lo veíamos en las encuestas, incluso en la del Ministerio del Interior de la Nación, que el gobernador tuvo en sus manos”, chicaneó.

El vernismo no está nada convencido de encolumnarse detrás de la candidatura presidencial de Daniel Scioli. La aparición del gobernador bonaerense en plena campaña por la interna del PJ dejó resentidos a los principales referentes de la Plural, que le pasan facturas al referente del Frente Para la Victoria. A las declaraciones que en ese sentido hizo el propio Carlos Verna después de la victoria, en las últimas horas se sumó Martín Borthiry, uno de los principales voceros del sector.

“No soy devoto de encolumnarme con alguien a nivel nacional”, aseveró el diputado. Así parece ratificar la postura de los principales dirigentes del riñón vernista, que tras el plantón de Scioli lo empezaron a mirar de reojo, pese a que poco antes lo mimaban como el postulante preferido.

Las cosas cambiaron de repente: Scioli acomodó sus tantos con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se convirtió en su único candidato, kirchnerizó su discurso y ubicó como su vice a Carlos Zannini, mal visto en el vernismo y señalado como un “stalinista” por el propio Borthiry.

Sobre la posibilidad de que el PJ pampeano se encolumne detrás de la candidatura presidencial de Daniel Scioli, Borthiry advirtió: “No soy devoto en estos años de encolumnarse con alguien a nivel nacional. Nunca lo hice. Hasta que no demuestren que respetan en serio a las provincias, o por lo menos una punta de federalismo o algo como lo hacemos en La Pampa con la descentralización. Cuando un presidente hable en serio y cumpla con un aumento de la coparticipación, será... mientras tanto, para mi es pura cháchara, como decía Leónidas Saadi”.

De todos modos aclaró que “si mi partido en un congreso decide que Scioli debe ser cadidato nuestro, voy a trabajar para Scioli. Encolumnarme con un dirigente nacional es otra cosa, tendrá que demostrar muchas cosas antes de que yo diga ‘con este dirigente vale la pena’. No estoy de acuerdo con el proyecto nacional, que es unitario y ha centralizado la riqueza. Pero si en el congreso se debate y resulta que se define que hay que ir con el Frente Para la Victoria lo haremos, pero mi postura es esa”.

Borthiry insistió en que “más allá de algunos resultados de algunas localidades, era un resultado esperado. Lo veíamos en las encuestas, incluso en la del Ministerio del Interior de la Nación, que el gobernador tuvo en sus manos”, chicaneó.

Comentó que “cada uno es responsable de lo que dice y propone, el gobernador declaró que estaban plebiscitando su gestión... yo no creo que haya sido así, se votaron candidatos. Ahora lo que tenemos que hacer es dialogar con humildad con todos los sectores y buscar criterios comunes, no hablar de unidad por el electoralismo porque sería falso. La unidad es cuando hay un proyecto que funciona y que encolumna a los dirigentes y a la gente”, definió Borthiry.

Cuando se le preguntó si sería sencilla esa unidad, después de la feroz interna, o si quedarían heridas, evaluó: “En el peronismo siempre fue fácil. Por ahí lo ven complejo los que miran de afuera. Esto es una interna de un partido político, no un club de amigos”, comparó.

Aseveró además que “cada dirigente se hará responsable, no todos los dirigentes tuvieron actitudes o palabras fuertes hacia los demás. Los de una postura más agresiva y virulenta se harán cargo... Cada partido a los dirigentes los coloca en el lugar que se merecen. Hay que bajar las pasiones de algunos dirigentes, entre los cuales me incluyo”, reconoció.

Después, ponderó la política de “descentralización” propiciada por el vernismo, cuando otorgó “poder no solo político sino económico” a los intendentes. “Pero también hay intendentes que tienen el vicio de tener su ‘papá’. Se ha crecido pero falta más”, afirmó.

El diputado provincial destacó también la capacidad de movilización del peronismo, que quedó en evidencia en la notable participación del domingo. “En Ataliva Roca votó el 80% del padrón de independientes. Me pone muy feliz. Los políticos muchas veces somos de encerrarnos para decidir. Y la vida de los partidos hay que abrirla a la gente. Esto que ha pasado de querer imponernos los candidatos, es retroceder. La comunidad quiere participar y decidir”, indicó.

Advirtió, respecto de las generales de octubre, que “la elección no está asegurada, vamos a aparecer como favoritos, con un caudal de votos como base que la oposición no tiene, pero hay que esperar a contar los votos, hay que ser respetuoso del electorado, fíjense lo que pasóen Santa Rosa con (Leandro) Altolaguirre... La gente participa y nadie la lleva de las narices, es bueno y hemos crecido”.

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