Especialistas de la Facultad de Ingeniería deberán analizar si la documentación y los estudios realizados por la empresa marplatense encargada del traslado coinciden con las normas vigentes.
Específicamente, serán las facultades de Ingeniería y de Bellas Artes de la UNLP las encargadas de cooperar institucionalmente en la puesta en valor, desmontaje, embalaje, movimiento, traslado y nuevo montaje en el lugar definitivo del monumento al navegante genovés.
En ese sentido, el presidente de la UNLP, Fernando Tauber, firmó días atrás un convenio con Alpa Vial SA, la empresa marplatense encargada del traslado.
Fuentes de la Facultad de Ingeniería informaron a LA CAPITAL que ?lo que Alpa Vial pide concretamente en el convenio es que le analicemos la documentación mediante la cual ellos ganaron la licitación para llevar a cabo la obra?.
De esta manera, especialistas de esa unidad académica deberán revisar los expedientes presentados por la empresa y analizar si los estudios realizados -propuesta de desarme, cálculos estructurales, estudio de impacto ambiental, entre otros- coinciden con las normas vigentes.
Una vez entregada la documentación, la Facultad de Ingeniería tendrá 30 días para informar los resultados de los estudios a la empresa.
Resistencia por el movimiento
Por disposición de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el monumento a Cristóbal Colón será reemplazado por la estatua de Juana Azurduy de Padilla, la guerrera de la Independencia y coronel del Ejército Argentino (nacida en Bolivia), que fuera ascendida post-mortem a general en 2009 por resolución de la Presidencia de la Nación.
Con esto se busca reivindicar a una mujer boliviana que representa a América Latina.
La construcción de la nueva estatua será financiada por el gobierno boliviano, que a través de su presidente Evo Morales, donó 1 millón de dólares, según se conoció semanas atrás.
En tanto el monumento a Cristóbal Colón será reubicado en la plaza de Mar del Plata que lleva el mismo nombre, donde se planea construir un Paseo Latinoamericano en el que se prevé la incorporación de más esculturas y obras de arte.
Vale destacar que el traslado es resistido por parte de la comunidad italiana que vive en Buenos Aires por considerar que el monumento fue un regalo del gobierno y la colectividad italianos a la Ciudad por el primer centenario de la Revolución de Mayo.
En ese contexto, la ONG ?Basta de demoler? junto a otras entidades italianas realizó días atrás un abrazo simbólico al monumento, envió una carta al jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri y presentó un amparo ante la Justicia para impedir el traslado.




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