La continuidad del proyecto en Malargüe será uno de los temas principales entre las presidentas Cristina Fernández y Dilma Rousseff que se reunirán recién el 7 de marzo.
La minera, la segunda mayor a nivel mundial, considera que la cotización recibida por los dólares que ingresa está desfasada, en la medida en que el valor oficial de la divisa norteamericana sigue comprimido, mientras la inflación avanza, lo que genera un aumento en los costos (algunos dicen que del 40%). Según un despacho de ayer de la agencia Reuter, Vale demandaría también a la Casa Rosada algunas facilidades fiscales, básicamente, que se la exima del IVA.
En Brasilia afirman que hay un interés grande en la continuidad del proyecto minero y concuerdan con las reclamaciones empresariales sobre un tipo de cambio en Argentina considerado "irreal" que podría inviabilizar el plan de explotación.
La mina, cuya inversión ascendería a un total de U$S 6.000 millones, tiene 4.500 empleados cuyo futuro también está en suspenso. De hecho, es lo que más presiona sobre Buenos Aires y Mendoza. Los trabajadores entraron en vacaciones colectivas a fin de año. El martes último el ministro de Desarrollo e Industria de Brasil, Fernando Pimentel, voló a Buenos Aires para reunirse con Julio de Vido, el gobernador Francisco Pérez y los jefes de Vale en Buenos Aires.
En el único pronunciamiento reciente de la compañía, que ocurrió durante una reunión con los inversores en la capital brasileña, la cúpula de la Vale indicó que la minera tendrá que evaluar lo que invirtió en Río Colorado, pero también mirar las perspectivas. Esto es, evitar que en el balance de la compañía figuren activos no rentables, como sería el caso argentino sin "las condiciones" reclamadas. En Brasil, esta empresa goza de importantes beneficios impositivo y de una imagen que ha sufrido algunas mellas por cuestiones ambientales.
Habrá nuevas reuniones en los próximos días entre funcionarios argentinos y brasileños. El canciller Héctor Timerman desembarcará en Brasilia el martes 19 de febrero para encontrarse con su colega Antonio Patriota. Ambos deben afinar la "agenda libre" de la cita en marzo entre Dilma y Cristina que, se supo, contendrá el futuro de esta inversión minera como uno de los temas clave. El 28 de febrero debe haber un segundo encuentro bilateral que avanzará sobre los temas de negociación.
Vale anticipó un recorte de 7% en el total de inversiones previstas para este año. Líder internacional en la producción de hierro, sus ganancias habrían declinado 66%.




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