Finalmente Juan Manuel Urtubey decidió aceptar las observaciones de sus propias filas: suspendió las vacaciones o se despertó de la siesta. Como sea, el oficialismo, de la mano del propio gobernador, se ha lanzado a la campaña de lleno y al parecer no habrá gasto que sea excesivo para tal fin. Después de todo el dinero es lo de menos si se prorroga la emergencia económica en la provincia.
Así lo anticipa la ocupación de los espacios publicitarios en las calles, copadas en las últimas horas por enormes carteles donde Urtubey aparece en primer plano con una frase: "Yo elijo seguir".
Los asesores de imagen y publicistas de campaña tuvieron más cuidado ahora, tras el papelón y los dolores de cabeza que le costó al gobernador y a su hermano Rodolfo en las elecciones de 2013 el inolvidable eslogan "La misma sangre, la misma lucha", una frase increíblemente clasista, sectaria y oligarca. No obstante, alguna pluma nacida del ingenio popular estará atenta a cualquier desliz de este tipo en la actual campaña.
Pero parte de la atención en la semana política se la llevó el Tribunal Electoral de la provincia, quien emitió un pronunciamiento a los candidatos recordándoles la plena vigencia de la ley electoral que prohíbe todo tipo de campaña hasta 30 días antes de los comicios.
Si bien el comunicado se dio a conocer a partir de una presentación en Tartagal por la aparición en la vía pública de afiches con la imagen de dos ciudadanos, la justicia electoral salteña hizo la salvedad de que esa circunstancia no permite aseverar una intención proselitista. "Colocar en la vía pública la imagen de un ciudadano en un afiche o pancarta o las consabidas pintadas con su nombre, aún junto a un logotipo partidario, no resulta contradictorio de la ley electoral", se señaló oficialmente.
Lo que en realidad se muestra contradictorio y hasta sugestivo es que el pronunciamiento del Tribunal se produce pocas horas después de que Salta amanezca empapelada con la imagen de Urtubey 2015. El órgano electoral advirtió pero al mismo tiempo dejó abierta la vía para que la campaña se establezca por defecto desde ahora.
Pero hay algo mucho más contradictorio aún y es el mutismo que existe en cuanto a la implementación del voto electrónico en las PASO de abril y las provinciales de mayo. El propio director electoral nacional, Alejandro Tullio advirtió a principios de enero sobre un eventual "mal desempeño" del sistema electrónico en los comicios y pidió responsabilidad a las autoridades. Hasta el momento, el tribunal salteño no se pronunció al respecto ni dio indicios de garantías para el electorado sobre la transparencia del mismo.
Obviamente a Urtubey esta circunstancia no lo desconcentra y salió con los tapones de punta a mostrarse en la capital salteña, el distrito que les es menos favorable, sobre todo porque ninguno de sus candidatos a intendente levanta el amperímetro en la intención de voto.
Surgen entones infantiles jugarretas que pretenden confundir a la opinión pública e inventar una catástrofe en las líneas de los candidatos opositores para la intendencia capitalina. Pero solo han logrado una cosa: que Urtubey beba su propio veneno con la polarización del electorado entre Guillermo Durand Cornejo y Gustavo Sáenz. Uno responde a la línea política de Mauricio Macri y otro a Sergio Massa, pero ambos son la alternativa a Urtubey en la provincia y al kirchenrismo a nivel nacional. Ese punto de coincidencia es lo que preocupa al gobernador salteño.





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