En la misma jornada en la que anunció que “cuando sea presidente” derogará la normativa que pueda disponer Barack Obama para limitar “las sagradas disposiciones de la Segunda Enmienda”, el xenófobo precandidato presidencial republicano Donald Trump volvió a proponer en su primer spot de campaña que está decidido a construir un muro en la frontera con México para frenar a los inmigrantes, y que cargará el costo de la construcción al Estado vecino.
En la misma jornada en la que anunció que “cuando sea presidente” derogará la normativa que pueda disponer Barack Obama para limitar “las sagradas disposiciones de la Segunda Enmienda”, el xenófobo precandidato presidencial republicano Donald Trump volvió a proponer en su primer spot de campaña que está decidido a construir un muro en la frontera con México para frenar a los inmigrantes, y que cargará el costo de la construcción al Estado vecino. Cuando se refirió a las “sagradas disposiciones”, Trump hablaba de la absoluta libertad que tienen los norteamericanos para comprar y portar armas. El spot se abre con imágenes de Obama y Hillary Clinton, la precandidata demócrata mejor posicionada, y se cierra con la promesa de hacer a Estados Unidos “nuevamente grande”. En el medio, incluyó todos los puntos más controvertidos de su campaña y reiterados con fuerza en su intento de explotar lo peor del nacionalismo norteamericano. El aviso hace referencia a la matanza de San Bernardino y a la amenaza del terrorismo, así como al tema de la inmigración ilegal, volviendo a insistir en la propuesta de frenar el ingreso de musulmanes. Hasta ahora, la campaña de Trump estaba centrada en sus declaraciones explosivas, que tuvieron fuerte impacto en la prensa. En una grosera ostentación de su poderío económico, el republicano anunció su intención de invertir 2 millones de dólares semanales en la difusión de estos spots, en especial en los estados de Iowa y New Hampshire, donde se abrirán las primarias.



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