Lo definieron ayer gobernadores y Nación. Es para frenar despidos. La medida abarca a la empresa brasileña –que no se presentó a la audiencia en Trabajo– a contratistas y también a subcontratistas.
“Ante esta actitud de la empresa y sin perjuicio de seguir apelando al diálogo, se ha tomado una decisión en defensa del trabajo y de los trabajadores, con pleno respaldo de la Presidenta. Este ministerio ha dictado la conciliación obligatoria”, explicó Tomada.
“Esto significa que no se podrá producir a partir de este momento ningún despido”, dijo el ministro durante una conferencia de prensa en la sede de la cartera a su cargo.
En la rueda de prensa estuvieron presentes el ministro de Planificación, Julio De Vido; el viceministro de Economía, Axel Kicillof; el gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, y el de Neuquén, Jorge Sapag, y el intendente de Bahía Blanca, Gustavo Bevilacqua.
La duración de la primera conciliación obligatoria será hasta el próximo 11 de abril, con lo que hasta esa fecha la firma no podrá despedir personal y deberá pagar los salarios correspondientes.
Los directivos de Vale no se hicieron presentes en la reunión acordada el miércoles pasado, cuando comprometieron su participación. Según reveló Tomada, “no se presentó ningún representante de Vale”.
Por su parte, De Vido consideró que la empresa minera viola la licencia de concesión otorgada por Mendoza con la suspensión del proyecto Potasio Río Colorado.
El funcionario dijo que Vale había solicitado a Economía una serie de beneficios que alcanzaban los 3.500 millones de dólares al Estado, que es el equivalente a lo que la firma perdió en los últimos tiempos a nivel mundial.
Recalcó que “estamos trabajando con la provincia de Mendoza y con el resto de las jurisdicciones con la consigna de que bajo ninguna manera el gobierno nacional y los gobiernos provinciales tienen intención de suspender este proceso de desarrollo”.
En la misma línea, el gobernador Pérez dijo que “con Vale o sin Vale” el proyecto Potasio Río Colorado continuará adelante.
Telegramas
La conciliación obligatoria dictada por Trabajo llegó cuando, según el diario Los Andes de Mendoza, habían comenzado a arribar los primeros telegramas de despido a trabajadores de una obra de tendido eléctrico de Cartelone, una de las contratistas de la minera brasileña. Además, unas 200 personas, nucleadas en la UOCRA, que trabajaban en el emprendimiento en Malargüe se movilizaron por el centro hasta la Casa de Gobierno de Mendoza para reclamar que el Ejecutivo garantice su fuente de trabajo.
La inversión prevista es la mayor en el país en los últimos años y ascendía inicialmente a u$s 6.000 millones más otros u$s 1.000 millones para la construcción de la traza ferroviaria que unirá Mendoza con Bahía Blanca, pasando por Neuquén y Río Negro.
Pero la empresa brasileña decidió suspender el proyecto alegando que el presupuesto de la iniciativa se fue a casi u$s 10.000 millones por incrementos de costos surgidos debido a la situación macro argentina y a las mayores exigencias de los municipios. Esto fue negado rotundamente por el gobernador Sapag días atrás al enviarle una carta al responsable de Vale a cargo del proyecto.
Para Sapag, buscan cubrir pérdidas
Buenos Aires (Télam) > El gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, afirmó ayer que la suspensión del proyecto minero de potasio por la empresa brasileña Vale es parte de la decisión de la compañía de reducir sus inversiones globales en 50.000 millones de dólares para los próximos cinco años.
Tras la frustrada reunión en el Ministerio de Trabajo entre las autoridades de Vale y los gobiernos nacional y provinciales, Sapag ratificó “la plena vigencia del proyecto minero, para lo cual se podrán iniciar conversaciones con otras grandes empresas en el mundo interesadas en los fertilizantes y el potasio”.
El mandatario neuquino entendió que la intención de Vale de retirarse del proyecto del yacimiento Potasio Río Colorado “forma parte de proceso de desinversión que decidió la compañía en todo el mundo. De los 100.000 millones de dólares que tenía previsto invertir durante los próximos cinco años bajo a 50.000 millones”.
Sapag sumó el caso argentino a la decisión de Vale de retirarse de otros proyectos ya en marcha en Noruega, Brasil y Canadá, como consecuencia de las pérdidas por 2.700 millones de dólares que la compañía tuvo en el último trimestre de 2012.
Una de las alternativas que barajarían Mendoza y Nación es la quita de la concesión de Vale para la explotación del yacimiento minero y el traspaso de ese activo a alguna empresa estatal más inversores privados.






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