En la Legislatura porteña se presentaron distintos proyectos sobre qué hacer con la actividad de cuidacoches. Mientras algunos piden prohibirlos, otros quieren regularlos.
Como un paso previo al debate que podría darse en el recinto de sesiones, las bancadas del oficialismo y la oposición porteña difundieron los detalles de los proyectos presentados en torno a los denominados "trapitos", que alcanzan a cuatro, y que buscan, por un lado, impedir la actividad, y por otro, la creación de un registro que los aglutine.
En ese marco, el macrismo organizó una jornada, convocada por las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia, para discutir su iniciativa y de la cual participaron los diputados Cristian Ritondo, Helio Rebot y Francisco Quintana; y Lucía Carew, de la Asociación Amigos del barrio de Palermo Viejo; Eduardo Fachal, de la Defensoría del Pueblo, y los periodistas Emilio Ruchansky y Luis Novaresio.
Fachal consideró que "con la prohibición de realizar esta actividad como mecanismo de subsistencia se produce una doble exclusión de personas que ya fueron excluidas al perder anteriormente su trabajo y sufrir otros padecimientos".
Para Ritondo, "esto no es admisible. Debemos poner coto a este tipo de acciones si queremos vivir en paz y andar con seguridad por nuestras calles. Frente a esta concepción no temo en afirmar que el cuida coche que actúa por las suyas no está trabajando, está presionando a otro ciudadano, exigiéndole a su antojo y parecer un pago, que nadie puede afirmar que sea justo y debido".
En tanto, desde el interbloque kirchnerista reiteraron la propuesta para crear un registro de cuidacoches que permita censar a aquellos que ejerzan esta actividad y permitir un diagnóstico al respecto, en una iniciativa similar a la que contemplaba una ley aprobada en 2011 por la Legislatura y vetada por el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri.
Puntualmente, el proyecto de las legisladoras Claudia Neira y Gabriela Alegre, del FpV, destaca que "quienes se desempeñan en este tipo de actividades en la vía pública, son personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad social".
Alegre manifestó que "la política represiva, que persigue a los cuidacoches, discrimina y estigmatiza a gran parte de ellos, quienes ejercen una actividad de mera subsistencia"; en tanto Neira expresó que "el macrismo plantea prohibir los trapitos porque le resulta más fácil que intervenir desde el Estado para ordenar y controlar estas actividades".
Por su parte, los legisladores del bloque Nuevo Encuentro, Gabriela Cerruti, José Cruz Campagnoli y Edgardo Form, presentaron un proyecto de ley que establece un marco regulatorio para los cuidacoches, que apunta a crear un registro de postulantes mayores de 18 años entre quienes se otorgarán los permisos disponibles y sostiene que la tarifa que se cobrará a los automovilistas será fijada por el Poder Ejecutivo.




Comentá la nota