Al unificar Seguridad con Justicia se buscará "una mirada no policial sobre la inseguridad"

En una extensa entrevista, el ministro Ricardo Casal se refirió a las razones de la unificación de ambas carteras. Subrayó que "el policía corrupto deja de ser policía para nosotros y la sociedad".
"La unificación de ambos ministerios permite dar una mirada no policial de la inseguridad. Es decir, una mirada más integrada, involucrando a todos los actores en la gestión de la seguridad", expuso el flamante -por la fusión de carteras- ministro de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal. La designación de Casal al frente del área de Seguridad que conducía Carlos Stornelli, fue decidida esta semana por el gobernador Daniel Scioli en la búsqueda de soluciones para el flagelo de la inseguridad, un problema que hasta ahora sigue irresuelto en la provincia.

"La seguridad es un problema del gobierno y la solución es de todos", empezó diciendo el ministro, entrevistado telefónicamente ayer a la mañana por LU6 Radio Atlántica. Al referirse a la unificación de las áreas de Justicia -que ya estaba a su cargo- y Seguridad, señaló Casal que "en realidad estamos definiendo un nuevo Ministerio" a partir del diseño que hicieron el gobernador, el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, y él mismo. El objetivo de ese diseño es "brindar una mirada no policial de la inseguridad; es decir, una mirada más integrada involucrando a todos los actores en la gestión de la seguridad", explicó.

Añadió que "hemos definido lo que se llama el bloque para la figura ciudadana que comprende cinco segmentos que van unidos: la policía, la Justicia, el servicio penitenciario, la representación democrática de la ciudadanía, los planes nacionales y provinciales y todos los organismos provinciales y nacionales que tengan relación directa o indirecta con la seguridad para que se vayan articulando en cada estrategia".

Reunión con fiscales

En referencia a la reunión del Consejo de Fiscales Generales de la Provincia en La Plata, expuso que "les expliqué cual era la nueva mirada que queríamos dar en la política de seguridad en la provincia integrando a la Justicia y les pedí que no solo nos ayuden, sino que encabecen esta estrategia de investigación, que conduzcan la investigación, que trabajen de un modo para que la policía pueda colaborar con la acción judicial. Obviamente -acotó- lo vieron no sólo con buenos ojos, sino con la satisfacción de encontrar que un Ministerio que es de Justicia y Seguridad tenga una política homogénea respecto a esto" (ver aparte).

Sobre la corrupción en el área policial, en función de los últimos casos que llegaron al Poder Judicial, Casal respondió al ser preguntado por Sebastiani que "para aquella persona que está vinculada al delito, la condición de policía no sólo es un agravante, sino que además deja de tener condición de policía para nosotros y para la sociedad".

Y puntualizó: "Como dijo el gobernador Scioli, defendemos al buen policía e imaginamos al mal policía; el mal policía que está vinculado con el delito ya no es más policía. Obviamente que decidió otro camino en su vida, equivocado, obviamente, pero eligió otro camino. Los que eligen el camino de la policía son personas que nos deben proteger a nosotros, a nuestros bienes, el orden social, a la paz social, estar en la producción, estar siempre cerca de la gente".

"Operativa y socialmente aceptada"

"Además -continuó- como ministro necesito dos cosas que son claras: una policía funcionalmente operativa y socialmente aceptada. Creo que son dos ejes que me parecen muy importantes para que articulemos en favor de la ciudadanía. Acá hay que trabajar para la gente y punto. Ni para la política, ni para la estructura, ni para ningún otro interés que no sea el interés puramente del ciudadano. Y el ciudadano está esperando eso, se queja con razón y nosotros tenemos que aliviar su queja, aliviar su angustia, aliviar su temor y ayudarlo y estar cerca de él. Porque yo también soy un ciudadano y el policía cuando se saca el uniforme está al lado mío en el supermercado, está en la cola del cine o en la cancha de fútbol como cualquier ciudadano así que no puede ser que el uniforme lo separe. Tiene que integrarse a la sociedad y ser parte solidaria del vecino que sabe que tiene una responsabilidad mayor que cualquier otra persona. Así que esto creo que hay que trabajar fuerte en eso y no claudicar ni aflojar en ese concepto".

Con respecto a las medidas que va a ir tomando en su nueva cartera, ante otra nueva pregunta de Sebastiani, el ministro enunció que "ya hemos tomado la primera que ha sido una presencia continua de toda la fuerza policial en la prevención incluyendo agrupamientos no específicos de la prevención como caballería, infantería, bomberos, división perros, toda la policía que esté dispuesta y operativa tiene que estar en la calle previniendo".

"La segunda medida -prosiguió- es empezar a redefinir la celeridad en la administración burocrática del Ministerio, porque las medidas que se tomen desde la autoridad policial hacia abajo tienen que llegar inmediatamente y sin ningún tipo de adulteración".

Y sostuvo que "por otro lado, estamos trabajando en este tema de seguridad en los countries, vamos a intervenir fuertemente en las agencias de seguridad que no cumplen acabadamente el rol para el que se las contrata y es nuestro deber como Poder Ejecutivo velar por la seguridad física y los bienes de los habitantes independientemente de donde vivan y le tenemos que dar tranquilidad a la gente que ha buscado un lugar seguro para vivir y el sistema no ha funcionado".

Los efectos de la droga

El flamante ministro de Seguridad bonaerense aceptó referirse a la relación entre delito y droga en la provincia. Al respecto, Casal citó datos de una "primera encuesta" encargada por el Sedronar, el organismo estatal que depende de Presidencia de la Nación, que se realizó a mediados del año pasado: "En ella se revela que el 40 por ciento de los detenidos consultados admitió que cuando cometió el delito estaba bajo el efecto de sustancias prohibidas, drogas o alguna otra sustancia como drogas sintéticas", informó el ministro.

"Evidentemente, hay una relación directa de la droga con la comisión del delito y el aumento de la violencia. Drogas, armas y delito es un combo complicado, nosotros estamos no sólo preocupados por el tema de la droga", subrayó.

Luego refirió que el gobernador Daniel Scioli destinó tiempo y esfuerzos a "una acción muy directa en la lucha contra la droga" y que desde su cargo en el Ministerio de Justicia también él trabajó "fuertemente" en esa cuestión. "Y ahora le estamos apuntalando cada vez más al desarme y la destrucción de armas. Solamente en el ámbito judicial hay cien mil armas que se están destruyendo", destacó Casal durante la nota con LU6 Radio Atlántica.

Cerró el tema indicando que la la provincia participará activamente con el plan nacional de desarme que impulsa el Gobierno, dirigido a toda la sociedad, "porque hay muchas armas en la calle y son el elemento hoy más importante: el temor de la ciudadanía es el arma en el delito", insistió.

Coordinan tareas entre policía y fiscales

El ministro de Justicia y Seguridad bonaerense Ricardo Casal mantuvo ayer una reunión con la procuradora general ante la Suprema Corte, María del Carmen Falbo, a fin de coordinar el trabajo entre la policía y los fiscales.

Según un comunicado oficial, Falbo visitó a Casal por primera vez luego de que el miércoles se unificaran los ministerios de Justicia y de Seguridad y se separara de su cargo a Carlos Stornelli.

Ambos tuvieron "una reunión de trabajo con el propósito de coordinar nuevas acciones para una correcta articulación entre las fuerzas policiales y los fiscales penales de la provincia de Buenos Aires", se explicó.

Además, establecieron una agenda de trabajo permanente entre ambos y se dispuso que el subsecretario de Política Criminal, César Albarracín, sea el responsable de llevar adelante los acuerdos logrados.

El ingreso de unos 10 mil policías para el año próximo, la colocación de un importante número de cámaras de seguridad y la presencia del Estado en los lugares más carenciados son algunas de las medidas que el gobierno bonaerense anunció ayer, tras la fusión de los ministerios.

"Yo dije desde el primer día que este tema (la seguridad) es la principal preocupación de la ciudadanía y por consecuencia el mío, yo quiero que en la provincia cada vez más la gente esté tranquila, más segura, en paz, en orden", sostuvo el gobernador Daniel Scioli.

Por su parte, Casal aseguró que en su gestión buscará tener "una policía mucho más amigable y de aceptación social, muy estrecha en el trabajo con la Justicia".

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