Pausada, pero visiblemente sacudida por la sentencia de 4 años de prisión que acababa de confirmarle la Justicia por el caso de la bolsa con miles de pesos y dólares encontrados en el baño de su despacho, Felisa Miceli encaró a la prensa y ensayó de entrada un previsible intento de defensa.
Miceli habló de "hijos y entenados" para el Poder Judicial argentino. Cuando se le pidieron precisiones sobre a qué ex ministros de Economía se refería con su declaración, evitó precisiones. Tampoco opinó sobre la supuesta falta de apoyo de la Casa Rosada en la causa.
A diferencia de Miceli, Boudou sí logró que el brazo del Ejecutivo presionara a la Justicia por el caso que lo tiene comprometido. Tras una recordada conferencia de prensa en el Senado, y luego de una serie de acusaciones, se alejaron el juez y el fiscal de la causa y renunció el procurador, a quien el vice tenía en la mira supuestamente por no colaborar para alivianar su situación judicial.
Pese a sus dichos, Miceli dijo que seguirá "apoyando este proyecto" del kirchnerismo y que también continuará trabajando con las Madres de Plaza de Mayo.



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