Todo por dos pesos

Todo por dos pesos

Por Pablo Salgado

Los portales económicos explican la volatilidad del dólar blue a partir de la decisión de los operadores de las cuevas en salir a tentar a aquellos que compran la divisa con la autorización oficial y luego pueden volcarla al mercado negro para obtener una diferencia.

El dólar ilegal puede subir un día 40 centavos y bajar 20 el día siguiente. Puede desplomarse o aumentar casi sin ninguna razón lógica. Hablar de volatilidad, inestabilidad, son eufemismos. 

Lo que pasa con el blue es simplemente TIMBA. Un mercado que mueve poco en un país de 450.000 millones de dolares de PBI, pretende sembrar miedo, expectativas alcistas, corridas y evasión.

No hay que perder de vista que ese dolar cuevero es la perfecta expresión del delito. Plata sin declarar, que no se puede justificar, que no quiere topes, que no quiere pagar impuestos, va al blue. Y fugan, retiran pesos de la plaza, afectan las reservas del Central y hacen su aporte cotidiano para lograr lo que más quieren: Una fuerte y salvaje devaluación, castigando nuevamente al laburante, y llevarse todas las fichas del paño con una ganancia obscena. Muchos sectores de poder en el país, emrpesarios e industriales, no quieren ganarse el pan como Dios manda, con producción y trabajo. Es más fácil hacerlo de este modo, siempre lo hicieron así. Luego, algunos, se arrodillan y rezan buscando curar sus culpas. Otros, ni culpa sienten.

La última movida de la semana la dieron algunos economistas y sociólogos (Sergio Berensztein, Poliarquía; Carlos Melconián y Federico Sturzennegger) presentando la teoría del "culpable convertido en víctima".

Palabras más, palabras menos, estos tres gurúes expresaron en diversos medios que, la culpa de la especulación, de atentar contra las reservas y las finanzas del país, no es precisamente de los especuladores, sino del mismo gobierno que lucha contra eso. Son las determinaciones del gobierno y no los delitos de los evasores los culpables del caos. 

Pero, lo que más llama la atención, es que realmente algunos de los  laburantes en blanco con muy buenos sueldos, que hizo el trámite y compro promedio 400 o 500 dólares, salga del banco con los verdes para venderlos a un arbolito en una cueva.

¿Tiene conciencia de lo ruin del acto? ¿Vale la pena esa movida y ese riesgo? ¿Le cae la ficha de la complicidad de desangrar reservas e ir contra el país, contra el que gana, vive y gasta en pesos? ¿Sabe que es cómplice e idiota útil de los grandes especuladores, que se llevan millones? ¿Vale la pena hacer ese pasa manos? ¿Sirve desde la ética ganar así?

¿Cuánto gana? Unos pocos mangos por dolar. Trampear y delinquir. Todo... por dos pesos.

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