La semana que viene se estará votando en una elección en la que se juega bastante más que el nombre de la Senadora Nacional que acompañará a Rubén Giustiniani o Carlos Reutemann, según gane uno u otro.Por Pablo Feldman
En Santa Fe, en cambio, Hermes Binner ocupó el centro de la escena, y logró que la disputa que nominalmente era entre Carlos Reutemann y Rubén Giustiniani, se trasladara al lugar que él propiciaba y que no era otro que el de enfrentar dos modelos, uno encarnado por el ex-piloto de fórmula uno y otro encabezado por él mismo. Giustiniani de parabienes, al punto que hay quienes sostienen que el senador le reconoce a Binner el impulso vital de su campaña pero que cree que él tuvo también un peso decisivo. No está mal, pero no es cierto, de todos modos ya habrá tiempo para la "filiación" de la victoria en el caso de que llegue.
Reutemann, por su parte no pudo romper con el esquema propuesto por Binner y la polarización que se planteó desde la Casa Gris, al principio le fue útil, pero al final le ha dejado algunas dudas. Reutemann siempre pensó que su figura era más que el peronismo, y ahora está preocupado porque no alcance, ya que por primera vez deberá enfrentar una elección con el partido dividido. Y si bien Agustín Rossi está muy por debajo de la intención de voto que tiene el ex gobernador los puntos que retiene el candidato del "Chivo" para la Cámara alta podrían resultar decisivos a la hora de la suma final.
Precisamente, en este punto es en el que Reutemann está viendo que los próximos días puede dar un golpe de timón y modificar una tendencia que no se muestra favorable. Binner consiguió imponer el ritmo y la agenda de campaña, ahora resta ver si eso le alcanzará a sus candidatos -especialmente a Giustiniani- para derrotar al peronismo. Más de una vez se dijo en esta misma columna que una cosa es la imagen y otra son los votos, que una cosa es Binner y otra sus candidatos. sin embrago los socialistas se muestran exultantes, y exhiben al menos tres encuestas que le dan entre 3,5 y 6 puntos de ventaja sobre Reutemann.
En las filas del santafesino hay también trabajos de campo que le asignan al Lole una ventaja de ese rango, entre 5 y 10 puntos, ya nadie habla de dos dígitos y menos del "paseo" que se planteó al comienzo de la campaña. Lo cierto es que muchos de los encuestadores se escudan en los "indecisos", que ya no pueden ser tantos y en el imprevisible cruce del corte de boleta, que a juicio de este cronista no puede ser tampoco suficiente explicación para que las encuestas que muestran uno y otro sector sean tan contradictorias.
En los que existe coincidencia, es en que Rossi seguirá siendo diputado. Ninguna encuesta lo ubica por debajo de los 10 puntos, y hay alguna que le da margen para ilusionarse a Juan Carlos Bettanín, el segundo del Frente para la Victoria. Ni la izquierda ni el Pro -por citar el grupo más connotado de la derecha- pudieron hacer pie. A los primeros le quita chances las presencia del socialismo, y a los segundos la figura del Lole. En cualquier caso, y a horas no más de conocerse el resultado del comicio para legisladores, Santa Fe atraviesa un momento histórico: Nunca antes -desde la recuperación de la democracia- hubo más de una figura cuya proyección nacional generará tantas expectativas como ahora, el resultado -ganar por 5 o perder por la misma proporción- no debería hacer perder de vista la valía y proyección de estos exponentes, cada uno en su andarivel, pero como se sabe aquello de "ni vencedores ni vencidos" nunca pasó de ser una ingeniosa frase para consolar a los vencidos.







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