Dice que tiene 27 y así convence a sus contricantes de que acepten el envido cantado, pero cuando llega la hora de mostrar las cartas, pone sobre la mesa sus 33. “Mi abuelo era muy tramposo jugando a las cartas. Yo aprendí de chiquito. Esto es el truco, otra cosa es la vida”, explica Aníbal Fernández a PERFIL cuando termina la partida.
Los fines de semana, el jefe de Gabinete se pasa varias horas jugando al truco con amigos en el último pasillo del balneario Ola Lá de Villa Gesell. Ayer, ganó tres partidos de los cuatro jugados, y uno de ellos fue contra el ministro del Interior, Florencio Randazzo. De buen humor, Fernández pidió gaseosas y una picada para los periodistas que miraban sus jugadas.
—¿Qué sensación le quedó después de haber salido al aire diciendo: ‘Me van a tirar todo lo que puedan y me chupan los dos huevos’”?
—Si van a hablar de ese tema, me interesa que lo recalquen: no me quejo por lo que dije, lo sostengo, pero no me gusta la grosería, no tengo necesidad de recurrir a esa grosería. Si sabía que estaba al aire, hubiese dicho lo mismo de otra manera. En el fondo, es lo que siento. Toda mi vida tuve una boca terrible, qué va a hacer.
—¿Cree que Cristina le puede pedir la renuncia?
—Con Néstor y Cristina encontré lo que siempre busqué: que dejaran de contarme la historia de lo que decía Perón para que alguien se animara a hacer lo que decía Perón. No voy a renunciar por mi propia voluntad porque tengo ganas de participar, porque me hace feliz. Yo voy a acompañar a Cristina siempre donde esté. No soy de los que se van, se hacen viudas del proyecto, se cruzan de vereda y hablan.
—En caso de que Cristina le pida renuncia…
—Yo pertenezco a este espacio, no veo por qué me tiene que pedir la renuncia. En ese caso, ya que me llevás a un terreno hipotético, yo me quedaría en este espacio. Aunque vuelva a la actividad privada, voy a seguir colaborando. Yo no estoy en un mal momento. Dicen: “Aníbal perdió poder”. Si tomo decisiones fortísimas todos los días, ¿qué poder perdí?
—Antes manejaba la seguridad y ahora nombraron a Nilda Garré…
—Como no la manejaba con Alak, pero si tengo que tomar una decisión la tomo. Hablaré con Nilda, hablaré con quien tenga que hablar, soy el jefe de Gabinete de ministros, soy el responsable de la administración general del país. Yo ejerzo la jefatura de Gabinete con toda la botonera completa. No me meto con otros, pero cuando hay que tomar decisiones, las tomo. El objetivo es limarme, no es escribir que tengo un problema, porque no lo tengo.
—¿Cristina es la única que puede ser la candidata del kirchnerismo?
—No creo que sea la única, debe haber un montón de compañeros que pueden serlo. Acá estamos hablando de a quién le ponés a cuidar tus garbanzos, y nadie se suicida, nadie quiere poner un candidato del que no se sabe qué va a suceder. Más vale bueno conocido que malo por conocer.
—¿Le gustaría participar en estas elecciones?
—No me desvela. Si voy a una elección, después de haber sido ministro y jefe de Gabinete, ¿qué me queda? Ser vicepresidente o presidente, eso es muy difícil.
—¿La candidatura a gobernador es volver para atrás?
—No es volver para atrás, hoy está Scioli y lo voy a respaldar. Dentro de cuatro años voy a tener 58, no sé si tendré ganas de hacerlo. Las tenía a los 50, cuando fue Daniel, pero no se dio y nunca fui viuda de nadie.



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