En total de 21 heridos, 17 de ellos policías, fueron el saldo de los enfrentamientos que se vivieron en las calles de la ciudad de Río Gallegos ante el intento de aprobar el gobierno provincial un paquete de medidas, consideradas por los sindicatos estatales como “de ajuste”. A la par de ello se produjo la renuncia de todos los integrantes del gobierno de Daniel Peralta que respondían a “La Cámpora” y al kirchnerismo.
Una jornada tensa se vivió este jueves en la ciudad capital de Santa Cruz, según informa El Periódico Austral,.
La legislatura provincial amaneció con una quema de cubiertas y residuos frente al edificio, apostado en Alcorta y Teófilo de Loqui. Los gremios agrupados en “la mesa de unidad sindical”, habían anunciado el miércoles el rechazo de las medidas enviadas a la Cámara de Diputados por Daniel Peralta.
Entre estos proyectos de ley enviados por el Ejecutivo, estaban el Presupuesto 2012, el Código fiscal, ley de consolidación y el proyecto que generó no sólo el rechazo entre gremialistas, sino también entre diputados: la ley de emergencia y reordenamiento económico.
Ayer estaba previsto que los legisladores debatieran a partir de las 16 horas este conjunto de leyes que contemplan un amplio ajuste del gasto público y el dictado de la emergencia económica y previsional por un año, con una elevación en la edad jubilatoria y en los aportes personales y patronales.
Ese combo también suspendía las convocatorias a las negociaciones colectivas de trabajo, más conocidas como paritarias. Las medidas que intenta aprobar el Ejecutivo, son para subsanar el daño económico de la provincia luego de sufrir en 2011 como en 2008, bloqueos y paros por parte de docentes y petroleros que desabastecieron la provincia y generaron pérdidas millonarias que aún no pueden subsanar.
Para las 8 de la mañana de ayer, 18 horas después de comenzar la manifestación, con acampe incluido, en la entrada a la Cámara de Diputados comenzaba a gestarse el ánimo iracundo de los trabajadores que, entre otras agresiones, arrojaron combustible a empleados del recinto que intentaron ingresar a trabajar.
En medio de esta situación, los efectivos policiales debieron actuar por diferentes lugares con el objetivo de dispersar a los manifestantes, a fin de que se pudiera efectuar la sesión extraordinaria. Pero los trabajadores que mantenían el reclamo decidieron resistir al pedido de desalojo y resolvieron comenzar con piedrazos y palos contra el personal de Infantería, que debió resistir. Los manifestantes fueron desplazándose hasta avenida Néstor Kirchner, en la que autos y ventanas de algunos comercios se vieron destrozados por los piedrazos de los manifestantes.
Alrededor de las 14 horas, el vicegobernador Fernando Cotillo decidió suspender la sesión extraordinaria que estaba pautada para las 16 horas, luego de haber evaluado que la situación reinante tanto dentro como fuera de la Legislatura, impedía el normal funcionamiento del Poder Legislativo, teniendo en cuenta además que el edificio de la Cámara de Diputados no contaba con energía eléctrica, tenía vidrios rotos y un intenso humo en la mayor parte de las oficinas dificultaba la labor de los legisladores. Asimismo, muchos trabajadores y directivos se vieron imposibilitados de llegar a la Cámara, por lo cual no se contaba con el personal para la realización de la sesión. Similar situación ocurrió con los propios diputados, varios de los cuales no pudieron ingresar al recinto.
Ante este escenario, el Presidente de la Cámara de Diputados, luego de dialogar con la totalidad de los legisladores y con el gobernador Daniel Peralta, consideró que no se podía desarrollar con normalidad la sesión extraordinaria, tomando la decisión de suspenderla. De esta forma, los proyectos que se iban a deliberar en esta sesión quedaron sin tratamiento, y para su posterior análisis el Poder Ejecutivo deberá convocar a una nueva sesión extraordinaria o presentarlos en el periodo de sesiones ordinarias de 2012, siguiendo en ambos casos todos los pasos administrativos correspondientes, no habiendo aún fecha definida para un nuevo encuentro de los diputados en el recinto.
Pese que se había confirmado la suspensión de la sesión extraordinaria, los gremios insistían en apedrear a la legislatura, la cual cuenta con muchísimos destrozos y un principio de incendio que pudo prevenir el mismo personal de Infantería que se encontraba dentro del edificio. La desmedida violencia se sentía dentro del edificio, donde diputados, empleados y trabajadores de distintos medios periodísticos, quedaron encerrados a merced de los manifestantes, dentro de la imprenta de la Cámara de Diputados.
Tras intensas negociaciones a las 18:30 horas, ya no había enfrentamiento con la policía y los trabajadores estatales marcharon hasta Casa de Gobierno, donde continuaron el reclamo hasta cerca de las 19:30 horas. En ese momento, volvía a reunirse la mesa de unidad sindical, en la sede de la CTA, para determinar cuáles serían las medidas a tomar.



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