"La UCR tiene que poner el próximo candidato a gobernador en el Frente"

El presidente de la UCR, Ernesto Sanz, bajó ayer en Rosario un mensaje directo: el radicalismo debe disputarle poder al socialismo e imponer su fuerza y estructura para ungir a Mario Barletta como el próximo candidato a gobernador para suceder a Hermes Binner.
Y fue más allá todavía en su jugado pronunciamiento, que infló el pecho hasta reventar los corazones radicales. Dijo que lo mismo harán Ricardo Alfonsín y Julio Cobos (los dos presidenciables del partido) cuando incursionen por estas tierras y traigan la "bendición" para el intendente de la ciudad de Santa Fe.

No fue un acto descolgado el de Sanz. Toda la plana mayor de la UCR nacional parece estar en ese dirección, que es la de subir las acciones de sus correligionarios locales frente a un socialismo que ya dio muestras de no querer soltar poder dentro del Frente Progresista. Su definición hace más ruido aún si se toma en cuenta el escenario elegido (Rosario) para el desparramo de elogios hacia un radical.

"Me preguntaron si prefería la fórmula Lifschitz-Barletta o Barletta-Lifschitz. Como en el truco, yo digo que paso el primero y quiero el segundo", dijo Sanz ante un nutrido grupo de dirigentes y militantes que coparon anoche la departamental rosarina de la UCR.

El titular de la UCR compensó su euforia radical con destacados elogios al gobernante Frente Progresistas. Dio a entender que no venía a Santa Fe a bajar línea, sino a absorber y aprender de la "experiencia exitosa" de la coalición que conforman, como arietes fundamentales, el radicalismo y el socialismo.

"Ante todo, quiero reivindicar al Frente Progresista, que supo hacer un proyecto, ganador en lo electoral y con buena gestión, y que nos están dando un ejemplo de lo que se tiene que construir a nivel nacional, donde el escenario es difícil porque se contraponen los humores personales al proyecto conjunto", concedió Sanz, como prefacio amortiguador del golpe siguiente: "Pero por supuesto que hay disputarle poder al socialismo, poner el próximo candidato a gobernador y trabajar para ello".

En todo momento, Sanz buscó con su mirada a Barletta y más de una vez le tocó el hombro cuando se refería a las condiciones futuras que debe tener el candidato a gobernador por el Frente.

En la misma mesa que Sanz y Barletta se ubicaron el presidente de la convención provincial del partido, Julián Galdeano, el titular partidario Hugo Marcucci y el anfitrión del comité, Julio Genesini. Más atrás, y destacado por el propio senador mendocino, estuvieron los dirigentes Diego Sueiras, René Bonetto y Jorge Boasso. También se incorporó a la tribuna el rector de la UNR, Darío Maiorana.

Antes de hablar en el plenario de delegados radicales, Sanz soltó definiciones a LaCapital sobre la relación actual con el socialismo, tanto en el armado nacional como en el provincial. Dijo que la competencia interna dentro de una coalición no debe asustar a nadie y que la alternancia en el comando de un frente promueve la aparición de nuevas figuras. "Eso lo conversamos el otro día con (Rubén) Giustiniani, y estuvimos plenamente de acuerdo", dijo.

Sanz relativizó las versiones sobre el malestar que les genera a los radicales santafesinos los elogios permanentes y la sintonía fina entre Alfonsín y Binner. "Yo también, cuando vengo acá, levanto la figura de Binner, hablo bien de su gestión y resalto su proyección nacional. A los radicales también nos viene bien que el socialismo tenga un dirigente como Binner, que pueda generar competitividad en una fórmula, en un gabinete", argumentó.

Antes de la llegada de Sanz, mucho se habló de la frustrada visita de Alfonsín para reunirse con Binner la semana pasada. Algunos radicales, en estricto off, dejaron trascender que el hijo del ex presidente canceló el viaje no por una indisposición, sino por razones de política interna. Esto fue desmentido ayer por el intendente de Firmat, Carlos Torres, quien aseguró que Alfonsín volvió a colocar a Binner en su agenda en días próximos.

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