Las ventajas de los prófugos

Las ventajas de los prófugos

Los elementos que favorecen a los condenados en su fuga, según los investigadores

Connivencia en el Servicio Penitenciario

Lo afirmó la gobernadora María Eugenia Vidal. La hipótesis cobró fuerza en la investigación, a cargo del fiscal de Azul Cristian Citterio. Los asesinos estaban juntos, pese a su peligrosidad, en el área de sanidad, y escaparon vestidos con uniformes y un arma de juguete. Había un solo agente en la guardia, en lugar de tres, que no ofreció resistencia por su religión: era Testigo de Jehova. Los prófugos, además, contaron con dos horas de ventaja para huir: eso fue lo que demoraron en el penal para formalizar la denuncia.

Contactos políticos de los prófugos

Ayer, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, dijo que el ex jefe del gabinete Aníbal Fernández "está involucrado en todo lo que tiene que ver con el submundo de Quilmes". Martín Lanatta ya había acusado a Fernández de ser el instigador del triple crimen, una semana antes de las PASO. Los prófugos, además, tienen fuertes contactos en General Lavalle, donde pensaban esconderse: solían visitar el coto de caza de la familia un ex legislador bonaerense del FPV que se pasó luego al Frente Renovador.

Cobertura policial en la fuga

El Gobierno y los investigadores sospechan que los prófugos tienen también contactos en la policía bonaerense -que conocen de cuando estaban involucrados en el narcotráfico- y que los agentes pueden filtrarles datos para evadir el operativo. "¿Cómo puede ser que visiten dos veces a la suegra de Lanatta sin ser capturados? ¿Sabían que podían moverse tranquilamente por el barrio?", se preguntó un investigador. Fue por eso que Vidal reforzó la investigación con fuerzas federales, dijo a LA NACION el ministro de Gobierno, Federico Salvai.

Conocimiento del territorio

Los prófugos conocen muy bien Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, en el sur del conurbano bonaerense, donde se esconden, según el gobierno bonaerense. Estuvieron allí el mismo domingo de la fuga, luego se fueron al interior bonaerense, y regresaron, sin lograr ser capturados. También conocen a la perfección los caminos rurales de Ranchos, Chascomús y General Lavalle. Allí solían ir a cazar, antes de ser encarcelados por el triple crimen. Por eso, los maleantes parecen estar siempre un paso adelante de la policía.

Ayuda familiar y de amigos

Los condenados contaron con ayuda de amigos y familiares. El mismo domingo de la fuga, estuvieron en la quinta de Marcelo Melnick, alias "El Faraón", en Florencio Varela. Allí, al parecer, se proveyeron de armas, dinero y un vehículo. Melnick, que está detenido, tiene fuertes contactos políticos en el sur del conurbano y estaba inscripto en la lista de personas autorizadas para visitar a los asesinos. Los investigadores también sospechan de la ex suegra de Cristian Lanatta, que denunció que robaron la camioneta Renault Kangoo dos horas después.

Extrema violencia de los prófugos

En Ranchos los delincuentes dispararon a sangre fría, sin mediar palabra, al suboficial Fernando Pengsawath y la agente ayudante Angelina Lucrecia Yudati, cuando los detuvieron en un control. Los investigadores sostienen que les dispararon porque sí, ya que si continuaban la marcha en jamás podían ser alcanzados. El Gobierno aseguró que estuvieron muy cerca de detenerlos, varias veces, pero no pudieron avanzar con el operativo porque no era seguro ni para los policías ni para los ciudadanos.

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