Ucrania atacó con aviones una sede del gobierno rebelde

Ucrania atacó con aviones una sede del gobierno rebelde
Fue en Lugansk, ciudad clave de los separatistas. Hay 5 muertos.
Un cazabombardero ucraniano atacó la sede de gobierno en la separatista ciudad de Lugansk, matando al menos a 5 personas. Según el corresponsal de la agencia rusa RIA Novosti, el ataque fue con ráfagas de ametralladora, “en el interior hay muchos muertos y heridos” y en el edificio, ocupado por rebeldes pro rusos desde hace dos meses, se declaró un incendio y la fachada del inmueble quedó “seriamente dañada”.

Por su parte, fuentes de los insurgentes de Lugansk dijeron a la agencia Interfax que la aviación ucraniana comenzó a bombardear la sede administrativa regional.

“Cazabombarderos ucranianos lanzaron en el centro de la ciudad un proyectil, que estalló cerca de la sede de la administración regional, donde tiene su base la dirigencia de la república popular de Lugansk”, señaló un portavoz de los rebeldes.

“Hay muchos muertos y heridos entre los rebeldes y la población civil”, agrega el comunicado citado por la agencia de noticias EFE.

Según los medios rusos, la cuarta planta del edificio “quedó casi destruida” y de las ventanas salía una espesa columna de humo. El ataque aéreo contra el cuartel general de los rebeldes de Lugansk se produjo mientras continuaban fuertes combates en las afueras de la ciudad entre insurgentes pro rusos y las fuerzas gubernamentales por el control de la comandancia de la Guardia Fronteriza de Ucrania.

“Las últimas informaciones indican cinco muertos y ocho heridos por parte de los milicianos y hasta diez heridos entre los guardafronteras”, informó a las agencias locales Oleg Slobodian, jefe de prensa del Servicio de Guardafronteras de Ucrania (SGU).

Los milicianos señalaron en un comunicado que la población civil de la zona, en la periferia de la capital, y junto a la frontera rusa, está siendo evacuada.

De acuerdo a la agencia RIA Novosti, al menos una decena de guardafronteras, reservistas llamados a filas recientemente, se habrían rendido a los insurgentes pro rusos, unos 500 combatientes que emplean lanzagranadas, morteros y bazucas.

Estados Unidos afirmó ayer tener “pruebas” de que Moscú permitía aún la entrada de “combatientes” y “armas” al este de Ucrania. “Hay pruebas de que Rusia continúa permitiendo la libre circulación de armas, fondos y combatientes a través de su frontera” con Ucrania, declaró el Secretario del Tesoro estadounidense, Jacob Lew, en un discurso en Washington.

Rusia, que rechaza las acusaciones sobre su implicación en la desestabilización de Ucrania, exige que Kiev cese su “operación de castigo” en el este del país, que ha dejado cerca de 200 muertos -soldados, rebeldes y civiles- desde mediados de abril. Asimismo, Moscú pidió ayer la creación de “corredores humanitarios” en el marco de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, según el canciller ruso, Serguei Lavrov.

En tanto, Petro Poroshenko, el multimillonario prooccidental electo presidente ucraniano, se reunirá el miércoles en Polonia con su homólogo estadounidense, Barack Obama, de gira europea y cuyo apoyo es crucial para Ucrania, antes de coincidir con el presidente ruso, Vladimir Putin, el 6 de junio en las ceremonias del Desembarco de Normandía.

Poroshenko se mostró dispuesto a dialogar con Putin, si bien el Kremlin descartó cualquier encuentro entre ambos jefes de estado. El presidente ruso sí tiene previsto reunirse con su homólogo francés, François Hollande, y con el primer ministro británico, David Cameron.

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