Durante siete horas, una larga lista de oradores hilvanó los mismos argumentos a favor y en contra del postulado por Cornejo. Él respondió lo que ya había dicho para cada caso.
La audiencia pública parecía interminable. Fueron 77 oradores entre detractores y adherentes a la candidatura de José Virgilio Valerio a la Suprema Corte de Justicia. Ninguno de ellos se salió del libreto que vienen ensayando desde el 15 de octubre, cuando se conoció la nominación.
Los detractores reclamaron que se nomine a una mujer con perspectiva de género para el cargo y volvieron a mencionar algunos casos judiciales en los que intervino el postulado por Alfredo Cornejo para ocupar la vacante en el máximo tribunal provincial. Los adherentes volvieron a ponderar las calidades humanas, democráticas, jurídicas y docentes de Valerio.
Durante cuatro horas y media se escuchó lo mismo que se viene diciendo, pero reiterado hasta el hartazgo (tanto a favor como en contra) y Valerio se tomó dos horas y media para responder cada una de las acusaciones. En total, siete horas en las que Valerio se mostró sereno a la hora de responder, sin siquiera inmutarse cuando le decían “homofóbico” y “misógino”.
Un dato que pasó desapercibido fue la ausencia de los primeros en impugnar públicamente al candidato de Cornejo, la Asociación Xumek.
Apenas estuvo presente uno de sus colaboradores, Alfredo Guevara, quien patrocinó una denuncia penal contra Valerio que fue ventilada por Los Andes el sábado 22 de octubre pasado; presentación basada en uno de los casos por los que se lo cuestiona a Valerio.
El caso es el de Lucas Carrasco, un hincha de Independiente Rivadavia que supuestamente fue asesinado por un efectivo policial. En setiembre debía hacerse el debate oral en el que debía estar Valerio como miembro de la Segunda Cámara del Crimen, pero el día del debate faltó y a la tarde se lo vio atendiendo consultas de alumnos en la Facultad de Derecho.
Al respecto, el postulado habló de una afección urinaria que padece desde 2014, por la que está bajo tratamiento y que evoluciona “bien”. Se trata de cáncer de próstata. Según dijo el magistrado, ese día el médico le recomendó que no se sometiera a circunstancias estresantes y por eso no acudió al juicio.

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