El freno a las exportaciones de carne hace caer las ventas de ejemplares vacunos de gran tamaño. Ese mercado está parado según dirigentes ruralistas correntinos.
En comunicación telefónica con periodistas de “época”, García Olano señaló que siguen dándose buenos precios para la hacienda en pie pero que “el novillo pesado tiene cierto destino para el consumo interno, lo que significa que se puede vender pero los compradores para el mercado externo están muy quietos y ese ganado en particular se vende muy poco”.
Afirmó que la restricción afecta a Corrientes en razón de que el novillo pesado de exportación valía más que el animal destinado a consumo interno que registraba un precio de 12,50 pesos por kilo a gancho, en tanto que actualmente cotiza a 10,50 pesos.
Explicó que el motivo es sencillo. “Cuando los frigoríficos obtienen los permisos de exportación de parte del Gobierno nacional, salen a competir por la hacienda y el destino externo mejora sustancialmente los precios. “Ahora todo lo que sea venta al extranjero está paralizado, por lo que hay pocos pedidos de novillo pesado”, señaló.
“Los frigoríficos no compran animales pesados para consumo interno porque hay cortes que son difíciles de colocar”, explicó más adelante. Explicó además que los frenos a la exportación generan problemas gremiales ya que las empresas se ven obligadas a disminuir la producción y las horas de trabajo de su personal.
Comentá la nota