Ucrania designa un presidente interino y se acerca a Europa

Ucrania designa un presidente interino y se acerca a Europa
El ex jefe de Estado huyó y nadie conoce su paradero. Su sucesor busca apoyarse en la UE y recibir su ayuda. Es Alexander Turchinov, hasta ayer titular del Parlamento. Antes, el cuerpo había destituido a Yanukovich.
Un presidente interino que ya asumió hasta las elecciones del próximo 25 de mayo, un ex jefe de Estado en fuga, gobierno de unidad nacional antes de mañana martes, y la enorme preocupación de Europa sobre los pasos que dará Rusia, ante una pública y humillante derrota en Kiev. “Para nosotros la prioridad ahora es volver a acercarnos a Europa. Tenemos que volver al círculo de los países europeos”, enfatizó Alexander Turchinov. Y afirmó que Ucrania está lista para una “nueva relación de igualdad y de buena vecindad” con Rusia.

Ucrania comienza a dar sus primeros pasos en su nuevo camino, después de un día extraordinario e histórico. Con su ex presidente en fuga y evidencias de cámaras de seguridad de que huyó durante la noche en helicóptero, con camiones de mudanza que trasladaban nadie sabe qué, el presidente del Parlamento que destituyó a Viktor Yanukovych es el nuevo jefe de Estado interino, hasta las elecciones del 25 de mayo. Alexander Turchinov, el principal aliado de la recién liberada líder opositora Julia Timoshenko, asumió ayer y dio tiempo hasta mañana para formar “un gobierno de unidad nacional”.

Turchinov consideró “prioritaria la formación del gobierno”. Hasta hoy el poder está en manos de “la plaza”, de “los héroes” de la victoria sobre Yanukovich.

El gran derrotado en la crisis es el presidente ruso Vladimir Putin y el Kremlin, que querían mantener su control e influencia sobre Ucrania, con mano de hierro. Ayer, Moscú convocó a su embajador en Kiev para analizar el nuevo escenario. “Nosotros no tenemos demasiado tiempo”, dijo Vitali Klitschko, uno de los lideres políglotas opositores, un ex campeón del mundo de boxeo con un doctorado en deportes, que tiene las simpatías de los gobiernos europeos. Los manifestantes continúan en la plaza de Maidan, autoorganizados, vigilando una revolución que aún está en peligro, y llorando a sus héroes muertos éticamente. Velas, flores y rezos, para un duelo que marca el nacimiento de otro país, pero con muchos muertos y más de 1.500 heridos.

La policía desapareció de las calles al día siguiente de la huida presidencial. Ahora, la oposición está hablando con sus jefes para que vuelvan a patrullar y recuperar cierto grado de normalidad. Hoy el país está pacífico y controlado por “las fuerzas de defensa” de la revolución.

Europa mira con mucha preocupación los próximos pasos de Rusia. La canciller alemana Angela Merkel mantuvo ayer a la mañana una conversación telefónica con Putin, que defiende al ex jefe de Estado destituido y acusa a los manifestantes opositores en la plaza de “Radicales extremistas”. También llamó a Julia Timonshenko, la ex candidata presidencial ucraniana, y le pidió que trabaje para “mantener al país unido”. Ucrania está dividida en pro rusos y pro europeos y anti Putin, con profundos resentimientos entre unos y otros. Timoshenko se entrevistó con embajadores europeos en Kiev en sus primeras 24 horas en libertad.

Catherine Ashton, la canciller europea, viajará hoy a Kiev para discutir con sus interlocutores y expresar un amplio apoyo europeo. Una ayuda económica europea que reemplace a los 15 mil millones de dólares que ofrecieron los rusos, que ahora se han esfumado, y que se han vuelto indispensables. En un comunicado, su oficina confirmó que “nosotros estamos listos para comprometernos con fondos para sacar a la economía del borde de la bancarrota, después de que una solución política, basada en principios democráticos, esté finalizada y una vez que haya un nuevo gobierno, que sea genuino y esté seriamente interesado en reformas institucionales y económicas”.

La directora del FMI, Christine Lagarde, anunció que “nosotros estamos listos para comprometernos, listos para ayudar”. Pero el FMI va a insistir en reformas que comprometerán los beneficios que los oligarcas rusos tenían del régimen hasta ahora. Cancillerías europeas esperan una reacción rusa, porque Putin “no digiere las derrotas ni las humillaciones fácilmente”, según un diplomático inglés.

La revolución ucraniana que ha ganado es pro europea, pero no está claro si la UE le va a ofrecer sumarse. Lo más probable es que lo incluya en una asociación económica, que significará dolorosas reformas económicas en el país, sumergido en la corrupción y que se encuentra al borde de la quiebra. Las protestas en la plaza de la Independencia se iniciaron cuando Ucrania iba a firmar un acuerdo de cooperación con Europa, que el presidente Yanukovich abandonó por presión de Moscú, con una oferta de ayuda 12 mil millones de dólares y participación en el negocio del gas.

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