Se informó anoche, durante una nueva audiencia pública entre funcionarios y vecinos. La gran mayoría de los presentes eran frentistas que se oponen a los túneles en forma de “U” sobre las calles Aleu y Bolivar. Se vivieron momentos de gran intolerancia, con gritos e insultos. El Municipio aclaró que no tiene “ningún compromiso contractual” con ninguna empresa. Si se concreta la obra, ¿podrán los frentistas estacionar sus autos? ¿Qué dicen desde la Comuna?
El representante del Ejecutivo fue el secretario de Obras y Servicios Públicos, el arquitecto Carlos Rodríguez, a quienes muchos vecinos criticaron por sus modales al responder. Por la poca tolerancia y la verborragia de muchos de los presentes, el delegado de Villa Ballester, Roberto Salar, tuvo que oficiar de moderador.
Desde la autoridad nacional que maneja los ferrocarriles del área metropolitana, anunciaron que, en el mediano y largo plazo, deben cerrarse todos los pasos vehiculares a nivel. A partir del año que viene, Nación estima que los trenes de la línea Mitre pasarán cada 10 minutos, lo que demorará aún más el traspaso en auto por la barrera de Ballester.
A fines de abril, el Municipio realizó una primera audiencia pública, en el Club Las Heras. La mayoría de los 40 vecinos que concurrieron se manifestaron a favor del túnel pero objetaron la poca difusión que desde la Comuna se realizó del encuentro. Anoche, en el Círculo de Ajedrez de Ballester, casi el triple de vecinos concurrió a la nueva reunión.
El rechazo a los túneles fue la posición de la gran mayoría de los presentes, casi todos vecinos que verían afectados los frentes de sus casas por la obra. Como se destaca esto, también cabe mencionar que muchos de ellos exhibieron una fuerte intolerancia contra unos pocos vecinos que se manifestaron a favor. Le destinaron insultos, los acusaron de estar “comprados” e incluso de “ladrones”. La actitud de muchos de los presentes fue una fiel copia de las faltas de tolerancia y respeto al disenso que hay en las sesiones del Congreso o en los debates entre políticos.
EL PROYECTO Y LAS OBJECIONES
La propuesta consiste en dos túneles en forma de “U”, sin modificar el sentido de circulación de ninguna calle. Al primero se ingresará por Dr. Aleu, cruzando por debajo de las vías a la altura de Witcomb, y tendrá salida por Bolivia. Al segundo túnel se descenderá por Bolivia, cruzando por debajo del ferrocarril a la altura de La Paz, y se ascenderá por Dr. Aleu. El costo total rondaría los 76 millones de pesos.
Respecto a aquella primera audiencia, la Comuna modificó uno de los puntos de las obras: el paso peatonal no se instalará a la altura de Witcomb, sino sobre Pueyrredón (con ascensores para discapacitados), donde actualmente está la barrera de Ballester. Por exigencia del gobierno nacional, ese paso vehicular deberá cerrarse.
Por esos túneles podrán circular autos, micros y colectivos, no así vehículos pesados.
Antes de dar paso a las preguntas, mientras Carlos Rodríguez daba un pantallazo del proyecto, varios vecinos comenzaron, a los gritos y sin pedir la palabra, a plantear sus objeciones. La consulta que más representó a los frentista fue realizada por una mujer de unos 35 años.
-Vecina: Estos túneles no nos permitirán estacionar los autos a los que vivimos sobre las calles Aleu o Bolivia.
-Rodríguez: Vamos a dialogar con cada frentista y encontrar una solución para cada uno. Además, hoy está prohibido estacionar autos en esas calles.
-Vecina: Hoy no se puede estacionar, pero sí se puede los fines de semana o después de las 8 de la noche los días de semana.
-Rodríguez: Vamos a hablar con cada uno de ustedes cuando esté el proyecto ejecutivo y cuando sepamos qué espacio queda en la calle si se construye el túnel. Después de eso, vamos a buscar la solución con cada vecino. Vamos a esperar a que esté finalizado el proyecto ejecutivo, donde se detallan todas las distancias.
-Vecina: ¿Y todavía no tienen los detalles?
-Rodríguez: El proyecto ejecutivo se demoró. Pero los detalles estarán en algunos días…ahí vamos a reunirnos con cada vecino. El Intendente (Gabriel Katopodis) ya garantizó que la obra permitirá el ingreso de auto a todos los garajes.
-Vecina: Dicen que se van a reunir con nosotros, pero… ¿se puede volver atrás con esto?
-Rodríguez: El Municipio no tiene ningún compromiso contractual.
-Vecina: Exigimos tener esos detalles para la próxima audiencia.
Sobre el final del encuentro, el funcionario volvió sobre ese punto: “Todos los frentistas tendrán acceso a su garaje, y estará garantizado que todos puedan estacionar sus coches en la puerta de su casa sin interrumpir el tránsito”. En otro momento, Rodríguez dijo que, proyectada la construcción del túnel, sobre la calle Bolivia quedarán cinco metros de calzada, lugar suficiente para que haya un auto estacionado y otro circulando. En tanto a la calle Aleu, se planteó que la distancia será menor. “Vamos a buscar una solución con cada vecino”, especificó, y, ante la intranquilidad de algunos frentistas, aclaró: “No vamos a iniciar ninguna obra hasta que no se solucione todo esto”.
Otras de las objeciones era la inseguridad que generaría un túnel con forma en “U”. “Me dijeron que van a poner cámaras, pero el ladrón igual tiene tiempo necesario para robar y escaparse”, dijo un hombre mayor de 60.
Los frentistas de las calles Aleu y Bolivia también pidieron mudar la obra a la calle Pueyrredón, y que el túnel sea recto, lo que afectaría a los vecinos de ambas manos de esa arteria. “Optamos por el túnel en ‘U’ porque, para nosotros, es el que tiene menos impacto en el entorno. Con las otras propuestas se afecta a más frentistas”, explicó Rodríguez, a quien se lo “chicaneó” durante toda la audiencia de vivir en el partido de Avellaneda. “¿Por qué el Intendente permite que un vecino de Avellaneda esté al frente de este proyecto faraónico de Ballester, que es un negociado?” exclamó uno de ellos, a los gritos.
LA INTOLERANCIA Y LA DENSIDAD POBLACIONAL
Guillermo vive en San Andrés y entre 2006 y 2012 se movilizó de manera periódica contra la construcción indiscriminada de edificios en distintas localidades de San Martín. En Villa Ballester es notorio el aumento de la población a partir de la política de edificación sin restricciones llevada adelante en el último mandato de Ricardo Ivoskus. Las grandes torres que hoy sobresalen en Ballester y San Andrés fueron permitidas a partir de excepciones que lograban empresarios de la construcción gracias a la aprobación “express” en el Concejo Deliberante, muchas veces entre “gallos y medianoche”. “En aquel momento no se los invitaba a los vecinos a una audiencia pública a dar su opinión sobre si querían o no esas grandes torres al lado de sus casas”, recordó por lo bajo, anoche, un funcionario katopodista.
“Cualquier obra de estas características perjudica a algunos vecinos. Pero estas obras no las deben decidir los vecinos de Aleu y Bolivia, porque es una obra para todos los vecinos de San Martín. Hoy el tránsito en Ballester es imposible”, opinó Guillermo, y agregó: “Los túneles en ‘U’ afectan solamente 4 frentes de manzana. Si se hace un túnel recto, se afectaría a 7 u 8 frentes de manzana, como sucede hoy con los túneles de San Andrés. La calle Bolivia va a tener aproximadamente el mismo ancho”.
Respecto a los problemas de inseguridad que podría traer, sugirió: “Un túnel en ‘U’ tiene los mismos puntos ciegos que un túnel en forma de ‘L’”. Mientras Guillermo hablaba, algunos de los vecinos que se oponen lo insultaban, negaban que sea vecino de San Andrés, lo desacreditaban, le pedían que se calle y lo calificaban de “chorro”.
Sobre el final del encuentro, que duró casi 3 horas, uno de los vecinos que objetaron el proyecto, dijo que “a pocos metros de acá, hay ingenieros, arquitectos y abogados, que son vecinos, que están elaborando dos o tres proyectos alternativos. Hablé con el Intendente y mañana nos recibirá para que le podamos mostrar estas propuestas”. Según averiguó LaNoticiaWeb, el encuentro será la semana próxima.
Rodríguez aclaró que “es lógico que los vecinos tengan dudas y que una obra así, siempre afectará” y opinó que “acá no están representados todos los vecinos”. Para terminar, también mencionó que la obra no afectará a la Escuela Especial CREI. “Va a tener la misma situación que ahora, no se afectará la entrada y la salida de los alumnos”.


Comentá la nota