A todo color, la comunidad gay marchó al Congreso con su orgullo

A todo color, la comunidad gay marchó al Congreso con su orgullo
Hubo grupos de distintas identidades y partidos, muchas kirchneristas. El reclamo fue por una educación sexual igualitaria.

Las banderas multicolores ayer compartieron el espacio con las partidarias, en su mayoría de agrupaciones kirchneristas, en la XXII Marcha del Orgullo Gay. Este año, el principal reclamo fue por una “Educación sexual igualitaria, libre y laica”.

“Pedimos la plena aplicación de la ley de educación sexual integral –explicó Martín Canevaro, presidente de 100% Diversidad y Derechos–. Esa ley reconoce que todos los niños tienen derecho a recibir un contenido pedagógico que presente como identidades posibles ser gay, lesbiana, trans o heterosexual, sin establecer una relación jerárquica entre ellas. Y exigimos que el ministro de Salud, Juan Manzur, reglamente la ley de identidad de género, para que las trans puedan acceder al tratamiento hormonal y a la operación de readecuación sexual”.

El encuentro empezó a las 15, con la Feria del Orgullo en la Plaza de Mayo. Entre remeras alusivas y puestitos de comida, apareció merchandising político. Como imanes con leyendas de “Fuerza Cristina” o “Clarín miente”. Y hubo una fuerte presencia del Gobierno nacional, con stands del Ministerio de Educación, del de Seguridad o del ANSeS, entre otros. Los militantes de La Cámpora Diversia se uniformaron con una remera que decía “El amor vence al odio”. También estuvieron el Movimiento Evita y Miles. Y con Vilma Ripoll a la cabeza, se hizo notar el MST, que acompaña la marcha desde 1992.

Mientras la plaza se llenaba, desde el camión de los Putos Peronistas –que hasta el año pasado marchaban a pie–, una máquina lanzaba burbujas al aire. Y un chico vestido como el policía de Village People cantaba una versión disco de la marcha justicialista.

“Este año vaciaron de contenido a la marcha –lamentó Daiana Asquini, de “Las Piqueteras”–. Las organizaciones kirchneristas que integran la comisión organizadora reforzaron su subordinación al Gobierno. Se va a aplaudir a Cristina, que se sacó fotos con Bergoglio y Putin, pero no se va a abuchear al gobernador K Juan Manuel Urtubey, que en Salta impuso la educación religiosa en las escuelas”.

Entre toda esta militancia, también aparecieron las agrupaciones que representan a distintas expresiones de la comunidad gay. Entre ellas, los osos. “Además de un festejo, esta marcha tiene que ser una unión de tribus, en la que podamos compartir un buen momento a pesar de nuestras diferencias”, opinó Diogo Ortegalewcowicz, de “La Jaula Tierra de Osos”.

Con sus látigos y mucho cuero negro, las chicas de “Sólo Amas” integraron una carroza del colectivo sadomasoquista. “Vinimos para que la sociedad entienda que hay diversidad de goces y para que vea que lo normal es sólo una norma, pero que hay muchas otras variantes”, dijeron Mia y Lady Sonne.

El grupo “Somos Gay” llegó desde Asunción. “En nuestro país luchamos para que aprueben la ley de matrimonio igualitario y por el derecho al acceso público. Porque aún nos echan de shoppings y bares por ser gays”, contaron Cecilia, Lucio, Fredy y Ramón.

El papa Francisco también participó, caracterizado por Hernán Roldán. “Quise personificarlo porque llamó a no discriminar a los gays”, dijo, sin saber que más tarde su personaje sería abucheado.

Disfrazada de gata, la salteña Eugenia Arroyo se emocionó: “Este año recibí mi partida de nacimiento y mi documento de mujer. Cuando me los entregaron me puse a llorar, porque por primera vez reflejaron mi identidad”.

Todo terminó frente al Congreso nacional, con los abucheos y homenajes, un recital de Sandra Mihanovich, y el kissing colectivo. “En la primera éramos 300 y la mitad tenía máscaras y hoy tenemos una marcha multitudinaria –comentó César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina–. Eso nos llena de orgullo. Porque nuestra conquista más importante es esa: sentir orgullo por nuestra identidad”.

Comentá la nota