Con la filosofía de que sumar territorio es igual a acumular poder –una clave de la vieja lógica del peronismo conurbano-, tres intendentes de la región pusieron el ojo sobre Pilar como parte de sus estrategias para aspirar a gobernar la provincia.
Las estrategias de los tres son también diferentes. Ishii apoyará un precandidato local en la interna del PJ, mientras disputa la candidatura a gobernador con Scioli; Massa, por su parte, desistió de ir por la provincia pero igual prepara hombres propios en los distritos. Cariglino, en tanto, reparte apoyos dentro y fuera del peronismo, pero sin mostrarlo en público.
La estrategia de Ishii es frontal. Él mismo jugará la interna y ya prepara en Pilar a Fabián Pitronacci para disputar las primarias con Zúccaro.
El anuncio lleva más de un mes y enojó al intendente local, quien nunca ocultó su malestar por el desembarco paceño en su tierra. De hecho, Zúccaro amenazó con apoyar él mismo una lista opositora en el distrito vecino.
En los últimos días Pitronaci anunció que Ishii encabezará un acto en el centro de Pilar. Aunque no le puso fecha, sería en las próximas semanas, cuando su agrupación, Casa del Pueblo, inaugure un local partidario a una cuadra de la plaza. Un cruce de frontera que, sin dudas, no pasará desapercibido.
Relaciones
Cuando Massa jugó con la idea de meterse en la interna, la reacción de Zúccaro fue más cordial que la que le dedicó a Ishii. En ese caso, el intendente local tuvo palabras de bienvenida. Incluso, destacó públicamente el gesto de su par de Tigre de llamarlo para anunciarle sus próximos pasos.
Semanas más tarde, Massa decidió que no competiría por la gobernación y empezó a preparar un terreno que ya tenía bien abonado para buscar su reelección en Tigre.
De todos modos, su deserción de la pelea provincial no es más que un aplazamiento: el 2015 aparece en su horizonte y no perderá oportunidad de ir generando presencia en el territorio.
Su hombre en Pilar será César Ortega, que había llegado a la política en el espacio duhaldista, del que pronto se distanció. Vivió luego algunos momentos de zozobra cuando Massa se bajó, pero hoy tendría un lugar asegurado.
Mañana a las 19 se reunirá con el intendente de Tigre. A su lado aseguran que queda poco por definir. Más que nada, establecer qué tanta presencia tendrá Massa en la campaña local.
A diferencia de sus pares, Cariglino juega a más de una punta y no muestra sus cartas. Con una pata en el duhaldismo y otra en las filas de De Narváez, mantuvo estrechos contactos con la tropa local de Gustavo Trindade. El jefe de campaña del concejal, Daniel Ondarza, no oculta su buena relación con el intendente de Malvinas, del que fue funcionario.
Ondarza fue secretario de Hacienda de Zúccaro entre 2003 y 2009. Había llegado a sus filas cuando el intendente local mantenía también una estrecha relación con Cariglino, que voló por el aire poco después de la asunción del pilarense.
La otra apuesta del malvinero en Pilar sería Jorge Álvarez, uno de los aspirantes a quedarse con la candidatura denarvaísta, aunque hoy con sus acciones en baja.
El ex presidente del colegio de abogados de San Martín, jurisdicción de la que depende Malvinas, reconoce buena llegada a Cariglino, aunque niega vínculos políticos. Muchas son las fuentes, sin embargo, que atribuyen al intendente vecino los últimos saltos de Álvarez que lo tuvieron a mal traer en las últimas semanas.
Cada uno con su sello, Ishii, Massa y Carglino jugarán su propia elección en agosto. Y Pilar será uno de los casilleros importantes en ese tablero.





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