Los analistas hablan de un triunfo del ala más conservadora de la región, sobre todo Cameron y Merkel. En compensación, España sale beneficiada porque continuará recibiendo ayudas en virtud de su situación fiscal.
El Consejo Europeo concluyó ayer en la capital belga luego de dos días de negociaciones maratónicas con dos resultados de lectura ambivalente: los líderes europeos acordaron, por primera vez en la historia de de la Unión Europea (UE), un presupuesto menor que el de la etapa precedente, y España salió beneficiada, al mantener un saldo neto favorable, cercano a los niveles del presupuesto anterior 2007-2013.
"Acuerdo conseguido. El Consejo Europeo ha acordado las Perspectivas Financieras para el resto de la década. Valió la pena esperar". Con esa frase, vía Twitter, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, dio a conocer la noticia de un acuerdo que llega hasta 2020.
Tras el fracaso de la última cumbre de noviembre pasado, cuando los jefes de Estado y de gobierno del bloque comunitario no lograron un pacto para el presupuesto 2014-2020, la nueva cita de Bruselas era considerada crucial.
El resumen de casi 48 horas de debates deriva en unas Perspectivas Financieras históricamente raquíticas: 960 mil millones de euros de compromisos de gastos, cerca de 34.300 mil millones menos respecto al presupuesto anterior (2007-2013), algo nunca visto desde los orígenes de la UE a fines de los años 50, como Comunidad Económica Europea (CEE).
Se trata de una victoria clara para los paladines del ajuste, pero sobre todo para el premier británico, David Cameron, secundado por la canciller alemana, Ángela Merkel, y sus principales aliados: Holanda, Austria, Finlandia y Suecia. El líder mantuvo el pulso y logró que quedara intacto el "cheque británico", el descuento de cerca de 5 mil millones de euros anuales que recibe Londre–desde 1984 como compensación por sus escasos beneficios en la Política Agrícola Común (PAC), fuertemente subvencionada.
En el otro lado de la balanza, quien se tomó uno de los tragos más amargos de la cumbre fue el presidente francés, Francois Hollande, quien exigía un presupuesto expansivo para luchar contra la crisis financiera. "Si para lograr un acuerdo es preciso sacrificar las políticas comunitarias, entonces no lo aprobaré", había dijo el jueves. Ayer, salió a poner paños fríos y señaló: "El acuerdo es un buen compromiso en las circunstancias en las que estamos".
En la misma vereda de la austeridad, Merkel, sostuvo: "El resultado es bueno porque se centra en tres ejes: más crecimiento, competitividad, empleo, es decir invierte en el futuro. Los techos de compromisos y pagos se ajustan a los esfuerzos de consolidación y es justo para los contribuyentes netos".
España, a su vez, logrará recibir ayudas netas de Bruselas por valor cercano al 0,15% del Producto Bruto Interno (PBI), unos 1500 millones de euros. «
Efe y dpa
el parlamento amenaza con un "no"
Los cuatro partidos mayoritarios de la Eurocámara -conservadores, liberales, socialistas y verdes- advirtieron que no aceptan el acuerdo sobre el marco presupuestario 2014-2020 sellado por los líderes europeos, un pacto que consideran "deficitario".
"El Parlamento Europeo no puede aceptar el acuerdo cerrado hoy (por ayer) por el Consejo Europeo tal y como está", recalcaron los líderes de los cuatro partidos en un comunicado conjunto, en el que añadieron que "las negociaciones reales van a comenzar ahora con la Eurocámara".
Los eurodiputados recalcaron que mantienen sus "prioridades" de que las cuentas europeas "promuevan el crecimiento y la inversión en la UE", de manera que permitan la recuperación económica de los Veintisiete. "Vemos con asombro que los líderes europeos han llegado a un acuerdo que puede llevar a un déficit estructural. Las amplias diferencias entre los pagos y los compromisos solo acumularán los problemas para el futuro y no resolverán los existentes", recalcaron.


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