Tras acordar con el Gobierno, el FMI envía una misión al país

Llegará el 4 de abril para seguir asesorando al Indec en la confección del índice de precios nacional
WASHINGTON.- Después de importantes esfuerzos que aventaron el riesgo de fractura en la relación y la posibilidad de sanciones, la incipiente recomposición del vínculo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) salió a flote y aún mantiene la expectativa de una "normalización total", con la que sueñan los más optimistas en esta ciudad.

Por lo pronto, lo concreto es que esos esfuerzos -que semanas atrás corrieron riesgo de naufragio- cristalizaron finalmente en la confirmación de la segunda visita de técnicos del organismo al país, el 4 del próximo mes, según se confirmó ayer. La misión prestará "asesoramiento técnico" en materia inflacionaria, algo que el ministro de Economía, Amado Boudou, y el canciller Héctor Timerman negociaron aquí meses atrás, en momentos en que lo urgente era evitar la puesta en marcha de sanciones contra el país.

Ahora se sabe que esa delegación del Fondo llegará a Buenos Aires el 4 de abril y permanecerá en el país durante una semana, hasta el 11, como parte de su tarea de asesoramiento en la confección de un nuevo índice de precios al consumidor nacional, alternativo a la desacreditada medición actual del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Durante ese lapso, la comitiva mantendrá reuniones con directivos del Indec y avanzará en la definición de un informe crítico sobre sus mediciones, que entregará a las autoridades argentinas, según se indicó.

En paralelo a la segunda visita del organismo -cuya concreción anticipó La Nacion días atrás-, se supo aquí, de fuentes locales familiarizadas con las tratativas, que resulta "técnicamente muy difícil" que el nuevo índice de inflación produzca resultados estadísticos antes de octubre próximo, el mes de las elecciones presidenciales.

"Es posible que haya que hacer otro trabajo de campo antes de que la nueva medición esté operativa y eso llevará tiempo", explicaron las fuentes.

Esa afirmación puso así muy en duda las conjeturas iniciales sobre la posibilidad de que el nuevo indicador alternativo al que elabora el Indec pudiera estar operativo "antes de fines de año", de modo que los argentinos contaran con una herramienta de medición más confiable que la que se elabora bajo la presión de la Secretaría de Comercio.

En todo caso, el FMI delimitó la tarea de sus técnicos. "El personal planea entregar un informe a las autoridades [argentinas] que incluirá recomendaciones específicas en lo que concierne al diseño y la metodología para desarrollar un nuevo IPC nacional", explicó el director del Fondo para la región, el chileno Nicolás Eyzaguirre.

Economistas privados, líderes de la oposición y buena parte de la ciudadanía vienen poniendo en duda las estadísticas oficiales en materia de inflación y acusan al Gobierno de manipularlas desde comienzos de 2007 con fines políticos y económicos.

Eyzaguirre precisó que "las autoridades de la Argentina y el equipo del Fondo acordaron que la segunda misión de asistencia técnica para asesorar sobre un nuevo índice de precios al consumidor tendrá lugar entre el 4 y el 11 de abril".

Recomendaciones

El economista chileno añadió que el equipo de seis expertos, liderado por el economista Carlos Medeiros, de la oficina para el Hemisferio Occidental del FMI, planea dejar un informe a las autoridades que incluya "recomendaciones específicas referidas al diseño y metodología para el desarrollo de un nuevo índice".

Las sugerencias del organismo internacional de crédito no serán de adopción obligatoria, pero se entiende que la nueva medición, de ser técnicamente adecuada, se convertirá en la alternativa confiable a los datos oficiales sobre precios.

Esta nueva misión continúa el trabajo iniciado en diciembre pasado, cuando una primera visita de técnicos del organismo -acordada en una negociación desesperada- dio el paso inicial para un acercamiento entre partes, con el que se evitó la amenaza real de sanciones contra la Argentina.

Bajo la forma de un "asesoramiento técnico" en materia estadística, el acercamiento fue acordado durante una sigilosa visita a esta ciudad de Timerman y Boudou. Pero, pese a la intención de pasar inadvertidos, la presencia de ambos funcionarios había sido detectada por La Nacion.

Según se pudo reconstruir de fuentes en EE.UU. y en la Argentina, el asesoramiento técnico evitó que se pusieran en marcha sanciones contra la Argentina en el seno del FMI.

Por entonces, varios miembros europeos de la entidad amenazaron con esa posibilidad, irritados con el incumplimiento del gobierno de Cristina Kirchner de las obligaciones que le competen como socio; entre ellas, realizar la verificación de sus estadísticas bajo el mecanismo denominado "Capítulo IV".

En las últimas semanas, nuevas resistencias de la Argentina pusieron en duda la continuidad de la misión técnica. Pero eso finalmente se superó hace quince días, cuando el Gobierno finalmente envió su invitación para la nueva visita.

"Estamos en una etapa de amor con la Argentina y es posible que haya boda", había dicho por entonces el director del organismo, Dominique Strauss-Khan. El, como muchos otros dentro del organismo, confía en que se esté en el rumbo de una recomposición total del vínculo con nuestro país.

Lo que resta por ver es si esa intención soportará el mal trago del informe crítico sobre la inflación que se espera para los próximos días.

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