Como cada año, el gobernador de San Juan presidió la entrega de premios a la Reina y Virreina del Sol. Se subió a una motocicleta junto a una de las ganadoras y se paseó por los jardines de la Casa de Gobierno. "El Flaco está igual que siempre", dijeron sus funcionarios
Si bien la actitud informal del mandatario suele formar parte de cada una de las celebraciones, llamó poderosamente la atención que lo haya hecho a sólo cinco meses del grave accidente que sufriera en octubre pasado, cuando el helicóptero en el que viajaba junto a otros funcionarios se estrelló en la zona de Valle Fértil. Como consecuencia, la diputada Margarita Ferrá de Bartol murió, y Gioja estuvo 119 días internado.
Recién regresado a la actividad política, Gioja se subió a una motocicleta Street de 150cc sin ningún tipo de protección en la cabeza, y llevó como acompañante a Marcela González, consagrada en segundo lugar y ganadora del rodado. Ambos se pasearon por los jardines del predio gubernamental ante la mirada de su hijo Camilo y de los funcionarios y periodistas presentes. "El flaco está igual que siempre", dijeron sus allegados.
Por su parte, la Reina de la fiesta del Sol, Jimena Fernández, se quedó con el premio mayor, un Chevrolet Celta 0 kilómetro.
Hace tan sólo dos semanas, el gobernador sanjuanino se refirió a su paulatina recuperación y dijo que "de a poco" retomaría la actividad al frente del Ejecutivo provincial. Sostuvo que lo haría "con mucha prudencia", y que continuaría con sesiones de kinesiología porque, según él, se encontraba en "un 70 por ciento".
Gioja se accidentó el 11 de octubre de 2013 cuando se cayó el helicóptero oficial en que viajaba junto a su secretario, Héctor Pérez, y los diputados nacionales Daniel Tomas y Margarita Ferrá de Bartol, quien falleció como consecuencia de las graves heridas.
Tras el accidente, Gioja fue internado en el Hospital Rawson y luego trasladado a la Capital Federal para su rehabilitación, que continúa en su provincia.
¿Habrá automulta para Gioja?
En junio de 2010, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri se automultó por haber subido a una moto sin casco, en el apuro por llegar a una audiencia judicial por la causa de las escuchas telefónicas que lo tiene procesado.
En aquella oportunidad, apurado porque se le hacía tarde, Macri se bajó del auto oficial que lo conducía a los tribunales de Retiro, en medio de un caos vehicular por un "piquete de los tipos de Moyano", según el líder de Pro.
Furcio mediante, Macri relató haber parado a un "motochorro" -quiso decir "motoquero"-, para pedirle que lo lleve. La premura de Macri tenía por objeto llegar a una audiencia prevista para ratificar su pedido de apartar al juez Norberto Oyarbide de la causa de las escuchas ilegales.
Macri justificó la falta de tránsito cometida, argumentando que "obviamente el tipo no tenía otro" casco que el suyo.




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