Lo dijo el fiscal federal Daniel Adler. “Muchas veces está frente a nosotros y no lo vemos o no lo queremos ver”, sostuvo. Habló también sobre el rol de los jueces ante este flagelo.
Adler ejemplificó, al respecto, con el caso del prostíbulo La Posada, que funcionó en Mar del Plata hasta que una exitosa investigación del Ministerio Público Fiscal logró desbaratar la empresa criminal y rescatar a 32 mujeres. “Las tareas de inteligencia, los partes, las observaciones de las diferentes policías que intervinieron daban cuenta de que eran traídas prácticamente cómo reses de la casa al lugar de explotación, y esto estaba a la vista de todo el mundo. La casa del Obispo de Mar del Plata estaba a media cuadra; la comisaría primera, a seis, y la Intendencia, a siete. Y el juez federal nos denegaba las órdenes de allanamiento”.
En este caso, explicó el fiscal general, “se ve lo que es la independencia: es tener una hipótesis, una tesis, y llevarla hasta las últimas consecuencias más allá de lo que los jueces piensen. Esa es la enseñanzadelcaso”.

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