El diputado provincial Sergio Vallejos confirmó su pase a las filas que comanda la intendenta de Resistencia Aída Ayala y que definitivamente dejará de pertenecer a Convergencia Social, hasta ahora la línea interna más importante de la UCR.
En tal sentido, Peche aclaró que el éxodo de Vallejos no afectará el trabajo que deben realizar dado que más allá de las diferencias internas comparten el diagnóstico sobre la situación provincial.
Sin propuestas
A la hora de explicar las razones del éxodo, Vallejos determinó que “desde Convergencia Social no estamos teniendo las respuestas que la sociedad y los militantes están reclamando. Lo digo con todo el respeto pero convencido de que es así. Yo creo que a Convergencia Social le ha faltado hacer la lectura correspondiente de lo que la sociedad nos reclama”.
“Luego de haber ganado las elecciones Jorge Capitanich, la intendenta Aída Ayala y el jefe comunal de Sáenz Peña, Gerardo Cipolini, triunfaron en sus respectivas localidades, lo que implica que la sociedad nos ve como una alternativa siempre que se den las condiciones”, detalló.
“La política es reacción y cambio dentro de parámetros lógicos. No podemos permanecer en una situación de inmovilidad. Una de las cosas que se pidió cambiar es la metodología de trabajo; voy a dar un ejemplo que va a quedar claro: cuando regreso al Chaco de mis vacaciones me entero de lo que está pasando y dialogué con Ayala, pero en ningún momento me manifesté en algún sentido, sin embargo en ese momento la gente de Convergencia Social presuponiendo que iba a pegar un salto me trató de traidor”, afirmó.
“Se llegó a un nivel de intolerancia que no sirve para el partido, esto se lo dije a Ángel Rozas cuando nos reunimos. Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer porque no estamos casados con nadie salvo con el pueblo del Chaco”, disparó.
“La gente nos reclama que llevemos adelante una oposición que pueda ser gobierno, para ello debemos dar pasos serios y concretos para estar en la vidriera de la sociedad”, propuso.
Reunión con Rozas
Respecto de la reunión que mantuvo con Rozas, informó que “fue un encuentro amable, pero no sencillo porque de los 30 años de militancia que tiene en el radicalismo, la mitad militó dentro de Convergencia Social”.
También resaltó que no le fue fácil pararse frente al líder que “realizó una gran gestión dentro del radicalismo tanto a nivel nacional como provincial”. Por lo que “resultó difícil pero las cosas hay que hacerlas”.
“Rozas no coincidió con algunos argumentos, pero yo le dije que en estos años de diputado creo que hice lo que tenía que hacer”, subrayó en relación con la defensa que esgrimió de la gestión del radicalismo frente a la Casa de Gobierno.
“Las cosas hay que hacerlas cuando hay que hacerlas, porque después no sirve de nada hacerse el bueno cuando uno tuvo que poner lo que hay que poner y no lo hizo. Siempre tuve una cara y he tomado esta decisión”, resaltó.
“Queremos ofrecerle al Chaco una alternativa política y también a los radicales, no nos vamos del partido. Yo soy radical de cuna y voy a seguir siéndolo y somos militantes de la UCR”, esgrimió el diputado.
Reunión interna
Sobre el encuentro que mantuvieron anoche, mencionó que “junto con Hugo Domínguez -el otro diputado que emigró de Convergencia Social- informamos a los militantes acerca de cuál es nuestra intención”.
“Seguimos sosteniendo que esto está en formación y queremos que se hagan los aportes, que la gente pueda opinar, es importante que escuchemos al militante. Nuestra intención que los militantes digan lo que tengan que decir”, finalizó.







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