Los ultra K desembarcaron en Mendoza

La Cámpora, la agrupación creada por el hijo de la Presidenta, hizo su presentación provincial. Defendieron la gestión, pidieron la reelección de Cristina y resaltaron la figura de Néstor Kirchner. Estuvieron funcionarios del Ministerio de Gobierno y la Anses
"Néstor Kirchner no murió", gritaron a coro. Con cantos de aliento a la juventud militante, La Cámpora tuvo su bautismo ayer en la provincia con la promesa de apoyar la reelección de Cristina Fernández el año que viene. La agrupación ultrakirchnerista contó con el respaldo del Ministerio de Gobierno que dirige Mario Adaro.

Ayer fue un día kirchnerista. Unas horas después de que desembarcara el diputado nacional Carlos Kunkel (ver aparte), se lanzó La Cámpora, el movimiento nacional formado por Máximo Kirchner, a pedido de sus padres, Néstor y Cristina.

Después de las 20, en el salón del SUTE (que es el sindicato de los docentes cuya comisión directiva responde a Gustavo Maure, militante kirchnerista), el secretario general de la agrupación, Andrés Larroque, bendijo a los nuevos miembros junto al coordinador de la región Cuyo, Claudio Leiva, y la secretaria provincial, Mariana Femenía.

En las primeras filas, se sentaron algunos funcionarios provinciales dando muestra de su aval a que la agrupación hiciera pie en Mendoza. Casi todos tenían una particularidad: pertenecen al Ministerio de Gobierno, que comanda Adaro (quien estaba en Buenos Aires y por eso no fue al acto).

El subsecretario de Relaciones Institucionales y Municipales, Ariel Pringles, se mostró junto a varios de sus directores en los primeros lugares. También ocupó esos espacios visibles un matrimonio de funcionarios: Carlina Duplessis (subsecretaria de Desarrollo Humano) y Héctor Rasso (gerente de la Anses).

De hecho, varios dirigentes de La Cámpora, como Leiva, trabajan en el organismo. Más temprano, los tres líderes de la agrupación habían visitado al gobernador Celso Jaque (ver aparte).

Pero como el kirchnerismo es heterogéneo, se mezcló la JP local, que cantó la marcha peronista, con mucha militancia universitaria que adhiere a Kirchner pero no al justicialismo, e incluso estuvo el diputado nacional Jorge "Pampa" Alvaro. El acto comenzó con un video de más de 15 minutos que narró los logros del kirchnerismo desde el 2003 hasta ahora. Los aplausos explotaron cuando las imágenes remitieron a "la asignación universal", "el matrimonio igualitario" o "los derechos humanos".

Con el mismo ímpetu, los militantes gritaron contra ex presidentes como Carlos Menem y Fernando De La Rúa; el video incluyó el recuerdo de los hechos sangrientos de diciembre del 2001). Sin embargo, hubo un enemigo más mencionado: el vicepresidente Julio Cobos, a quien silbaron con varios bis, le pidieron una vez más que deje su cargo y lo tildaron de "gorila".

"Para mí, Cristina es Evita Presidenta", fue la frase que subrayó en su discurso Larroque mientras los jóvenes lo ovacionaban. Sus palabras se diferenciaron porque recordó a próceres nacionales, como José de San Martín (a quien mencionó por estar en esta tierra) y en ese recorrido histórico llegó a los Kirchner.

"Yo me pregunto, ¿qué hubiera pasado con todos los compañeros si Néstor no hubiera estado?", interrogó. Él mismo, contestó: "Se hubieran olvidado de todos. Kirchner hizo de la utopía de todos los compañeros, el plan de acción y la realidad".

Leiva, quien se encarga de juntar militantes en Cuyo pero es santacruceño, reconoció a Kirchner por "haber contagiado a millones de jóvenes" y pidió "trabajar todos juntos" por una segunda presidencia de Cristina. En diálogo con la prensa, el dirigente sostuvo que Máximo Kirchner "sigue apoyando el movimiento" y contó que la agrupación se empezó a armar en la provincia varios meses antes de la muerte de Néstor.

Para el final, Larroque se lanzó con una promesa: "No sólo vamos a ganar en 2011, ganaremos en 2050 por la batalla cultural que estamos dando"; y volvieron a escucharse los aplausos.

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